CNTE: ¿Intento de asesinato? - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 10 de Septiembre, 2017
CNTE: ¿Intento de asesinato? | La Crónica de Hoy

CNTE: ¿Intento de asesinato?

Juan Manuel Asai

La semana pasada activistas de la Sección 22 de la CNTE lanzaron cohetones a helicópteros de la comitiva de Enrique Peña Nieto. Volaban rumbo al Centro de Convenciones de Oaxaca. Uno de los explosivos impactó en una nave en la que viajaban reporteros que cubren la fuente presidencial. Como consecuencia del impacto, la cabina se llenó de humo. Los ocupantes vivieron momentos de temor e incertidumbre. ¿Lo vamos a dejar pasar como si nada?

Me pregunto si esa acción se puede considerar intento de asesinato. ¿Los activistas serán acusados de ese delito, detenidos, presentados ante un juez y una vez declarados culpables pasarán en prisión el tiempo que la ley determine? Es una posibilidad lejana. Más cercano y probable es que el acto quede impune, que los activistas sigan adelante con su estrategia de chantaje político y que se coloquen fuera del marco legal para lograr que las autoridades se doblen y les entreguen, como desde hace décadas, maletines repletos de dinero para apaciguarlos. Al menos eso cuenta la leyenda.

Ante el vértigo de la secuencia de escándalos, casi nadie repara en que un grupo de activistas ataque un helicóptero. ¿Y si en lugar de dañar a un helicóptero con reporteros el cohetón hubiera impactado la nave en la que viajaba el Presidente? En el problema magisterial de Oaxaca hay dos grandes ausencias: la educación y la ley. Nadie se ocupa de ellos, como si no tuvieran vela en el entierro. Que los niños tengan o no tengan clases; que reciban o no una educación de calidad; que activistas y funcionarios establezcan vínculos políticos fuera de la ley, es lo de menos. Nadie se indigna. Nos acostumbramos a que así son las cosas y ni modo. La estrategia era conocida, presionar con todo, tomar las calles, estrangular el comercio, abandonar las escuelas y después, en algún sótano de una dependencia gubernamental, pasar por su botín.

El primero que quiere encarar los problemas con los métodos de antaño es el gobernador Alejandro Murat. Supone que negociaciones en lo oscurito dejan mejores dividendos que negociaciones públicas dentro de los límites de la ley. Durante varios meses, incluido el Día de Maestro y la revisión del contrato colectivo, los activistas de la 22 protestaron a bajo impacto. Allá en Oaxaca se decía que el gobierno estaba repartiendo dinero para tenerlos en paz. Imposible probarlo. Lo curioso es que justo al inicio formal del proceso electoral 2018 volvieron a la carga. Saben que pueden cotizar mejor sus protestas, que pueden tener aliados políticos y que, llegado el momento, pueden vender más caro su amor, o su respaldo electoral y acaso por eso están listos para escalar sus protestas.

 No hay que olvidar que la gente usó helicópteros porque los accesos al Centro de Convenciones estaban cerrados por los activistas, que pusieron barricadas. Se sabe que el eje de sus protestas es la reforma educativa, la que rechazan porque les arrebató a los líderes el pingüe negocio de controlar la carrera de sus colegas y además los presupuestos educativos. En su discurso, el presidente Peña condenó las acciones y dijo: “no importando las banderas o las causas que eventualmente estén enarbolando o se persigan, lo que siempre será condenable será recurrir a la violencia”. Las palabras presidenciales son correctas pero insuficientes. Lo que procede es detener a los agresores que pudieron provocar una tragedia. Repito: ¿Lo vamos a dejar pasar como si nada? El respeto al estado de derecho, en un mar de olas bravas como el que atravesamos, es nuestra tabla de salvación.


jasaicamacho@yahoo.com
@soycamachojuan

 

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