Menéndez, el senador latino acusado de conseguir visas para amantes - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 19 de Septiembre, 2017
Menéndez, el senador latino acusado de conseguir visas para amantes | La Crónica de Hoy

Menéndez, el senador latino acusado de conseguir visas para amantes

Concepción Badillo

Interesante ver que la corrupción aquí también se da y se da en todos los partidos políticos. Pero estamos tan absortos siguiendo las belicosas amenazas mutuas entre el presidente Trump y el líder norcoreano Kim Jong-un que casi pasa desapercibido el inicio del juicio por corrupto que se le sigue al senador demócrata por Nueva Jersey, Robert Menéndez. Con esto no sólo su carrera política y su reputación están en juego, sino que su suerte también podría cambiar la balanza de poder en el Senado, inclinándola, si deja el cargo, aún más hacia la mayoría republicana, que apoya y cierra la boca ante toda decisión del mandatario.

A Menéndez, la Fiscalía lo acusa de vender influencia a cambio de un estilo de vida que él no podía pagarse y de aceptar miles de dólares a cambio de favores. De resultar culpable, este político de 61 años, el primer senador en funciones en las últimas tres décadas que es acusado de abusar del puesto, se vería obligado a dejar su curul para que el gobernador de su estado, Chris Christie, un ferviente seguidor de Trump, nombre un substituto.

El senador podría terminar en la cárcel si se comprueba, entre otros delitos, que a solicitud de un amigo, intervino para que se les otorgaran visas a tres damas: una sensual brasileña que posó desnuda en una revista; una ucraniana, aspirante a actriz, que ansiaba cirugía plástica; y una modelo dominicana a quien la embajada estadunidense en Santo Domingo originalmente le había negado el permiso por no poder comprobar ingresos ni oficio.

El influyente legislador, uno de los tres senadores latinos, todos de origen cubano, que tiene la Cámara alta, contribuyó, dicen las autoridades, a integrar el harén del oftalmólogo millonario Salomon Melgen, de Florida, a cambio de más de 700 mil dólares en regalos, vuelos en aviones privados, viajes de lujo, rondas de golf y contribuciones a sus campañas políticas. Menéndez, por lo pronto, ya le devolvió 53 mil dólares, que admite, no debió haberle aceptado.

Además, está acusado también de soborno y de usar sus influencias para beneficiar los intereses financieros y personales de su cuate. Cada delito que se le imputa, de comprobarse, trae consigo sentencias de hasta 15 años en prisión. Para comprobarlos, el gobierno debe demostrar que los regalos que Menéndez recibió de Melgen fueron intercambiados con un trato, lo cual dicen expertos juristas, es difícil de probar. Los compadres por su parte, aseguran que fueron dados por simple amistad. El doctor acusado a su vez de fraude y soborno, se ha negado a testificar en su contra y está libre bajo fianza.

La investigación del gobierno federal ha puesto al descubierto que Menéndez no sólo ayudó a Melgen a cobrar millones, presionando en el Congreso por cambios en el sistema de reembolso del programa médico de asistencia a personas de la tercera edad, conocido como Medicare, sino que intentó usar su influencia para hacerle más fácil concretar un negocio portuario e intervino abierta y directamente para que lograra importar a sus amantes.

Hijo de inmigrantes cubanos, su padre fue carpintero y su madre costurera, la historia de su vida habla de tenacidad, dedicación y empeño. Ha sido alcalde y congresista estatal y en 2006 fue designado senador en substitución de Jon Corzine, que fue electo gobernador. Desde entonces, Menéndez ha sido reelecto en dos ocasiones y en 2013 fue escogido para presidir el importante Comité de Relaciones Exteriores, desde donde se opuso fuertemente a la política de apertura hacia Cuba del entonces presidente Obama.

Menéndez es divorciado, tiene dos hijos adultos y en 2013 anunció su compromiso con Alicia Mucci, de 47 años. Se desconoce si los viajes que hizo a expensas de su amigo, incluyendo uno de cuatro días a París, los hizo solo o acompañado. Lo que sí se sabe es que tan sólo en esa ocasión se hospedó en una suite de mil 500 dólares por noche, pagados por Mergen con el programa de puntos de American Express a solicitud del senador, quien a última hora pareció incómodo con que la cuenta se saldara en efectivo.

La Fiscalía sostiene que al menos seis de sus asistentes, con sueldos pagados por el erario, hicieron llamadas y enviaron cartas a nombre del senador, solicitando las visas mencionadas para las jóvenes, entonces de 20, 22 y 27 años que su amigo Melgen, casado y de 60 años, quería traer. A diferencia de los dreamers, que lo merecen, las tres son ahora residentes legales de los Estados Unidos.

 

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