Ciencia y excelencia en población indígena que merece apoyo - Consejo Consultivo de Ciencias | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 13 de Septiembre, 2017
Ciencia y excelencia en población indígena que merece apoyo | La Crónica de Hoy

Ciencia y excelencia en población indígena que merece apoyo

Consejo Consultivo de Ciencias

Dr. Enrique Galindo Fentanes

En Cuentepec, Morelos —a 50 kilómetros de Cuernavaca— se habla predominantemente náhuatl. En este poblado indígena, de cerca de 4 mil habitantes y de muy escasos recursos, han sucedido cosas extraordinarias [1]. Hace 15 años se creó, por parte del Colegio de Bachilleres del Estado de Morelos, un módulo de educación a distancia (EMSAD) para atender la necesidad de educación media superior en la localidad. Los profesores de la escuela tuvieron que hacer una campaña especial para que los padres enviaran a sus hijos a cursar el bachillerato. Se tuvo que hacer a través de un intérprete que hablara náhuatl, ya que no todos los adultos de Cuentepec hablan español. No fue fácil convencer a las madres de familia para que sus hijos, al terminar la secundaria, continuaran sus estudios hasta el bachillerato. Por el nivel de marginación y las escasas opciones de empleo en la localidad, las expectativas de las jóvenes no iban más allá de trabajar como empleadas domésticas o bien embarazarse de forma muy temprana. Para los hombres, fuera de los pocos trabajos disponibles en el campo, irse de “mojados” era la opción más atractiva.

Como la modalidad “a distancia” no resultó ser la ideal para la población, los maestros, coordinados por el Ing. Noé Rafael Pérez, decidieron hacerla también presencial. Tuvieron que convencer a las autoridades de la telesecundaria del pueblo que les prestaran, por las tardes, sus instalaciones. Esta “escuela sin escuela” es, paradójicamente, una verdadera escuela —en el sentido más amplio de la palabra—.

La profesora Angélica Ocampo, quien imparte Ciencias Naturales en la escuela de Cuentepec, llevó a un grupo de estudiantes al Congreso CUAM-ACMor en el 2013. En este congreso [2], que se lleva a cabo en Morelos desde hace 28 años, los estudiantes (de primaria, secundaria y bachillerato) presentan resultados de proyectos de investigación llevados a cabo en sus escuelas, a veces, apoyados por algún investigador. La profesora Ocampo logró convencer a 27 de sus alumnos de que participaran en el congreso del siguiente año. Los nueve proyectos que presentaron los estudiantes en el 2014 abordaron temas relacionados con su entorno y su comunidad. Cuatro de ellos estuvieron relacionados con plantas medicinales que se usan en el poblado. El resultado fue que dos de los proyectos fueron finalistas y uno de ellos logró una mención honorífica. Algo extraordinario, considerando que era la primera vez que la escuela participaba en un congreso de investigación para estudiantes y que los trabajos se llevaron a cabo en una escuela que no sólo no tiene laboratorios, no tiene instalaciones propias.

Uno de los estudiantes, Juan Francisco Sarmina, finalista en el congreso del 2014 con un trabajo sobre una planta medicinal conocida como “chichilej”, continuó su investigación, ahora con el apoyo de investigadores y presentó, en el congreso del siguiente año, un trabajo más elaborado. Demostró que algunas de las fracciones solubles de los extractos de la planta tienen poder analgésico, lo que es una prueba científica del uso empírico que se le da en Cuentepec a la planta “para el piquete de alacrán” (aunque sólo sirve para calmar el dolor del piquete, no para resolver la intoxicación del veneno). Este trabajo logró, además del primer lugar en su categoría, el primer lugar absoluto del congreso, lo que le dio el derecho a participar en un evento para jóvenes a nivel internacional [3]. Gracias al apoyo de la ACMor, de MILSET y de donativos anónimos, fue posible reunir los recursos para financiar los pasaportes, inscripción, boletos de avión y viáticos para que el estudiante y su maestra asistieran al XII Encuentro Internacional de Semilleros de Investigación, en Cali, Colombia, en octubre del 2015. Este hecho recibió importantes menciones en la prensa local de Morelos, incluyendo la felicitación personal del Gobernador del Estado. Sin embargo, lo que no se especificó en la prensa es que Juan viene de una escuela sin instalaciones. El joven Sarmina recibió, en mayo de 2017, el Premio Estatal de la Juventud, en la categoría de logros académicos.

