Desafíos 2018-2024 - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 18 de Octubre, 2017
Desafíos 2018-2024 | La Crónica de Hoy

Desafíos 2018-2024

Juan Manuel Asai

México tiene, para el futuro inmediato, tres desafíos colosales: Necesita emprender reformas sociales para atenuar pobreza y desigualdad. Le urge fortalecer el estado de derecho para construir una convivencia civilizada, que hasta ahora desconocemos; y tiene que resistir los embates de la administración Trump.

Desde su punto de vista, amable lector, de las docenas de políticos que andan por ahí con la mano en alto pidiendo el voto, ¿quién puede encarar con éxito estas tareas? Lo pregunto porque estamos tan concentrados en las biografías y las declaraciones que soslayamos los retos que les esperan.

¿Qué prendas personales estamos buscando? Se necesita una persona con sensibilidad social que conozca al país. Una persona así sabría que por décadas se ha tensado la cuerda. Si pobreza y desigualdad no declinan, la estabilidad social estará en riesgo. Un peligro verdadero. No hablo, para evitar equivocaciones, de engordar la política asistencialista para dar sobrecitos con dinero a cada mexicano. Hablo que dirigir el movimiento del Estado mexicano hacia la construcción de un país más justo.

Educación y salud son dos de los principales igualadores sociales. Que todos los mexicanos tengan acceso a buena educación y a instituciones de salud impactará de forma inmediata en su calidad de vida. Son derechos compartidos. Constituyen el piso parejo. Promover las actividades económicas que generan más empleo es otra vertiente. Inversiones productivas y turismo son dos ejemplos de lo que está al alcance de la mano. Es clave que México siga siendo un destino atractivo para las inversiones que constituyen la única vía conocida hasta ahora para acceder a empleos, que son los que hacen la diferencia.

Los empresarios del mundo buscan lugares para establecerse que les den certeza jurídica, reglas del juego claras, de largo plazo, y seguridad para sus bienes y sus personas.

La otra vertiente, el desafío del estado de derecho, es igualmente importante. Para un país como México cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanan sería una verdadera revolución. Un cambio profundo. Sería como vivir en otro país, uno mejor. No exagero. Fortalecer el estado de derecho es el camino para abatir la corrupción que sofoca y la inseguridad que aflige.

Fortalecer el estado de derecho es disputarle la plaza a la impunidad que hoy es la mandona. Brindar seguridad a las personas y sus bienes es la primera responsabilidad del Estado, que para cuidar se creó. Obviamente se necesita un candidato que no tenga cola que le pisen, sin compromisos, con un patrimonio transparente y, claro, con un valor personal. Necesitamos un aspirante que pueda predicar con el ejemplo, que diga que es pobre aunque tenga parientes millonarios.

Este flanco, el del estado de derecho, incluye tener claridad meridiana sobre el tema de las drogas que es el asunto más áspero de la agenda nacional. Una política que le pegue a los narcos en su patrimonio, que aleje a los jóvenes de la droga y con capacidad para orquestar una política internacional, ya que se trata de un crimen multinacional que requiere participación de diversos países.

El próximo presidente tiene que tener herramientas intelectuales y políticas para campear al temporal que ya es, y seguirá siendo, la relación con Estados Unidos. Donald Trump se crispa. Es ignorante y despiadado. Con él siempre hay que esperar lo peor. El siguiente mandatario mexicano pasará la mitad de su sexenio con Trump en la Casa Blanca, y eso si no se reelige.

De los políticos que andan por ahí ¿quién podrá con el paquete?

jasaicamacho@yahoo.com

@soycamachojuan

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