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Frenan intento de declarar el lunes la independencia de Cataluña

El Tribunal Constitucional español suspendió el pleno en el Parlamento regional para evitar que el presidente catalán cumpla su amenaza secesionista

El Tribunal Constitucional español suspendió ayer cautelarmente el pleno del Parlamento regional catalán previsto para el próximo lunes, al considerar que si se declarase la independencia se produciría un quebrantamiento de la Constitución y una “aniquilación” de los derechos de los diputados.

La suspensión se produjo después de que el alto tribunal admitiera el recurso presentado este mismo jueves por el Partido Socialista de Cataluña (PSC) ante la convocatoria de dicho pleno.

El presidente del Gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, anunció su voluntad de comparecer el 9 de octubre ante el pleno del Parlamento regional para valorar los resultados y los efectos del ilegal referéndum independentista del 1 de octubre, con la declaración de independencia de Cataluña sobre la mesa.

Aunque en el único punto del día de la sesión no se menciona específicamente la declaración de independencia, la CUP, grupo independentista radical que apoya a la coalición de gobierno Junts pel Sí, aseguró que en el pleno se proclamaría la república catalana.

48 horas después. En el recurso, presentando por los socialistas catalanes, se advierte de que convocar ese pleno supone “ignorar a sabiendas la suspensión acordada por el Tribunal Constitucional” sobre la Ley del Referéndum, aprobada el pasado 6 de septiembre.

Esa ley dice que en caso de victoria del sí en la consulta secesionista, la independencia de Cataluña podría declarase formalmente 48 horas después de la proclamación de los resultados.

El PSC afirma en su recurso que “pretender que la citada ley surta efecto supondría un quebrantamiento radical del ordenamiento constitucional”.

La decisión del Constitucional tuvo la rápida respuesta de la presidenta del Parlamento regional, la independentista Carme Forcadell, quién la interpretó como un “rechazo” a la oferta de “diálogo” realizada por una parte del independentismo catalán, en referencia a la disposición de Puigdemont a dialogar.

Nada que negociar. La posibilidad de negociar no entra en los planes del presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, quien ayer aseguró que la unidad de España no puede “ser objeto de ninguna mediación ni de ninguna negociación”.

“La mejor solución, y creo que eso lo compartimos todos, es la vuelta a la legalidad, que es que todas aquellas personas y gobernantes que han decidido por su cuenta y riesgo liquidar la ley y situarse fuera de ella, vuelvan a la legalidad”, apuntó el jefe del Ejecutivo español.

Para Rajoy, ese regreso a la legalidad debe pasar también por “suprimir” el proyecto de hacer una declaración unilateral de independencia.

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