Fallece Álvaro Matute, el gran historiador de la Revolución | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 12 de Septiembre, 2017

Fallece Álvaro Matute, el gran historiador de la Revolución

Falleció la mañana de ayer a causa de un infarto. Tendremos muchos años de resonancias de su voz, dice su hija. Con su obra, hubo una ruptura en el estudio y entendimiento de la historia: Labastida

Fallece Álvaro Matute, el gran historiador de la Revolución | La Crónica de Hoy
Álvaro Matute editó recientemente el libro La situación de México en 1917.

Álvaro Matute (Ciudad de México, 1943-2017) además de ser investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), fue el historiador que creía que las palabras podían formar mejores ciudadanos; fue el maestro que les decía a sus alumnos que la historia también debía difundirse por Twitter o cine y fue el gran estudioso de la Revolución Mexicana que falleció el día de ayer a causa de un infarto.

“Falleció antes de las siete de la mañana. Hasta el momento no nos han informado si habrá algún homenaje en la UNAM o en otras instituciones. Mi papá se fue como vivió, como un hombre que siempre tuvo la prudencia por delante; tendremos muchos años de resonancias de las voces de Álvaro Matute, quien fue un hermoso padre y maestro”, comentó una de sus hijas ayer en la funeraria de Gayosso de Félix Cuevas.

Al velorio llegó la historiadora María Teresa Uriarte; el investigador Aurelio de los Reyes; el académico Andrés Lira; la editora Silvia Molina y la directora del Instituto de Investigaciones Históricas (IIH) de la UNAM, Ana Carolina Ibarra, quien comentó que la Universidad pierde a uno de sus pilares y que en los próximos días anunciarán las actividades para homenajearlo.

Algunos de los trabajos que dejó en el tintero el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2008, fue una edición especial sobre el centenario de la Constitución de 1917 por encargo de la UNAM, un libro de divulgación sobre los 75 años del Seminario de Cultura Mexicana —institución de la cual era miembro— y una investigación sobre las memorias del desconocido general zapatista Enrique Rodríguez Mora, alias El Tallarín, según lo comentó en la última entrevista ofrecida a Crónica el pasado mes de junio.

El Tallarín fue un niño incorporado a la lucha zapatista, cerca de Emiliano Zapata, que de adulto tuvo algunas presencias fuertes en rebeliones locales en el estado de Morelos, en los años 30. Al final de su vida redactó unas memorias que permanecen inéditas, entonces la heredera del general puso en mis manos esos textos y estoy cerca de darle el punto final al estudio introductorio para darlas a conocer al público”, comentó Matute en entrevista a propósito de su ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua (AML).

“Es una gran pérdida, es uno de los historiadores más destacados que tenemos en el país, hizo un trabajo importante en la historiografía. Lo que nos legó sobre su conocimiento de la Revolución Mexicana hoy es una fuente de lectura obligada para todos. Tenemos el orgullo de que fue consejero del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) varias décadas”, señaló su titular Patricia Galeana.

También resaltó que el historiador fallecido recién publicó una obra en colaboración con el Fondo de Cultura Económica (FCE), que apenas está circulando en las librerías del país, se trata del libro La situación de México en 1917. Galeana destacó que organizarán una mesa redonda en homenaje, no obstante, consideró que el mejor mes para realizarla es noviembre para poder enfocar la temática a los estudios revolucionarios a los que Matuté dedicó toda su vida.

“No debemos olvidar la aportación de Álvaro en el ámbito catedrático, ya que formó a varias generaciones de historiadores y pienso que sus alumnos deben seguir sus enseñanzas: trabajar en el conocimiento de la historia y en su difusión porque era algo que él disfrutaba: la docencia y la difusión de la historia”, agregó Galeana.

La también historiadora comentó que fue compañera de clases del autor de Escribir historia en el siglo XX: treinta lecturas. “Estudiamos juntos y Álvaro destacó de inmediato en las clases. Fue con su maestro Eduardo Blanquel con quien empezó a estudiar la historiografía. Así que además de un colega, pierdo a un gran amigo”, dijo.

ESCRITOR. El pasado mes de junio, Matute fue elegido como nuevo miembro de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), ocuparía la silla número XXXIII a propuesta de Mauricio Beuchot, Patrick Johansson y Germán Viveros; sin embargo, la ceremonia de ingreso se celebraría en el primer bimestre de 2018.

“Es una desgracia para la cultura de México, para la historia, para la historiografía del país y sobre todo para la Academia Mexicana de la Lengua en donde acababa de ser admitido y aún no se llevaba a cabo su ceremonia de ingreso. Estaba ya por cumplir las sesiones reglamentarias a las que debía asistir y ya sólo se tenía que determinar quién le iba a contestar su discurso y establecer el día de su ingreso. No lo pudo hacer y lo lamentamos mucho porque ya era parte de la Academia”, comentó Jaime Labastida, presidente de la AML.

El también escritor y director de Siglo XXI Editores, recordó que conoció a Matute cuando ambos impartieron clases en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, pero su amistad incrementó en 2008 al recibir el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en historia y filosofía respectivamente.

“Fue un estudioso de la historia y de la Revolución Mexicana, pero él inició una revolución en la concepción historiográfica porque con él ya no fue hablar de héroes de bronce, sino de tener una visión distinta del país. Con Matute hubo una ruptura en el estudio y entendimiento de la historia”, agregó Labastida.

Silvia Molina, presidenta del Seminario de Cultura Mexicana comentó que “era un magnifico historiador, una magnifica persona y un hombre inteligente, bondadoso y sencillo. Ayudaba mucho a los estudiantes, es un hueco tremendo el que nos deja. Nos solidarizamos con la familia y todos estamos en el seminario muy impresionados”.

Sobre si dejó alguna obra inconclusa, la ensayista indicó que uno de los libros que conmemorarán los 75 años del Seminario. “Estamos haciendo una colección de divulgación y él se iba a encargar del título de historia, era algo sencillo, no sé si habrá comenzado”.

Álvaro Matute comentó hace tres meses a Crónica que además de historiador se consideraba un escritor, ya que con las letras podía dar explicaciones del México del siglo XX y podía enriquecer su trabajo.

“Por mucho que las ciencias sociales hayan tenido una presencia tan fuerte, no deja de ser lenguaje lo que el historiador produce, entonces en ese sentido el buen historiador debe seguir siendo un historiador-escritor. Edmundo O’Gorman, que también fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, nos recomendaba a los estudiantes nunca dejar de leer literatura porque eso enriquecía mucho nuestra actividad como historiadores”.

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