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Migrantes venezolanos, presas de grupos del narco en Colombia

Mulas. Los capos ofrecen 2 mil dólares a las personas que acepten este “trabajo”, aprovechando su desesperación por la crisis económica en su país y por la tentación de obtener una “jugosa” suma de dinero

Estudiantes, profesionistas e incluso amas de casa venezolanos que migraron a Colombia huyendo de la crisis económica y social del régimen de Nicolás Maduro, se han encontrado con dos caminos en su nuevo hogar: el primero, encontrar un empleo honrado para sacar adelante a sus familias; o aceptar las ofertas de 2 mil dólares por trabajo realizado y que grupos del crimen organizado les ofrecen si aceptan trasladar una carga de droga en maletas, en sus intestinos o camufladas entre sus ropas o zapatos fuera de Colombia hacia otros países, destacan la revista Semana, el periódico El Tiempo y la Dirección Antinarcóticos de la Policía de Colombia.

Información del grupo antinarcóticos de Colombia señala que en los ocho meses que lleva el 2017, al menos 17 venezolanos desempleados y que llegaron al vecino país en busca de refugio y un mejor nivel de vida, han sido detenidos al tratar de hacer las labores de mulas (transportadores de drogas), en su intento por sacar de territorio colombiano enervantes de los tres grupos del narcotráfico que aún siguen activos como El Clan Úsuga, Los Rastrojos y los grupos disidentes del Ejército Revolucionario Popular Antisubersivo de Colombia (ERPAC).

La policía antinarcóticos señala que estos tres grupos no tienen la capacidad que tenían las grandes organizaciones criminales como el Cártel de Medellín, el Cártel de Cali y Cártel del Norte del Valle, (que controlaron el traslado y venta de drogas hacia el extranjero entre la década de los 70 del siglo pasado y las primera década del año 2000), y que al ser desarticuladas en 2014, se fraccionaron dando origen a pequeños grupos que retomaron este ilícito negocio.

PAGO. La dependencia colombiana destacó en un reporte del que hizo eco la revista Semana, que los narcos pagan usualmente a las mulas 5 mil dólares por trasladar un cargamento de droga que sea exitoso y que puede ser alguna ciudad de Estados Unidos o de otro país de América Latina, así como alguna de las principales metrópolis de Europa como Madrid, Londres, Berlín, Roma y París, entre otras.

Sin embargo, información de inteligencia revela que los narcos colombianos están ofreciendo sólo 2 mil dólares como máximo a los venezolanos que acepten este “trabajo”, aprovechando su desesperación por la crisis económica en su país y por la tentación de obtener una “jugosa” suma de dinero.

El periódico El Tiempo refiere en una de sus informaciones, que tal y como ocurre con los narcomenudistas dentro de Colombia, los venezolanos que acepten el trabajo de mulas son advertidos que inicialmente se les pagará una parte y el resto al concretar exitosamente la entrega. Asimismo, se les indica que es caso de ser detenidos quedarán a su suerte y no deberán involucrar ni delatar al grupo que los contrató.

De acuerdo con cifras del gobierno colombiano, en los ocho meses que lleva el 2017 han sido detenidas en los tres principales aeropuertos del país; Bogotá, Medellín y Cali, 162 personas, de las que 51 son extranjeras y de las cuales 17 son venezolanos, el resto de extranjeros capturados son 4 españoles, 3 italianos, 2 guatemaltecos y los demás de otros países.

RECLUTADOS. Sin embargo, la cifra de reclutados por el narco podría ser mayor, debido a que algunas mulas viajan por lugares con menor control en las aduanas y que ofrecen vuelos directos al extranjero como Panamá, EU o Aruba desde ciudades intermedias como Cúcuta, Pereira o Riohacha.

El comandante de Control Aeroportuario de la Policía Antinarcóticos de Bogotá, Julio Triana, dijo a medios locales que los venezolanos capturados en las tres terminales aéreas del país aseguraron al ser interrogados que los narcotraficantes les hicieron muchas promesas tentadoras y que ellos, como mulas estaban conscientes de que ponían en riesgo su libertad y hasta su vida.

La Policía Antinarcóticos reportó que de acuerdo con los montos reportados en el mercado ilícito de los enervantes, un kilo de droga que llega a Estados Unidos se vende entre 25 mil y 35 mil dólares, pero la cifra aumenta a 50 mil dólares si el destino es Europa.

El coronel Julio Triana, comandante de Control Aeroportuario de la Policía Antinarcóticos de Bogotá, en declaraciones a la revista colombiana Semana, aseguró que quienes se enganchan para realizar el traslado de las drogas han resultado ser en su mayoría jóvenes profesionistas.

Medios colombianos también destacan que además de profesionistas, estudiantes y amas de casa también han caído en los tentáculos del crimen organizado.

MODALIDAD. Por otra parte, Mario Valencia, experto en políticas de seguridad en Colombia, aseguró que los narcos están utilizando a los extranjeros como mulas porque creen que pueden pasar desapercibidos por los puestos de control en los aeropuertos del país, destacó el periódico colombiano El País.

Expertos en detección de enervantes en las aduanas aeroportuarias de Colombia refieren que los narcos han buscado distintas formas de transportar las drogas fuera del país, como disolver cocaína y combinarla con pasta para maquillaje, combinada con acetona para uñas, gel para el cabello o impregnada en imágenes de estampados en prendas de vestir, con lo que buscan que sea difícil de detectar por el olfato de los perros policía.

Otras modalidades que son utilizadas con mayor frecuencia por mulas, ya sean hombres o mujeres, es adherir la droga en recipientes con comida, introducirla en sus genitales o escondido en maletas de doble fondo.

Asimismo, se han detectado zapatos con plataformas y tacones falsos donde se oculta la droga, e incluso los transportadores de los enervantes siguen utilizando la práctica de tragar cientos de minúsculas capsulas con drogas para llevarlas en su estomago e intestinos, pese a que esto pueda costarles la vida.

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