La música tiene efectos positivos en personas con Alzheimer | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 13 de Septiembre, 2017

La música tiene efectos positivos en personas con Alzheimer

El uso de la música como terapia complementaria ayuda al tratamiento de síntomas de Alzheimer.

La música tiene efectos positivos en personas con Alzheimer | La Crónica de Hoy
La música pueda estar intacta en la memoria del paciente

En el marco del Día Mundial de la Enfermedad de Alzheimer (EA) a conmemorarse durante septiembre, expertos en Neurociencias del Instituto Nacional de Psiquiatría, la Universidad Nacional Autónoma de México y Belmont Village Senior Living, presentaron una revisión de estudios que muestran una reducción significativa de algunos comportamientos no deseados en este tipo de pacientes con base en la Musicoterapia, por lo que ésta se perfila como una importante estrategia complementaria eficaz, no farmacológica, en el tratamiento de este padecimiento.

Desde hace más de 3 décadas, investigaciones neurocientíficas sobre la percepción musical y cognición, se han enfocado en comprender el efecto de la música en el procesamiento general del cerebro, estipulando que ésta influye en prácticamente todas las esferas de la actividad humana. Dado que hasta el momento no hay un tratamiento que cure o detenga la progresión de la EA, expertos en neurociencias afirman que el uso de la terapia musical, entre otras intervenciones no farmacológicas, constituye una terapia coadyuvante en el manejo de síntomas de este tipo de pacientes.

En los últimos años, la terapia musical se ha introducido como una modalidad de tratamiento de distintos desórdenes neurológicos y neurodegenerativos como fibromialgia, enfermedad de Parkinson o Alzheimer entre otros, señaló el doctor Eduardo Garza Villareal, investigador en Ciencias Médicas del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, quien explicó que sus beneficios se deben en parte, a las reacciones que desencadena en el cerebro humano y se relaciona con la liberación de neurotransmisores como la dopamina, que pueden tener una acción favorecedora en el cerebro.

El especialista refirió que de acuerdo a un metaanálisis publicado en la revista Ageing Research Reviews, el cual fue elaborado a partir de 34 estudios, realizados en los últimos 25 años, con casi dos mil personas mayores con deterioro cognitivo y disfunción conductual, se concluyó que la Musicoterapia tiene efectos positivos sobre el comportamiento nervioso y la ansiedad de los pacientes, y está asociada con el mejoramiento de la función cognitiva, la depresión y la calidad de vida.

El también investigador visitante senior del Centro de Música y el Cerebro, de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, dijo que dado el efecto que tiene la música sobre el tálamo y la corteza cerebral, permite el contacto con pacientes que han perdido la habilidad verbal a causa de episodios de confusión, autista, alucinatorio o depresivo.

La enfermedad de Alzheimer actualmente afecta a más de 350,000 personas en México y constituye un problema mundial de salud pública que impacta a los adultos mayores, con tendencia a incrementarse. Principalmente, se presenta con problemas severos en la memoria y función de la persona en su vida diaria, al grado de generarle invalidez. Otros síntomas que acompañan a la EA pueden ser depresión, problemas en la marcha y agitación.

El psiquiatra Francisco Javier Mesa Ríos, Director Médico de Belmont Village Senior Living, explicó que a lo largo de 20 años, esta institución se ha preocupado por construir una serie de programas y estrategias terapéuticas que inciden en diferentes formas en los residentes afectados por alguna demencia, la más común de ellas, la enfermedad de Alzheimer.

Si bien no hay cura para la EA y el cambio poblacional hacia una mayoría de personas en la tercera edad así como la necesidad de una mejor calidad de vida, surgieron los programas Circle of Friendsâ y Memory Careâ, que se aplican en las 24 comunidades de Belmont Village en los Estados Unidos y su sede en México, donde a través de 6 pilares teóricos, sustentados en investigaciones recientes, se busca construir y reconstruir las actividades diarias que realizan sus residentes afectados por algún proceso de deterioro cognitivo y con ello ralentizar su progresión.

“La música es una de las herramientas utilizadas en los programas que ofrecemos, específicamente en el pilar: “Mind – Body –Awareness” (Conciencia Mente Cuerpo), que funge como un hilo conductor de historias y narrativas, recuerdos de vida, maneras de interactuar con los demás y sobre todo, es un mecanismo que ayuda a revivir y resonar sus emociones y sentimientos”, indicó el Dr. Mesa, y agregó que por ello en Belmont Village, el ambiente musical es muy importante para alcanzar distintos objetivos en la calidad de vida de los residentes: “A veces el sondo como acompañante de sus actividades, en otras como generador de reflexiones o impresiones anímicas guiadas, durante la tarde bohemia como elemento de socialización, y en la clase de zumba como marcados rítmico y estímulo para disfrutar”.

Al escuchar una melodía, los humanos tienen distintas reacciones que influyen en los estados anímicos, la interacción social o la generación de experiencias compartidas.

Además de la investigación sobre el potencial terapéutico de la música a través de investigaciones neurocientíficas, el Dr. Víctor Pando Naude, maestro en Ciencias con especialidad en Neurobiología por la UNAM, comentó que la música por su naturaleza no verbal, proporciona un medio de comunicación privilegiado el cual, estimula las interacciones entre los sistemas de percepción y acción, generando efectos emocionales que pueden explorarse desde una gama de perspectivas.

“La música puede provocar emociones por diversos mecanismos como la asociación aprendida, la expectativa musical, el movimiento emocional expresivo y el sonido como activador; los primeros dos mecanismos están basados en el aprendizaje y pueden explicar cómo llega a provocar respuestas variadas, dependiendo del contexto cultural de cada individuo, mientras que los últimos, están basados en patrones de respuesta más universales, y explican cómo las respuestas pueden ser similares entre individuos, independientemente del contexto cultural, uniéndolos a través de experiencias compartidas”.

El doctor Pando Naude, expuso que se considera a la música como un elemento detonante para la estimulación cognitiva, ya que las memorias musicales y las emociones asociadas, pueden evocarse fácilmente; es decir, son suficientemente fuertes y no necesitan ser reparados. Indicó que hoy existe evidencia considerable de que los recuerdos musicales y la capacidad de éstos para evocar eventos relacionados, se conservan incluso durante el declive de la memoria que ocurre con el envejecimiento y también en muchas personas con Alzheimer.

El hecho que la música pueda estar intacta en la memoria del paciente, le da al terapeuta una línea de base fuerte desde la cual trabajar. Invocar recuerdos positivos a través de ella puede facilitar la comunicación y puede aliviar el sentido de la desaparición del “yo”, lo cual causa angustia en las personas afectadas, especialmente, durante las primeras etapas de su manifestación.

De ahí la importancia de que existan programas con un enfoque científico, integral y de vanguardia en la atención del paciente con EA, como los ofrecidos por Belmont Village – Circle of Friendsâ, Memory Careâ  – que incluyen una cuidada selección musical, seleccionada y programada profesionalmente por especialistas, con el objetivo de construir y reconstruir las actividades diarias que realizan sus residentes, particularmente los de deterioro cognitivo, EA y otras demencias con lo que se contribuye a ralentizar su progresión y mejorar su calidad de vida.

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