Con Mesa Vibradora, simulan a escala terremoto de 1985 | La Crónica de Hoy
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Con Mesa Vibradora, simulan a escala terremoto de 1985

La tecnología de la UNAM cumple 20 años y contribuye a realizar estudios importantes para establecer nuevas normas de construcción en la CDMX. Soporta 20 toneladas

La tecnología forma parte de un laboratorio especial del Instituto de Ingeniería, coordinado por Roberto Durán.

El 17 de enero de 1994, un sismo de 6.7 en la escala de Richter sacudió durante 20 segundos el norte de Los Ángeles, en California, Estados Unidos. Hubo decenas de muertos, una docena de miles heridos y pérdidas millonarias. Exactamente un año después, del otro lado del Pacífico, otro gran terremoto azotó Japón, cerca de la ciudad de Kobe, donde el sismo alcanzó los 7.3 grados Richter por hasta casi un minuto, murieron más de seis mil personas, fue un desastre mayúsculo.

Un par de piezas modelo que simulan un edificio de cinco pisos y otro más de tres, con diferentes tipos de suelo, fungen como piezas a escala para observar su violenta sacudida ante la recreación de estos terremotos, recreados en la Mesa Vibradora del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Aunque su estructura acondicionada impide su colapso, el ejercicio es sumamente didáctico para concebir la proporción del movimiento. Otro ejercicio más, emula la sacudida telúrica causada por el terremoto del 19 de septiembre de 1985, ocurrido en la Ciudad de México, cuyos 8.1 grados en la escala de Richter cambiaron el rostro de la capital.

En el marco de un aniversario más de la tragedia, la UNAM realizó una demostración de la Mesa Vibradora del Instituto de Ingeniería, una pieza tecnológica que cumple 20 años, después de que fue donada por el Instituto de Investigación Técnica de Japón.

La mesa, de cuatro metros cuadrados, es única en Latinoamérica y ha contribuido en la realización de estudios importantes para el establecimiento de nuevas normas de construcción en la Ciudad de México.  La tecnología forma parte de un laboratorio donde se pueden hacer ensayos del comportamiento de estructuras a escala y validar su comportamiento ante un gran sismo.

Roberto Durán, responsable del laboratorio, explicó que la mesa permite validar nuevos conceptos estructurales, modelos analíticos, comportamiento de equipo mecánico, eléctrico, electrónico y de comunicaciones ante sismos.

En la estructura también se estudia el fenómeno de la resonancia, generado cuando las dinámicas de la estructura y la del suelo se igualan, amplificando la velocidad de desplazamiento.

La mesa soporta un peso máximo de modelos de 20 toneladas, y cinco grados de libertad controlados, esto permite emplear y probar estructuras más grandes, como una iglesia colonial a escala, por ejemplo.

Por otra parte, debido a los nuevos requerimientos para la industria eléctrica, también permite realizar ensayos a empresas, como la Comisión Federal de Electricidad, señaló Durán. La mesa, agregó, puede representar un sismo de gran magnitud, incluso tiene capacidad para alcanzar aceleraciones que no se han registrado en la naturaleza, “y que esperemos que nunca se alcancen”.

SISMO EN OAXACA. Por otra parte, Roberto Durán dijo que el sismo de 8.2 grados ocurrido el pasado 7 de septiembre, y que afectó gravemente comunidades de Oaxaca y Chiapas, causó desastres importantes debido a que las estructuras de adobe y los edificios antiguos de la región fueron construidas con estructuras más débiles.

Por lo tanto, dijo, cada estado de la república debería de tener su propio reglamento de construcción actualizado, con base en el tipo de estudios del instituto. Agregó que además se debe seguir todo protocolo de resguardo ante los simulacros y alertas sísmicas.  “Somos dados a no tomarlos en serio, pero eso no nos lleva a nada bueno: ‘que si hubo una falsa alarma’, está bien, es preferible a que no hagamos el protocolo de seguridad de Protección Civil”.

 

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