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Encargados del albergue en Benito Juárez aceptan reingreso de damnificados

Capitalinos que radican en otras delegaciones y que perdieron sus hogares acusan malos tratos e intimidación por parte de los encargados del sitio

Tras las críticas recibidas en los últimos días, las autoridades de la delegación Benito Juárez comenzaron a recibir de nueva cuenta a damnificados en el albergue habilitado en el deportivo de la demarcación.

En días pasados Crónica pudo confirmar en un recorrido que el personal que controlaba el acceso hacia el refugio indicaba que ya no se recibía más gente, debido a que estaban al máximo de su capacidad, a pesar de que personas que estaban dentro pudieron corroborar que de los 700 espacios disponibles, tan sólo había alrededor de 150 damnificados.

La directora de comunicación social de la delegación Benito Juárez, Sofía García, aseguró que las acusaciones que indicaban que estaban empezando a correr a la gente del Deportivo eran falsas ya, que éste cerraría sus puertas hasta que el último afectado decidiera irse, además de afirmar que se sigue recibiendo a la población.

Lourdes Barrera, una de las personas que se vio forzada a salir del refugio en días pasados y que tuvo que acampar frente a la sede delegacional, comentó que encargados del lugar salieron la madrugada del jueves a “negociar” con ella y dos de sus amigas para que pudieran reingresar al albergue, todo esto en presencia de trabajadores de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Lourdes, Erika y Evelyn, todas con hijos, fueron forzadas a dejar el asilo temporal el día martes, ya que encargados del Deportivo les comentaron que no podían permanecer ahí por ser de Iztapalapa y no de la demarcación dirigida por Christian Von Roehrich.

“Nos dijeron que podíamos volver a entrar y que nos daban unos días más para encontrar en dónde vivir pero sin tardarnos, porque uno de los funcionarios dijo que él en un día encontraba fácilmente un departamento”, comentó Lourdes, quien perdió su hogar y su negocio en Iztapalapa tras el sismo del 19 de septiembre.

La señora Barrera, que se aloja con sus dos hijos de 6 y 7 años, afirma que ha seguido recibiendo insultos dentro del deportivo y la llaman floja y comodina: “Ellos creen que es cómodo estar viviendo entre cajas y usando ropa usada, yo agradezco todo esto, pero claro que no es lo mejor. Mi vida cambió de un día para otro”.

Evelyn Sotomayor, otra de las damnificadas que pudo reingresar a este albergue, comentó que las cosas dentro son bastante tensas y han intentado intimidar a las personas, posiblemente para que decidan marcharse finalmente del sitio.

Sotomayor también consideró como amenaza el hecho de que personal de la delegación les ha comentado que conocen sus nombres y tienen bien identificadas sus caras, además de que cuando salen a una iglesia que está en los alrededores, siempre son seguidas por alguien que incluso las ha fotografiado.

“Quieren volver a llenar el albergue para decir que nunca han corrido a nadie y que siempre se nos ha atendido bien”, mencionó Erika Cornejo que fue otra de las personas desalojadas junto a sus tres hijos el pasado 3 de octubre.

Crónica acudió ayer de nueva cuenta al albergue en el deportivo Benito Juárez para confirmar que sigue abierto y recibe damnificados, sin embargo el personal que controla el acceso volvió a responder que no se recibía gente, porque se encontraba sin espacio a pesar de que Lourdes, Erika y Evelyn quienes ya se alojan dentro afirman que sólo hay cerca de 200 personas.

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