Los templos históricos frente a los sismos de septiembre - Carlos Villa Roiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 24 de Septiembre, 2017
Los templos históricos frente a los sismos de septiembre | La Crónica de Hoy

Los templos históricos frente a los sismos de septiembre

Carlos Villa Roiz

En vísperas de la conmemoración de los 500 años del inicio de la evangelización en México, que iniciaría formalmente en 2018, los fuertes sismos de este mes de septiembre han dejado una estela de destrucción y muerte, con decenas de templos dañados en sus estructuras y obras de arte pulverizadas; algunas de estas iglesias son históricas y datan de los siglos XVI y XVII.

La propia historia de México nos demuestra que la riqueza patrimonial del país ha sido dinámica, de modo que la variedad de estilos arquitectónicos en un edificio no sólo se debe a la tardanza de algunas obras, sino a causa de los incendios, terremotos, inundaciones e incluso, a la destrucción provocada por el mismo hombre, como ocurrió durante la Revolución Mexicana o en la Guerra Cristera.

Hoy, se han derrumbado bóvedas, torres y muros, retablos y otros ricos adornos, pero los cimientos de las iglesias se han conservado desde la llegada de los primeros misioneros a México hasta nuestros días. Se trata de un país de mayoría católica y la religión y sus valores están bien cimentados y anclados en nuestra cultura. Hay fe y esperanza.

 En una reunión sostenida entre los párrocos del Centro Histórico de la Ciudad de México con autoridades de Sitio y Monumentos, INAH, Bellas Artes y otras instancias, se ha dicho que el concepto de demolición está desterrado tratándose de edificios con un profundo valor histórico y cultural.

De momento, hay prisa por armar los expedientes completos y con fotografías de los templos dañados, para poder acceder en tiempo y forma a los fondos federales de reconstrucción, y a los que ofrece la UNESCO, ya que muchas iglesias afectadas y zonas geográficas han sido declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Se puede hablar de unas 200 iglesias dañadas en distintos niveles, tanto en la Ciudad de México, como en Oaxaca, Chiapas y Morelos, principalmente. Es obvio que en materia de reconstrucción, la vivienda dañada de miles de personas tendrá prioridad, pero no por ello quedan excluidas las obras patrimoniales. Expertos han dicho que habiendo recursos, el tiempo de reconstrucción no será tan prolongado, pues México tiene la experiencia y la tecnología necesarias para hacer esta tarea.

En otro orden de ideas, el papel que está teniendo la Iglesia frente a esta emergencia no es poca cosa. Varias iglesias, Cáritas, dispensarios, universidades, escuelas y movimientos católicos se han movilizado como toda la población, y así, varias se han convertido en albergues temporales y centros de acopio, pero además, se han organizado brigadas médicas y psicológicas para la atención de los damnificados.

En un informe presentado hace pocas horas por Cáritas Emergencia de la Arquidiócesis de México se informó que en cuanto a la recolección y distribución de víveres, estiman unas 200 toneladas y se calcula que se han repartido unos 300 mil alimentos nada más en siete puntos de atención.

Este dinamismo no es exclusivo de la Iglesia Católica. La Ortodoxa de Antioquía en México, por ejemplo, convirtió el templo de San Jorge, en la colonia Roma, en un albergue para 50 personas.

 

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