Anatomía del Frente Ciudadano - David Gutiérrez Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 11 de Octubre, 2017
Anatomía del Frente Ciudadano | La Crónica de Hoy

Anatomía del Frente Ciudadano

David Gutiérrez Fuentes

Después del sismo con el que las placas tectónicas celebraron al terremoto de 1985 y del sismo provocado en el PAN por la renuncia de Margarita Zavala para lanzarse como candidata “independiente” a la presidencia de la República, en una previsible primera fórmula en la que va Luege Tamargo por la Ciudad de México, valdría la pena echarle un vistazo a la anatomía de ese aplaudido concierto de ideologías bautizado por sus orgullosos padres, después de severos titubeos documentados en los medios, como Frente Ciudadano por México.

1. El frente como siameses
Resultan poco convincentes las palabras retomadas por Proceso (10 de octubre) de uno de los padrinos frentistas, Adolfo Orive Bellinger, ex asesor de Salinas en Pronasol y actual asesor de Alejandra Barrales en el PRD: “Ahorita es puro Frente, falta “ciudadanizarlo” y después los ciudadanos tienen que hacer que el frente sea por México.” Casi nada, ¿verdad? Y no porque los ciudadanos no puedan involucrarse en los foros a los que el ahora asesor de Alejandra Barrales está convocando, sino quién les va a creer el cuento de que “el candidato es el Frente, no son las personas.”
Existe una abundante iconografía de los siameses Chang y Cheng. La principal coincidencia con los siameses del frente es que ambos tienen dos cerebros pero un solo hígado que controla al sistema. Uno es mitad amarillo y otro mitad azul. A diferencia de Chang y Cheng, el gemelo amarillo es “antineoliberal” y el otro “neoliberal”. O según palabras del citado padrino Orive que asegura que “hace como quince años” no ve a Salinas: “muchos de quienes forman parte del Frente tienen un pensamiento neoliberal, pero un objetivo: ‘Meterle la daga a muerte al neoliberalismo: al Estado y a la economía neoliberal’”.
Como protagonistas del siglo IXX Chang y Cheng no pudieron sustraerse de protagonizar aberrantes exhibiciones circenses y en esto el Frente los supera con éxito. Pero veamos otra diferencia, los siameses del Frente cuentan, además, con sendas colas vestigiales proveniente de sus genes MC de color naranja que mueven simpáticamente de un lado a otro, como cuando presentaron, según ellos, el Atlas de Riesgo de la Ciudad de México que no es más que un engaño que no duró ni veinticuatro horas antes de ser expuesto por Suma Urbana.

2. El frente como Frankestein
También en la literatura podemos encontrar modelos de lo que es posible bautizar como Frankestein Ciudadano por los disímbolos componentes que lo integran. El cerebro de este atormentado ser se encuentra dominado por un lóbulo “izquierdo protopriísta” y un lóbulo “derecho protopriísta” cuyas regiones aparecen iluminadas de amarillo y azul, respectivamente. Por otra parte, estudios odontológicos revelaron que el Frankeistein Ciudadano tiene enterradas cuatro inútiles y descomunales muelas del juicio donadas por Dante Delgado que le provocan intensos dolores de cabeza al monstruo.
Cuando se exhibe en medios muchos se preguntan ¿qué hace diferente al Frankenstein Ciudadano de los independientes, de los todos partidos y sobre todo del PRI? Y por más piruetas retóricas que den, no terminan de convencerse ni a sí mismos. Por ejemplo, en una entrevista radiofónica ofrecida por Ricardo Anaya (uno de los creadores del engendro), a Ezra Shabot, el dirigente panista utilizó como una diferencia para marcar distancia con respecto al PRI, la oposición del Frankenstein a lo que el dio en llamar el “fiscal carnal”, pero resulta que en el “Congreso Chilango” muchos diputados frentistas aprobaron leyes que le otorgan poderes de fiscalización al PRD más allá del vencimiento del sexenio. Y vaya que los van a necesitar si pierden las elecciones. Esos mismos diputados frentistas son los que de no haber temblado estaban a punto de aprobar un Plan General de Desarrollo Urbano para la Ciudad de México que le hubiera dado más dientes al “Cartel Inmobiliario” y los que están ansiosos por aprobar el Plan de Reconstrucción de Mancera que quiere combatir con corrupción lo que de origen nació corrupto. He aquí algunos de ellos: Leonel Luna, Raúl Flores, Jorge Romero, Margarita Martínez Fisher, Mauricio Toledo, Adrián Ruvalcaba y Víctor Romo (ahora moreno). Lo bueno es que como dicen los promotores del Frankestein: lo importante es el proyecto ciudadano, no los puestos. Porque ¿quién votaría por ellos para un puesto de elección popular?

dgfuentes@gmail.com

 

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