Solidaridad Binacional

Arturo De las Fuentes Hernández

E n las últimas semanas, dos sismos, los peores en la historia reciente de nuestro país por su magnitud de 8.2 y 7.1 grados respectivamente, así como por el impacto en el nivel de daños causados tanto en vidas humanas como destrozos materiales, han puesto de manifiesto la solidaridad de la zona fronteriza México- Estados Unidos para los afectados en las diferentes zonas de desastre.
Ambos sucesos dejaron alrededor de500 personas fallecidas y decenas de edificios, casas y obras de infraestructura destruidaen los estados de Oaxaca, Chiapas, Puebla, Estado de México, Morelos yla Ciudad de México principalmente, lo cual desató una respuesta inmediata entre las comunidades de ambos lados de la frontera.
Los apoyos han provenido de diversas fuentes: gubernamentales, en donde municipios y estados fronterizos se han organizado para establecer centros de acopio; las cámaras de comercio de ambos países, como el caso de San Diego, en donde las cámaras de las zonas fronterizas de San Ysidro y Mesa de Otay hicieron acopio de bienes y los trasladaron ala Ciudad de México en un avión privado.
Por su parte, las comunidades migrantes en Estados Unidos además de establecer comunicación con sus familias,se organizaron para enviar ayuda, dinero y bienes de emergencia, así como recaudar fondos para las localidades más afectadas, que se enviaron a través de instituciones como la Cruz Roja, los Topos, asociaciones religiosas, civiles y en general a través de instituciones de ayuda humanitaria con presencia en las zonas de desastre.
Este apoyo ha sido canalizado y distribuido principalmente por el gobierno federal a través del Ejército, la Marina Armada y la Policía Federal, incluyendo el traslado de rescatistas a la zona de desastre para el rescate de personas y el retiro de escombros, donativos económicos a instituciones médicas y de salvaguarda, así como donaciones en especie a través de centros de acopio instalados en diversos puntos de la zona fronteriza, para lo cual, algunas aduanas como la de San Ysidro, flexibilizaron las medidas para ingresar a México las donaciones provenientes de Estados Unidos eximiéndolos de pago de impuestos y pedimento aduanal con la finalidad de agilizar los procesos y poder ser entregados a los damnificados a la brevedad
Los apoyos se han manifestado tanto de manera individual por cada uno de los estados, así como de manera conjunta en el tránsito de las mercancías donadas, para lo cual, se ha facilitado la comunicación entre los estados fronterizos de ambos países, así como de éstos con los tres niveles de gobierno mexicanos: local, estatal y federal para canalizar los apoyos a las zonas de mayor afectación
Finalmente, la preocupación y el apoyo manifestados por las comunidades fronterizas a través de la cooperación binacional, pone de manifiesto que, más allá de la distancia, la centralización y la existencia de una línea divisoriaentre México y Estados Unidos, la solidaridad humanitaria en tiempos de desastre va más allá de las fronteras y une a los pueblos en búsqueda del bienestar de sus poblaciones.


cpi@prodigy.net.mx

 

 

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