El Frente Ciudadano por México - José Fernández Santillán | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 14 de Septiembre, 2017
El Frente Ciudadano por México | La Crónica de Hoy

El Frente Ciudadano por México

José Fernández Santillán

Al inicio de esta semana, Ricardo Anaya señaló que la encuesta más reciente de consulta Mitofsky revela que, si hoy fueran las elecciones presidenciales, el Frente Ciudadano por México (PAN-PRD-MC) obtendría el 21.2 %, Morena el 16.4 % mientras que el PRI y sus aliados sumarían el 14.8%. Para reforzar este señalamiento, el presidente de Acción Nacional se apoyó en la encuesta realizada por Parametría que le adjudica un 32 % al FCM; 23% a Morena y 15% al PRI. (Excelsior, 11/IX/2017).

El martes 5 de septiembre el Frente Ciudadano por México quedó conformado ante el INE al haber entregado la solicitud de registro para establecer una coalición de partidos políticos. Con ese nombre quedó registrado lo que para los perredistas era el Frente Amplio Democrático y para los panistas el Frente Amplio Opositor.

Quien expresó los motivos de esta unión de fuerzas fue el ex dirigente nacional del PRD y actual diputado federal, Agustín Basave, quien sostuvo: “el actual régimen ha caducado, al predominar la corrupción, la impunidad y la inseguridad”, por lo que se necesita un cambio como lo sería un gobierno de coalición. Alejandra Barrales, presidenta del PRD, afirmó que “nos une la defensa de las libertades y derechos, la generación de oportunidades. Nuestro interés es la construcción de un país, nos fortalece el compromiso por México, vamos por una agenda de causas comunes”. Ricardo Anaya, líder del PAN, afirmó que “nos une acabar con la corrupción, la impunidad, la violencia, la pobreza y la desigualdad y lograr el crecimiento económico.” Dante Delgado, líder de Movimiento Ciudadano, dijo que aceptó participar en el FCM “porque se trata de construir un proyecto político y adoptar la agenda de los ciudadanos.” (Animal Político, 13/IX/2017).

Con la presencia del Frente Ciudadano por México se abren tres opciones para los electores con vistas a los comicios del 1 de julio de 2018: por un lado, la propuesta representada por Morena-PT; por otro, la formación del PRI y sus aliados, y, luego, el también llamado Frente Amplio.

Con base en las declaraciones hechas por sus dirigentes observamos que, obviamente, encarnan distintas perspectivas: Hay desde quien pone el acento en que el actual régimen ya no da para más (Basave) hasta quien pone más el acento en aspectos de tipo social (Barrales). Se incluye la lucha contra la corrupción (Anaya) (¡y vaya que se necesita predicar con el ejemplo!) y la construcción de un proyecto político común (Delgado).

Sin duda, de las tres alternativas la más endeble es la del FCM. Son varias las razones de esta debilidad: en primer lugar, la heterogeneidad ideológica de sus miembros, tanto así que es común oír hablar de que “se está mezclando el agua y el aceite”. Izquierda y derecha en México están en desacuerdo en muchos puntos: el aborto, los derechos de la comunidad lésbico-gay, la educación laica, la lucha por la desigualdad y un largo etcétera. Por ese motivo, construir un proyecto político común suena difícil.

Entonces ¿cómo explicar que el PAN y el PRD hayan ido juntos en diversas coaliciones electorales? Lo que ha unido a estos dos partidos es la propuesta de ir contra gobiernos del PRI. Desde principios de los noventa a la fecha, azules y amarillos han ido unidos en 16 ocasiones en elecciones estatales. Ganaron en diez y perdieron en seis. Entre las victorias más recordadas, en 2010, están: Oaxaca con Gabino Cué; Puebla con Rafael Moreno Valle, y Sinaloa con Mario López Valdez. Luego vendrían, en 2016, Durango con José Rosas Aispuro, Veracruz con Miguel Ángel Yunes y Quintana Roo con Carlos Joaquín González para llegar, en junio de este año, a Nayarit con Antonio Echevarría.

Pero hay que poner cuidado. Se trata de coaliciones electorales, en las que luego de llegar el poder, los gobernadores han conformado sus gabinetes y tomado decisiones a su antojo, sin mayores compromisos con los partidos coaligados. En consecuencia, una cosa son las coaliciones electorales y otra cosa distinta son las coaliciones de gobierno. En el FCM se está poniendo en práctica, ya, una agenda legislativa común y quiere echar a andar no simplemente una coalición electoral, sino un gobierno de coalición.

El reto mayor es la selección de su candidato a la Presidencia de la República quien, en vista de la correlación de fuerzas, sería alguien del PAN, en tanto que el candidato o candidata de la ciudad de México sería alguien del PRD.

Pero hay 3 mil 406 puestos de elección popular en juego ¿Cómo le va a hacer para postular a los candidatos del FCM? ¿Acaso en algunas posiciones tendrán candidatos comunes y en otras cada partido propondrá a su propio abanderado?

Los frentistas quieren cambiar la forma de gobierno; es decir, pasar del presidencialismo que hoy tenemos a una especie de semiparlamentarismo. Esa sería la parte de lo que Sartori llama “la ingeniería constitucional”; pero lo más difícil es fijar ideas y objetivos comunes que le darían sentido y contenido tanto a la propuesta electoral como al gobierno de coalición. Pasar del pragmatismo a una política más consistente.


jfsantillan@itesml.mx
@jfsantillan

Imprimir

Comentarios