Feminicidios: #NosEstánMatando - Wendy Garrido Granada | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 19 de Septiembre, 2017
Feminicidios: #NosEstánMatando | La Crónica de Hoy

Feminicidios: #NosEstánMatando

Wendy Garrido Granada

Ser mujer y vivir en México es un peligro. Uno de emergencia nacional. No importa si vamos en jeans o falda, con escote o cuello de tortuga. Si estamos ebrias o sobrias. Si son las cinco de la tarde o las cinco de la madrugada. Si viajamos en combi o en taxi privado. Si tenemos 11 o 40 años. Si estudiamos o paseamos perros.  Si trabajamos en el hogar o la oficina. Nos están matando por ser mujeres. Nos están matando hombres violentos y machistas. Nos está matando una sociedad que normaliza la violencia contra las mujeres.

A Mara Castilla de 19 años, un chofer de Cabify la violó, la asfixió y tiró su cuerpo como objeto después de ser usado. La desechó. Lo hizo creyendo que no tendría consecuencias, porque este país saca 9.9 en impunidad. Gracias a que miles de personas siguieron el caso, primero en redes sociales, después a través de los medios, las autoridades actuaron de manera lenta, pero lo hicieron. No tenían opción. El día de la Independencia de México informaron los detalles. Nos obligaron a gritar de rabia, dolor y angustia. Hoy, el feminicida está en la cárcel; Mara, enterrada en un panteón.

Hay siete mujeres asesinadas diariamente en México, según el INEGI. Y leo y escucho a personas justificando y naturalizando la violencia contra nosotras. Tratando de invisibilizar los feminicidios, ocultándolos sobre la base homogénea del homicidio y la violencia generalizada. Pero no. Las mujeres somos asesinadas por razones totalmente diferentes a las de los hombres. Morimos violadas y asfixiadas, golpeadas, acuchilladas, ahorcadas y envenenadas.

Pocas veces por arma de fuego. Nuestros asesinos casi nunca tienen acceso a una, son personas comunes, con trabajo, pareja o familia. Tan comunes que genera terror. Pueden ser desde nuestro familiar más cercano hasta el taxista. Es preocupante que perdamos la confianza en el otro. Que nos sintamos inseguras en cualquier espacio.

Estar todo el tiempo alerta, preocupada, amenazada es desgastante. Tenemos derecho a ser libres. Vivir y ser mujer no debería ser un acto heroico.

Tenemos que exigirle al Estado que cumpla su función de garantizar seguridad e igualdad entre géneros. Hay muchísimas mujeres luchando desde diferentes ámbitos para que esto sea posible y sin embargo no es suficiente. No lo es, porque hay muchos hombres que no han hecho su parte.

Hay hombres ahí afuera uniéndose para desprestigiar y atacarnos a las feministas. Culpando y revictimizando a las muertas. Es hora, como dice la periodista y escritora Lydia Cacho, que salgan “de la comodidad de sus privilegios para convertirse en un ejemplo vivo de hombres no violentos”.

Colaborando con las tareas de cuidado y educación de sus hijos. Evitando reproducir estereotipos y dejar de cosificarnos. Deconstruyéndose y generando vínculos entre ellos para encontrar nuevas formas de lucha para evitar la dominación masculina.

Y sin embargo, tampoco se trata de que los hombres se adueñen de espacios construidos por mujeres. No se trata de que ellos sean los protagonistas y otra vez, invisibilicen y sometan a las mujeres. Tienen que aprender a ser aliados feministas. Algo que les cuesta muchísimo trabajo, pues siempre han sido las figuras de la historia.

Pero sólo así, aunado a políticas públicas eficaces, la sociedad machista podrá irse derrumbando ante los ojos de hombres y mujeres más libres, plurales, democráticos y menos violentos.

Los feminicidios deben parar. #NosQueremosVivas #NiUnaMás

@wendygarridog

wengarrido@gmail.com

Imprimir

Comentarios