¿El fin justifica los medios? - Marielena Hoyo Bastien | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 11 de Octubre, 2017
¿El fin justifica los medios? | La Crónica de Hoy

¿El fin justifica los medios?

Marielena Hoyo Bastien

Tras varios intentos de componendas, tanto el proyecto Ley General de Biodiversidad como el correspondiente a Desarrollo Forestal Sustentable siguen siendo fuertemente cuestionados, más ahora, no solamente por el montón de opositores bien identificados, entre los que me cuento, sino hasta por la misma SAGARPA e incluso, sus últimas versiones, por aquellos que en principio apoyaron ambas iniciativas.

No sé que espera la senadora Ninfa Salinas para reaccionar, evitándonos el cochinero pretendido al final de su periodo legislativo, más todavía, al omitirse el Principio Precautorio que ha permitido tanto avance y guerras ganadas a favor del medio ambiente.

Encima, y esto ya por cuenta del neo-verde Secretario de Medio Ambiente Rafael Pacchiano, científicos y expertos en la zona están pasando aceite por el cambio de categoría para las ISLAS REVILLAGIGEDO, que pasan de ser Reserva de la Biosfera, donde solamente se  permiten actividades de investigación y restauración, a Parque Nacional, donde podrán desarrollarse actividades turísticas dizque “acordes a la vocación de la zona y a su capacidad de carga”, y todo, bajo el pretexto de ampliar el polígono marino protegido, lo que está excelente pero no obliga la variación.

Conociendo la enorme capacidad de abuso del ser humano y la voracidad del sector turístico, pronto estaremos lamentando la triquiñuela, simplemente porque aunque lo nieguen de momento, sí se requerirá amplia infraestructura para atender la demanda que se dejará sentir.

Y que conste que antes de escribir lo que sigue, y con suficiente tiempo, solicité a la oficina de Comunicación Social de la SEMARNAT conocer a detalle el Convenio que por fuerza se debió suscribir para la importación temporal y posterior reexportación de los 4 delfines nariz de botella (Andrea, Fathom, Katrina y Splash), cuyo particular, específico y controvertible adiestramiento, a cargo de la Armada estadounidense en su base de San Diego, California, supuestamente permitirá la ubicación de vaquitas marinas y tras ello su arreo hacia los corrales marinos donde se pretenderá su reproducción artificial, en un último intento por recuperar su tan escasa población. Hasta aquí a muchas personas les parecerá acción pertinente, loable y hasta heroica, pero habemus quienes el procedimiento nos parece altamente riesgoso, especialmente al carecerse de mínima experiencia en el manejo de estos animales bajo cautiverio, y porque recuperar una especie incluye su todo y por lo tanto la necesidad primordial de lograr su recuperación en su medio, quedándonos por tanto, además, innumerables preguntas pendientes. Entre ellas, cómo es que le harán para que los delfines adiestrados le atinen al sexo y edad requeridos para el propósito. Se habla de que en principio serán 8 las marsopas a “capturar” y que a la primera baja se revaluará el método, más como está la situación no se puede permitir una sola muerte. Allá los expertos. Por mi parte…

Insisto en conocer pormenorizadamente el permiso de aprovechamiento de los 4 cetáceos, ya que la Ley General de Vida Silvestre, en su Artículo 55 bis, dispone puntualmente la prohibición para importar, exportar o reexportar ejemplares de cualquier especie de mamífero marino, así como de sus partes y derivados, “con excepción de aquéllos destinados a la investigación científica, y las muestras de líquidos, tejidos o células reproductivas de aquellos ejemplares que se encuentren en cautiverio, previa autorización de la Secretaría”, dado lo cual no cabe en estos supuestos la llegada de las criaturas, que inclusive, para el caso, actuarán como acosadores de la nerviosas marsopas que no entenderán su cercanía, peor si como se ha citado recientemente, son enemigas naturales de sus delfines salvadores, lo que podría provocar que se petrifiquen de miedo, PERO…

Es caso que abre la puerta para rescatar especímenes que al igual, por pertenecer a especies cuya importación, exportación o reexportación no están permitidas en México, permanecen sometidos a una vida de soledad absoluta. Tal es el caso de varios grandes primates.

Queda otro punto en el aire, y es que se rumora que de resultar exitosa esta pretendida acción, el Navy Dolphin Program seguirá recibiendo los 29 millones de dólares que, según, requiere anualmente para los entrenamientos (ya obsoletos) de delfines y leones marinos, ejemplares que por otra parte mantienen en instalaciones crueles por arcaicas.

producciones_serengueti@yahoo.com

marielenahoyo8@gmail.com

 

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