Igualdad de oportunidades sin discriminación para personas adultas mayores - Diva Hadamira Gastélum | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 11 de Octubre, 2017
Igualdad de oportunidades sin discriminación para personas adultas mayores | La Crónica de Hoy

Igualdad de oportunidades sin discriminación para personas adultas mayores

Diva Hadamira Gastélum

Quiero compartir con ustedes un tema de suma importancia: los derechos humanos e igualdad de oportunidades para las personas adultas mayores.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó el pasado 30 de septiembre un informe en conmemoración del Día Internacional de las Personas de Edad, mismo que arrojó que de acuerdo con los avances de la medicina, en el año 2050 se espera se duplique el número de personas mayores de 60 años. Un dato muy interesante.
Y es que, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015, en nuestro país residen más de 119 millones de personas adultas mayores, de las cuales 48.6 por ciento son hombres y 51.4 por ciento son mujeres.
Los estados con personas más longevas son: Ciudad de México, Chihuahua, Morelos, Sinaloa y Veracruz, cuyos promedios de envejecimiento superan el 11 por ciento.
Precisamente, Sinaloa mi estado natal, la población adulta mayor representa el 11.06 por ciento de un total de casi tres millones de habitantes. Sin embargo, un número considerable de ellos se encuentran en abandono; y es que de acuerdo a datos del Instituto del Noroeste en Ciencias de la Salud (Inocisa), más de 280 mil adultos mayores están en situación de abandono, por lo que el 80 por ciento de ellos sufre de graves problemas tanto de motricidad como de depresión.
Con el incremento de este sector ha aumentado la demanda de servicios de salud, vivienda, pensiones, espacios y transportes urbanos pero sobre todo y de forma muy particular, su desarrollo y desempeño en el ámbito laboral.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE, 2016), el 33 por ciento de la población de este sector contaba con un empleo formal, ya sea de manera independiente (58.4%) o de manera subordinada (41.6%).
A pesar de los programas y acciones que ha puesto en marcha el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, aún tenemos un gran rezago y compromiso para otorgar garantías y garantizar su acceso al empleo con retribuciones justas, asistencia y oportunidades de bienestar y calidad de vida; por supuesto en igualdad de oportunidades.
Las personas adultas mayores no sólo tienen derecho a realizar una actividad debidamente remunerada con jornadas acorde a sus necesidades, sino a ser considerados más allá de una simple mano de obra, en razón de que cuentan con la capacidad intelectual suficiente para realizar una labor que los dignifique como  personas.
En este sentido, el INAPAM trabaja de la mano con empresas socialmente responsables hacia este importante sector de la población; sin embargo es fundamental sumar instituciones, dependencias, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil que generen acciones específicas para el desarrollo de un envejecimiento activo, saludable y digno para las personas adultas mayores.
Hoy día, desde el INAPAM se han conseguido más de 6,700 empleos formales y con todas las prestaciones de Ley, cifra que representa el doble en comparación con los años anteriores.
En este orden de ideas dentro del Marco Jurídico Nacional la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos, así como la Ley Federal del Trabajo, establecen los derechos, así como las condiciones de trabajo con las que debe contar cada trabajadora o trabajador. De igual manera, la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación y la Ley de los Derechos de las Personas Mayores.
En este tenor y con la finalidad de garantizar los derechos laborales de las personas adultas mayores, presenté una iniciativa con el propósito de reformar diversas disposiciones de la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores y de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación; con la finalidad de establecer la igualdad de oportunidades y salarios dignos que les permitan un ingreso propio y desempeñarse de forma productiva. De igual manera, evitar que se condicionen, limiten o restrinjan las oportunidades de empleo, permanencia o ascenso laborales.
No hay mejor forma de pasar por esta etapa de vida que siendo y sintiéndose útil, activo y con una autoestima que fomente una salud física y emocional; y sin duda las personas adultas mayores, tienen mucho que aportar a la sociedad, desde su experiencia hasta su sabiduría de vida; porque no hay mejor maestro que quién ha pasado ya por lo que se desea enseñar.

@DivaGastelum

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