En 2017, 30 estudiantes de esa escuela, asesorados nuevamente por la profesora Ocampo, presentaron 8 trabajos en la edición número 28 del Congreso CUAM-ACMor [4]. Dos de los trabajos resultaron finalistas y uno de ellos logró una mención honorífica. Este último, consistió en capturar peces de agua dulce de dos sitios lacustres cercanos al pueblo de Cuentepec, para saber si los peces tenían parásitos. Usando un microscopio estereoscópico, disectaron los organismos y analizaron el contenido de parásitos en sus respectivos intestinos. Descubrieron que, en uno de los lugares analizados, hasta el 70 por ciento de los peces contenían parásitos que pueden parasitar también a humanos. Claramente, contribuyeron con información científica para alertar a los pobladores y autoridades de la población, sobre el riesgo de comer pescados que se capturan en esa localidad. Se podría pensar que el procedimiento de disección se llevó a cabo en un laboratorio. Pero éste no fue el caso. La escuela sólo cuenta con un “módulo de ciencias”, que es algo similar a un carrito de salchichas, que les proporcionó recientemente el Cobaem, que contiene material de vidrio y un microscopio básico. El carrito se “aloja” en la sala de cómputo de la telesecundaria donde se les permite trabajar.

Desde hace varios años, la escuela ha hecho reiteradas solicitudes a autoridades educativas en todos los niveles, para la construcción de instalaciones propias. En la ceremonia del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2015, le entregué, en mano, una solicitud de la escuela al Secretario de Educación Pública. Sin embargo, y a pesar de que la comunidad les cedió un terreno para la construcción de la escuela, a la fecha ninguna autoridad ha respondido en ningún sentido.

Este entusiasta grupo de estudiantes, sus siete maestros, que atienden a 140 alumnos, es motivo de orgullo no sólo para Morelos sino para el país. Una escuela “sin escuela” ha demostrado lo que se puede hacer con talento y tenacidad. Han logrado mucho más que escuelas bien equipadas, con más maestros y, en general, con más oportunidades. Nosotros, como sociedad, estamos en deuda con esta escuela.

Sin duda los premios le han dado cierta visibilidad, pero el trabajo cotidiano que hacen maestros y alumnos del EMSAD 02 del Cobaem en Cuentepec, en las instalaciones que les prestan de 15:30 a 19:20 horas para trabajar, es lo que más sobresale de esta comunidad escolar de Morelos. ¿Cuantos premios se necesitarán para convencer a quienes puedan contribuir a construir esta escuela? Hay quienes logran más bloqueando una carretera.

La escuela de Cuentepec es un claro ejemplo de que las comunidades y no los edificios son lo que construye, a través de la educación, el futuro de la sociedad, de persona a persona, de maestros a alumnos, día a día, lenta pero constantemente, como crecen las plantas —que ellos sí ven crecer porque viven en el campo—. Los estudiantes y maestros del EMSAD 02 de Cuentepec son un claro ejemplo de lo que el talento, entusiasmo, trabajo duro y perseverancia, pueden hacer en situaciones de limitaciones extremas. Merecen tener instalaciones propias y dignas que, ya está más que demostrado, serían bien usadas. Un edificio seguramente no cambiará su tenacidad ni entusiasmo, simplemente le haría justicia a estas cosas extraordinarias que suceden en el México rural.

[1] “Algo extraordinario está ocurriendo en Cuentepec”, E. Galindo, G. Huelsz, M. Bernal, La Unión de Morelos, 30 de abril de 2014, p. 27. Disponible en: http://bit.ly/2h6RYae

[2] La ciencia se hace presente en niños y jóvenes de Morelos

(3 de mayo de 2017) Disponible en: http://bit.ly/2h60W7H

[3] Graduación de bachilleres en la comunidad indígena de Cuentepec: logran importante premio de ciencias…y no tienen instalaciones, E. Galindo, La Unión de Morelos, 15 de julio de 2015, p. 14. Disponible en: http://bit.ly/2vb63d0

[4] Ciencia y persistencia desde la población indígena de Cuentepec, E. Galindo, La Unión de Morelos, 7 de agosto de 2017, p. 32-33. Disponible en: http://bit.ly/2wPtgix

Investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM

y miembro del Consejo Consultivo de Ciencias

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