“¡Quédense con los soñadores, deporten a los nazis!” - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 05 de Septiembre, 2017
“¡Quédense con los soñadores, deporten a los nazis!” | La Crónica de Hoy

“¡Quédense con los soñadores, deporten a los nazis!”

Concepción Badillo

“No soy partidario de castigar niños, hoy ya la mayoría adultos, por las acciones de sus padres” ha dicho el presidente Donald Trump, pero eso es precisamente lo que el mandatario está haciendo. ¿O cómo se le puede llamar al anuncio de este martes eliminando el programa que protege de la deportación a casi 800 mil jóvenes que ingresaron a Estados Unidos en forma ilegal, pero no por gusto ni decisión propia, sino traídos por sus progenitores y que hoy no conocen más país que éste y son cultural y emocionalmente estadunidenses.

“Somos una nación de oportunidades, una nación de leyes”, dijo Trump en un comunicado, ya que no dio la cara para el anuncio, sino que envió a su procurador de Justicia, Jeff Sessions, a darla. Éste a su vez, dijo que la decisión que perjudica a los llamados soñadores (dreamers), “no significa que sean malas personas”. Pero, entonces, si no lo son, ¿por qué los quieren deportar? ¿Por qué mejor no deportan a los nazis y supremacistas blancos?, como ha sugerido el analista Rex Happke en el diario Chicago Tribune.

Después de todo, tres tercios de los ciudadanos de este país están de acuerdo en que los jóvenes beneficiados por DACA, nombre del programa por sus siglas en inglés, no le hacen daño a nadie. De hecho, para calificar, estos inmigrantes, que no tuvieron control sobre la forma en que vinieron, han tenido que demostrar que nunca tuvieron problemas con la ley; haber terminado aquí la secundaria; haber llegado antes de 2007 y haber sido menores de 15 años cuando entraron y de menos de 31 cuando solicitaron acogerse a esta protección. Para inscribirse proporcionaron nombres, teléfono y dirección, por lo que las autoridades saben dónde están. Confiaron en el gobierno. 

DACA no les abre el camino a la ciudadanía y deben renovar este permiso cada dos años si no quieren ser deportados. El programa, establecido en 2012 por una Orden Ejecutiva del entonces presidente Barack Obama, les ha permitido seguir adelante con sus vidas, ingresar a universidades, obtener licencias de manejo y empleos. De hecho se han convertido en parte importante de la fuerza de trabajo, al grado que ejecutivos de empresas importantes, tales como Google, Apple, Facebook y docenas más, le habían escrito a Trump pidiéndole dejara a estos jóvenes en paz, porque son vitales para sus empresas y para la economía.

Los soñadores —como se les conoce por las historias de sus vidas y por las siglas del proyecto de ley que fracasó en el Congreso con el que por años se pretendió darles residencia legal— son 787 mil 580 jóvenes, de los cuales 78 por ciento nació en México, el resto proviene principalmente de El Salvador, Honduras y Guatemala y residen en su mayoría en California, Texas, Florida y Nueva York.  

Se estima que sin los soñadores este país perderá más de 460 mil millones de dólares anuales en Producto Nacional Bruto y casi 25 mil millones más en contribuciones de Seguridad Social e impuestos. Todos ellos crecieron aquí, aquí fueron educados, éste es el país que conocen y el inglés la lengua que dominan. Muchos son o han sido parte de las Fuerzas Armadas del Pentágono, y recientemente infinidad de ellos ayudaron en las labores de rescate en Texas. De hecho mucho se dice que son mejores personas que muchos de los nacidos aquí. Al respecto, un estudio del prestigiado Instituto Cato reveló que en las cárceles estadunidenses hay dos veces más criminales jóvenes ciudadanos, que inmigrantes.

En logros educativos, en el llamado Premio Nobel de los Jóvenes, un concurso local que busca talentos científicos, en 2016 sólo el 17 por ciento de los finalistas no fueron inmigrantes, mientras que en el prestigiado Instituto Tecnológico Rochester sólo el 9.5 por ciento de los graduados en junio pasado nació aquí.

En creación de empresas y negocios, un estudio de la Universidad de Harvard afirma que son los inmigrantes los más exitosos, sobre todo en Silicon Valley, donde tan solo en Facebook trabajan más de 250 Soñadores, por lo que Mark Zuckerberg declaró que “hoy es un día triste para los Estados Unidos”.

El mismo expresidente Obama, en la primera vez que emite una opinión sobre las acciones de quien lo sucedió, ha dicho que la decisión de Trump “es equivocada, destructora, contraria al espíritu estadunidense y sin sentido común. Es un asunto de decencia básica, de no correr de aquí a jóvenes exitosos y de tratar a los hijos de otros, como quisiéramos que los nuestros fueron tratados”. Y tiene toda la razón.

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