Espectáculos

Documental sobre desaparecidos representa a México en los Oscar y Goya

Tempestad, el más reciente filme de Tatiana Huezo, fue elegido por la AMACC para competir en la temporada de premios internacionales

“Nos llena de mucho orgullo que los miembros de la Academia crean que esta película es digna de representar a México”, expresó la cineasta Tatiana Huezo la mañana de ayer cuando la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), dio a conocer que su documental Tempestad será el encargado de representar a México en las próximas ediciones de los Premios Oscar y Goya.

Tempestad es una pe­lícula desgarradora. La directora Tatiana Huezo ha convertido algo profundamente doloroso en un documento extraordinario. El filme no sólo mantiene una sensibilidad testimonial, sino que además alcanza una delicadeza artística como pocos, sobre el tema.

A través de las historias de dos mujeres con sus trágicas experiencias en un México violento, Tatiana hace más que un retrato sobre el dolor de dos víctimas, también hace un reclamo a la compasión del prójimo, provoca indignación por la impunidad que hay alrededor de los casos y eriza la piel con pinceladas fílmicas que utiliza para no hacer explícito el sufrimiento en el rostro de sus testigos, sino que usa su voz para que cada espectador se cree su propia imagen de una persona que sufre y, con ello, es inevitable pensar en la posibilidad de que alguien de nuestro entorno cercano puede ser la víctima.

La cinta está dividida en las dos historias que tienen como eje común el ser ejemplos de los daños colaterales de la guerra contra el narcotráfico y la corrupción en México. El primer relato es el de Miriam, una mujer encarcelada injustamente y que fue trasladada a un penal del norte del país, en donde se narra cómo el crimen organizado está por encima del gobierno.

Durante esta primera parte, Tatiana Huezo resuelve de manera estupenda el anonimato de la víctima al utilizar solo su voz mientras en la pantalla se ven imágenes de un trayecto sin tener a alguna persona presente. Las imágenes ilustran un país dolido y en el sonido de la voz se deja sentir el dolor de todo lo que vivió.

En la segunda parte, nos presenta la historia de Adela, una mujer que dedica su vida a buscar a su hija que fue secuestrada hace más de 10 años. La historia de una mujer que ha sido amenazada de muerte por hacer su propia investigación ante la indolencia de las autoridades. Ahora ella trabaja en un circo y la figura del payaso trágico le da un toque más dramático a todo lo que sucede en la vida de Adela. Estos trágicos relatos están contados en medio de un tono tormentoso, en una atmósfera tenue estupendamente fotografiada por Ernesto Pardo.

“Me significa muchísimo representar a México, sobre todo por tratarse de una película que dibuja uno de los rostros que tiene una herida profunda y representa la voz de miles de familias que están buscando a sus hijos desaparecidos y también un tiempo, nuestro tiempo de impunidad y violencia”, señaló Tatiana Huezo.

Será el 20 de octubre próximo cuando el documental llegue al circuito comercial internacional, empezando por la ciudad de Nueva York. De acuerdo con Dolores Heredia, quien el 31 de octubre próximo dejará la presidencia de la Academia en manos del cineasta Ernesto Contreras, Tempestad fue elegida por un comité de selección integrado por 123 miembros activos de la AMACC, de entre 15 películas inscritas a los Goya y 15 cintas registradas para el Oscar.

El filme superó en la votación a otros con aspiraciones importantes como Sueño en otro idioma, de Ernesto Contreras; La calle de la amargura, de Arturo Ripstein; La región salvaje, de Amat Escalante; Almacenados, de Jack Zagha, y Las hijas de Abril, de Michel Franco, que figuraban como posibles favoritos.

Los otros filmes inscritos eran los documentales Bellas de noche, de María José Cuevas; El hombre que vio demasiado, de Trisha Ziff; Llévate mis amores, de Arturo González Villaseñor; La danza del hipocampo, de Gabriela Domínguez y Plaza de la soledad, de Maya Goded. Además de los filmes de ficción El placer es mío, de Elisa Miller; Nocturno, de Luis Ayhllón; Purasangre, de Noé Santillán; Tenemos la carne, de Emiliano Rocha; y Vive por mí, de Chema de la Peña.

México sólo ha tenido ocho nominaciones al Oscar: Macario, de Roberto Gavaldón (1961); Ánimas Trujano, de Ismael Rodríguez (1962); Tlayucan, de Luis Alcoriza (1963); Actas de Marusia, de Miguel Littin (1976); Amores perros, de Alejandro González Iñárritu (2001); El crimen del Padre Amaro, de Carlos Carrera (2003); El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro (2007) y Biutiful, de Alejandro González Iñárritu (2011). Es un premio que no se ha conseguido.

Y en el segundo caso, el de los Goya, a los que México acudió inicialmente en 1987, ha obtenido 16 nominaciones, de las cuales se llevó dos veces el galardón: ese año Luis Alcoriza con Lo que importa es vivir, y Jorge Fons con El Callejón de los Milagros en 1996.

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