Información, divino tesoro: Los sismos. - Carlos Matute González | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 23 de Septiembre, 2017
Información, divino tesoro: Los sismos. | La Crónica de Hoy

Información, divino tesoro: Los sismos.

Carlos Matute González

Confucio decía que los amarillentos ven todo amarillo. Este proverbio chino, cito de memoria con el riesgo de equivocarme, alude a la amargura que puede invadir a un ser humano y que puede acabar reflejándola en sus opiniones y actitudes ante la vida. Lamentablemente, algunos medios de comunicación y actores políticos —pido al lector que los clasifique— sólo ven corrupción, mala fe, negligencia, desorganización o descuido en el esfuerzo que estamos realizando todos ante una tragedia, que afortunadamente no tiene la magnitud de la que padecimos hace 32 años.

En 1985, según diversos reportajes de La Crónica, El Universal, Milenio, El Excélsior y El Economista, el número de muertos es indeterminable. La cifra gubernamental oscila alrededor de los 6 mil, otra emitida por la Cámara de Diputados, alrededor de los 10 mil y dos más, obtenidas por inferencias estadísticas, oscilan entre 12 y 40 mil fallecimientos. Más de medio millón de damnificados.

El área destruida fueron 25 kilómetros cuadrados, lo que representa un 2.5 por ciento del total de la Ciudad de México. Los edificios afectados fueron 6 mil; casi 800 colapsados total o parcialmente; pérdidas económicas por 4 mil millones de dólares y un efecto en la economía que provocó un decrecimiento del 3.7 por ciento del Producto Interno Bruto. Sólo el 10 por ciento del daño ocasionado fue cubierto por las aseguradoras y el resto con presupuesto federal y créditos preferenciales del BID.

En 2017, el conteo de daños es sensiblemente menor. Esto no significa que minimice la tragedia. Un muerto es doloroso, un rescatado es un motivo de celebración. Lo que es radicalmente distinto es el flujo de la información: hoy día es mayor y de mejor calidad. Algunas de las razones de esta circunstancia son: a) el desarrollo administrativo de las organizaciones públicas y privadas es mayor y la generación y transmisión de información es más eficiente y preciso; b) la evolución de la tecnología de informática y comunicaciones ha sido enorme en las últimas décadas; c) las instalaciones de las empresas de telecomunicación no sufrieron daño alguno; d) las redes sociales son canales de comunicación que dan inmediatez a la noticia, entre otras.

La mejoría técnica no elimina el ruido en la comunicación entre las personas o la mala fe de algunos individuos que pareciera que gozan con la difusión de rumores o calamidades inexistentes. Tampoco evita el afán de notoriedad de personajes públicos oportunistas o la caza incesante de noticias del periodista que compite por obtener el reportaje más sensacional.

Ante la enfermedad, la prevención, la vacuna o la sanación. El esparcimiento de fake news por internet, rápidamente fue combatido por el gobierno, con información constante y oportuna, por los medios de comunicación alertando sobre sus efectos nocivos y por usuarios de redes sociales que descalificaban el contenido de lo divulgado. Sin embargo, el afán de protagonismo de Televisa provocó un lamentable reality show con el dolor humano real. Los comentaristas más prestigiados y experimentados se engancharon en la historia de Frida Sofía, que resultó ser un fake news en cadena nacional.

Este hecho tomó relevancia porque Televisa, que en 1985 tenía una centralidad absoluta en la formación de la opinión pública, pretendió ocupar una función que ya perdió debido a la pluralidad de medios de comunicación. Resultó un acto fallido, pero que no puede ser utilizado para descalificar el esfuerzo informativo del resto de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que se han comportado con prudencia sólo divulgando información confirmada y, en su caso, aclarando las inconsistencias de la misma.

La información es un divino tesoro. El flujo eficiente de la misma permitió reorientar el esfuerzo social hacia las zonas que requerían de apoyo. En poco tiempo, la fuerza de la convocatoria se orientó a Morelos donde hay más damnificados y necesidades. Las brigadas de voluntarios fueron más eficaces en la medida que eran comisionadas a tareas en lugares que requerían su presencia con base en datos ciertos recabados por entidades públicas semigubernamentales o no gubernamentales, como la UNAM o la Cruz Roja u organizaciones de la sociedad civil.

El entusiasmo de una juventud que resultó más viva de lo que pensaban quienes la reducen a ser adictos de las redes sociales, fue canalizado con eficiencia porque había información disponible, fiable y oportuna. El mérito es de todos, y los excesos de algunos no pueden ser utilizados para descalificar la solidaridad que desató la tragedia y nos muestra unidos ante el amarillento que ve todo amarillo y rumia su coraje porque no nos vio fracasar ante la adversidad.

Profesor del INAP

cmatutegonzalez@yahoo.com.mx

Imprimir

Comentarios