Más allá del temblor - Luis David Fernández Araya | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 21 de Septiembre, 2017
Más allá del temblor | La Crónica de Hoy

Más allá del temblor

Luis David Fernández Araya

Cientos de historias, cientos de voces, cientos de recuerdos y lecciones se desatan a partir de los fenómenos naturales como el vivido la semana pasada en el país y que afectó más (como siempre) a los que menos tienen.
Existen muchas versiones sobre la posibilidad de que se desate un terremoto de magnitudes inimaginables y con el uso de las redes sociales se viraliza la desinformación, generando incertidumbre, creando zozobra en un país al que no le ayuda en nada esta situación. Como lo han dicho los especialistas, si hubiera posibilidad de saber cuándo temblará, en qué magnitud y el lugar exacto se podrían salvar miles de vidas. No, no es posible y tampoco debemos permitir que unos cuantos se burlen y generen incertidumbre.
Además de la desinformación alrededor de este fenómeno debemos desde la sociedad y gobierno, sí generar centros de acopio, sí recibir la ayuda, sí solidarizarnos yendo a los lugares y conociendo las historias de los damnificados, sí sensibilizando a las autoridades, haciendo efectivo el derecho de ser escuchados, más allá de la foto mediática, sin embargo, debemos aspirar a ir más allá, lo que significa tomar esta oportunidad para reconocer que un daño como este deja ver otros aspectos que es urgente recomponer y tiene que ver con la pobreza de la gente del sur.
Porque un terremoto irrumpe con el modo de vida de la gente, con su fuente de trabajo e ingresos, pero deja al descubierto esa otra realidad permanente en la zona sur y es la lacerable miseria en la que viven, porque no solo destruye casas, empleos, destruye la posibilidad de darles una oportunidad para salir de esas condiciones de manera permanente.
Necesitamos cambiar la historia ancestral de pobreza que va más allá de un temblor, donde el ejercicio de solidaridad siempre es bienvenido, sin embargo, la solidaridad como la señala Francisco Caballero, “… ayuda a la justicia pero no la sustituye, porque la solidaridad es un medio compensatorio de las insuficiencias, sin perder de vista que es una virtud sospechosa porque es la virtud de los pobres y de los oprimidos”..
Y esto tiene que ver con la memoria histórica de nuestro país, en la que no debemos de darnos el lujo de olvidar, porque si no cada temblor, cada desastre natural solo será eso, un momento que se olvida después de un tiempo, sin atender lo verdaderamente relevante que son las condiciones de vida en la que vive la gente más pobre.
Por eso se celebra que nos ayudemos, pero pasemos de una actitud reactiva a una preventiva en materia social, porque solo así se le hará justicia a esa población que ante estas eventualidades pierde algo más que sus bienes materiales, pierde la posibilidad de dejar atrás a la pobreza como ingrediente cotidiano de sus vidas

twitter: @luisdavfer

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