¿Qué hacemos con los partidos políticos? - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 02 de Octubre, 2017
¿Qué hacemos con los partidos políticos? | La Crónica de Hoy

¿Qué hacemos con los partidos políticos?

Juan Manuel Asai

La distancia entre los ciudadanos y los partidos políticos es cada día más grande.

No está quedando nada de respeto de los votantes hacia esas extrañas entidades de interés público, como las define la Constitución. ¿De verdad son de interés público? La más reciente afrenta de los partidos ha sido estar jugando por días con que dan o no dan dinero para los damnificados. Buscan los reflectores, citan a conferencias de prensa, graban videos para las redes sociales con caras compungidas, reconociendo que han sido unas lacras dadas a la vida sibarita gracias al dinero de las prerrogativas, pero que eso se acabó y, conmovidos con el dolor del pueblo, renunciarán a ese dinero.

Hasta donde recuerdo sólo el PRI ha dado pasos formales, los demás siguen tratando de que pasen los días, de que la opinión pública se enoje todavía más con el gobierno federal y que el caso de los dineros se deje para después. Lo que ellos querían era dar un golpe de efecto, aparecer como que están preocupados y que están dispuestos a llevar una vida de austeridad republicana, pero no encuentran la cuadratura al círculo porque vivir del dinero de las prerrogativas es a todo dar.

No es un secreto. La gente está harta de ver a los políticos en desayunadores y comederos de postín, gastando en una comida una quincena de sueldo de cualquier trabajador. Está harta de verlos moverse en camionetotas, muchos de ellos con guaruras. Ya no aguanta verlos en vuelos de primera, hospedándose en hoteles de cinco estrellas, asistiendo a eventos y encerronas bien atendidos por bellas edecanes. Ya no quiere que tengan mansiones o departamentos de lujo. Si para eso es el dinero de las prerrogativas que se los quiten todo, pero ya.

Si de verdad estuvieran personalmente preocupados, los jefes de los partidos habrían dado algo de su dinero. El Peje podría recibir damnificados en su rancho; Barrales, en su departamento de Miami; Anaya, en algunas de las múltiples propiedades de sus suegros; y Dante, bueno hasta pena da nombrarlo. Que den algo de ellos, no algo de nosotros. Montaron un numerito justo en el momento en el que lo que se necesita es solidaridad real, desprendimiento, trabajo social, apoyo. ¿Qué dieron? Nada, o bueno dieron penas. No entienden, o fingen no entender, que lo que se les pide es decoro. Lo que se quiere es que haya menos dinero público circulando en la red de partidos y más, mucho más transparencia, que nos digan en qué se lo gastaron. Después de todo es dinero público. Queremos una democracia eficaz y austera, no una carísima que genera monstruos, algunos de tres cabezas. ¿Es mucho pedir?

 

Xochimilco. Muchos de los habitantes de esta delegación sureña son damnificados permanentes. Ahora sus carencias ancestrales se han agudizado como consecuencia del sismo, pero su abandono por parte de las autoridades es de años. Que el PRI haya sido derrotado y que en su lugar la demarcación tenga mandos de izquierda, primero perredistas y después de Morena, no ha cambiado nada para bien. De hecho en algunas colonias los cambios han sido para mal. En los pueblos de Xochimilco las autoridades, comenzando por los policías de tránsito, son una extravagancia, algo rarísimo. La gente se las arregla como puede. Es una suerte de autogobierno, que desde luego no augura nada bueno. Mancera y Avelino se han quedado cortos. Las circunstancias los rebasaron. El desaliento suele preceder a la violencia. Cuidado en Xochimilco.

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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