Trump, “un imbécil” dice su canciller - Concepción Badillo | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 10 de Octubre, 2017
Trump, “un imbécil” dice su canciller | La Crónica de Hoy

Trump, “un imbécil” dice su canciller

Concepción Badillo

El secretario de Estado, Rex Tillerson, titular de uno de los cargos más importantes del gobierno, jefe de la diplomacia y la cara de Estados Unidos ante el mundo, generalmente evita a la prensa, se dice que la odia, pero esta vez, sorpresiva e inesperadamente, convocó a periodistas para personalmente negar que está pensando en renunciar, lo que sólo incrementó los rumores de que pronto, por su gusto o no, se irá. Todo esto, luego de que corrió como pólvora la versión de que se refirió al presidente Donald Trump llamándolo “imbécil”. Calificativo que no negó haber dicho pero tampoco confirmó.

“Esto es lo que no entiendo de Washington. De donde yo vengo (Texas) no andamos con estos chismes que sólo dividen a la gente” dijo Tillerson. Pero mientras se especula si en realidad dijo lo que NBC primero reportó y medios como The Washington Post han confirmado, el presidente ya lo retó públicamente a que ambos se sometan a una prueba de IQ o cociente de inteligencia, para ver quién es más listo o quién es el más retrasado de los dos.

Para los analistas la conferencia de prensa fue patética, sobre todo porque en ella se desbordó en elogios hacia el mandatario. Se cree que la Casa Blanca le ordenó llevarla a cabo. Lo que nadie en esta capital entiende es porqué Tillerson simplemente no deja el puesto. Después de todo es de sobra conocido que no cuenta con el apoyo del presidente y es considerado el secretario de Estado más débil y con menos influencia y credibilidad que ha tenido este país. Y lo peor es que los gobernantes y líderes extranjeros lo saben.

Este multimillonario de 65 años trabajó desde 1975 en la compañía ExxonMobil, donde empezó como ingeniero, y en 2006 ya era el director, lo que lo llevó a muchos países, pero siempre vendiendo petróleo, nunca tuvo relación con la diplomacia o el gobierno. Su situación actual es dramática. Trump no sólo lo contradice con frecuencia, sino que lo ha hecho a un lado y no se le toma en cuenta en las decisiones importantes de política exterior. En ocasiones ni siquiera se le invita cuando dignatarios de otros países visitan al presidente.

Un conocido donante del partido Republicano, Tillerson sólo se entrevistó con Trump cuando le ofreció el empleo, pero nunca se conocieron antes. Hoy ocupa el cargo más importante del gabinete a nivel internacional después del presidente y que antes tuvieron personajes de la talla de Henry Kissinger (1973-1977), George Schultz ­(1982-1989), James Baker (1989-1992), Madeleine Albright (1992-2001), así como Colin Powel y Hillary Clinton, entre otros. Todos controversiales como diplomáticos, pero con una amplia carrera pública.

A Tillerson se le acusa sobre todo de no defender a la dependencia que encabeza de la actitud de la Casa Blanca que le está restando no sólo importancia sino fondos, con un recorte de presupuesto de 28 por ciento que mucho afecta a los diplomáticos y a la diplomacia estadunidense alrededor del mundo, situación que tiene con la moral baja a los 70 mil empleados que el Departamento de Estado tiene aquí y en el exterior.

El actual gobierno ha cambiado totalmente la manera en que Estados Unidos trata con el resto del mundo. Trump ha dicho que habrá menos diplomacia, menos ayuda financiera y más lecciones de poderío militar; no en balde las Fuerzas Armadas tienen ahora un diez por ciento más de presupuesto. Esto tiene en peligro los programas de intercambio cultural con otros países que Washington venía empleando como instrumento para influir su imagen ante el mundo.

Este país ganó la Guerra Fría en gran medida propagando su música, las películas de Hollywood y hasta sus jeans, que contrastaban con la rígida forma de vida de la Unión Soviética. El siglo XX fue sin duda el “Siglo Estadunidense”, pero las cosas han cambiado y mucho se teme podrían cambiar más, si se sigue haciendo a un lado la diplomacia y el poder tradicional del diplomático en jefe.

Ésta es la preocupación de un grupo de 120 generales retirados del ejército que en una carta le han advertido al gobierno que muchos de los problemas y crisis que Washington enfrenta no tienen solución militar sino que requieren diplomacia y diálogo. De otra manera, como alguna vez lo dijo el mismo James Mattis, ahora a cargo de Defensa: “Si no se le brindan fondos y apoyo al Secretario y al Departamento de Estado, entonces habrá que comprar más munición”. Imbécil o no, por el bien de todos, Trump tiene que reaccionar.

cbcronica@aol.com

Twitter@Conce54

Imprimir

Comentarios