S-19: Nuevo amanecer - Víctor Hugo Romo Guerra | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 24 de Septiembre, 2017
S-19: Nuevo amanecer | La Crónica de Hoy

S-19: Nuevo amanecer

Víctor Hugo Romo Guerra

En medio de la tragedia, el dolor y la muerte provocada el martes pasado por la impredecible naturaleza, se volvió a imponer, como hace exactamente 32 años, la fraternidad, la solidaridad y la voluntad indómita de ayudar al otro.

Otra vez, como ocurrió en septiembre de1985, la respuesta ciudadana, la capacidad de una sociedad resuelta a luchar contra la adversidad, rebasó toda expectativa para transformarse en solidaridad a toda prueba.

Fue una reacción épica, inmediata, encabezada principalmente por jóvenes, expresada en la llamada generación de los millennialls, quienes acudieron a las edificios siniestrados para remover escombros, escarbar a mano limpia —en un primer momento— y retirar cascajo para intentar sacar de entre las ruinas a todas las víctimas y cuerpos que fuera posible.

Jóvenes inexpertos en rescates, pero resueltos a salvar vidas aún a costa de perder la suya, con tal de prestar ayuda a sus semejantes.

Un ejército de héroes anónimos cuya mayoría, en algún momento, fueron etiquetados peyorativamente como “ninis”, egocéntricos, flojos, insensibles, arrogantes, malcriados, altaneros y groseros.

Para muchos “una generación de débiles en tiempos fáciles”, pero que, ante la premura de una verdadera emergencia, demostró que es imparable cuando se trata de salvar al prójimo.

Una inyección de vitalidad que invadió las calles fracturadas, para hacerle frente a la primera gran tragedia natural del nuevo milenio que dobló, pero no quebró a nuestra Ciudad de México.

Una generación otrora prejuiciada porque —se decía— no sabía trabajar en equipo, detestaba lo institucional, el estudio y “las buenas costumbres”.

Una comunidad que nadie llamó, nadie convocó, nadie presidio, nadie dirigió, nadie organizó, pero que en forma espontánea y precisa, reaccionó para salvaguardar lo esencial: la vida humana, ésa que le da sentido a todo y a todos.

Nadie sabe cómo acudieron al rescate tantos muchach@s. De dónde salieron tantas y tantos jóvenes voluntarios para rescatar víctimas, retirar cascajo, ordenar el tránsito, donar sangre, atender albergues, zonas de desastre, repartir alimentos, agua, ropa y medicamentos a damnificados, rescatistas y, por si fuera poco, crear una plataforma digital para articular la ayuda, desechar las falsas alarmas y concentrar la ayuda donde se requiere.

Acciones sin las que hubiera sido imposible sacar de los escombros a más de 50 personas con vida, recuperar decenas de cuerpos y darle aliento a quienes lo perdieron todo.

No pretendemos desdeñar ni desconocer la solidaridad desbordada de la gran mayoría de las y los mexicanos, ratificada en esta nueva desgracia.

Sin embargo, la tragedia del nuevo S19 mostró que la llamada generación de los millennials enterró el mito de que “no sirve para nada”.

Aunque sigue la emergencia, viene la etapa de la reconstrucción. Le toca al Estado entender, responder y asumir que está para atender, destrabar y resolver los problemas y, sobre todas las cosas, servir al ciudadano con honestidad, justicia y celeridad.

De no hacerlo y llevar al límite a los jóvenes millennials, su autoridad corre el riesgo de ser desplazada por la fuerza de la razón y la ponderación de la vida por encima de la muerte, lo esencial por encima de lo banal.

En suma, la gran lección del trágico nuevo S19, es que la juventud ya confirmó y tomó conciencia que el verdadero sentido de la vida es ver por los demás, antes que por sí mismo. Porque sin el otro, no tiene sentido su vida.

Igual que hace 32 años lo hizo el sismo del 19 de septiembre de 1985, el de 2017 es la llave del cambio que puede abrir el camino al México del Siglo XXI al que aspiramos la mayoría. Un país más equitativo, justo y humano.

* Asambleísta del PRD

 

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