La gran revolución científica de este siglo será conocer más cómo funciona el cerebro | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 18 de Octubre, 2017

La gran revolución científica de este siglo será conocer más cómo funciona el cerebro

El Colegio Nacional. “Hoy hemos pasado de una manera de estudiar el cerebro que era reduccionista a una nueva manera más integrativa, comprendiendo que el sistema nervioso son circuitos que interactúan entre sí como la memoria, aprendizaje y toma de decisiones”, añadió Pablo Rudomin, Premio Crónica 2016

La gran revolución científica de este siglo será conocer más cómo funciona el cerebro | La Crónica de Hoy

El neurofisiólogo Pablo Rudomín, Premio Crónica 2016, afirmó que la gran revolución científica del siglo XXI será la que proviene del descubrimiento más detallado de cómo funciona el cerebro. “En estos años se han respondido preguntas fundamentales sobre cómo se comunican las neuronas y cómo surgen procesos y fenómenos como la conciencia”.

De esta manera, explicó que  “hoy hemos pasado de una manera de estudiar el cerebro que era reduccionista a una nueva manera más integrativa, comprendiendo que el sistema nerviosos son circuitos que interactúan entre sí como la memoria, aprendizaje y toma de decisiones”, indicó durante su participación en la mesa “Las bases biológicas de la información y el conocimiento”, en el coloquio Tiempos de Revoluciones, en El Colegio Nacional.  

Fue la sexta jornada del 2º Encuentro Libertad por el Saber y la mesa contó además con la participación de Carlos Belmonte, del Instituto de Neurociencias de la Universidad de Alicante y con las intervenciones del también miembro de ECN Luis Fernando Lara, y de  Federico Bermúdez y José Bargas Díaz, del Instituto de Fisiología Celular (IFC) de la UNAM y la moderación del diálogo estuvo a cargo de Antonio Lazcano Araujo, Premio Crónica 2017.

El doctor Pablo Rudomin destacó en su intervención los conceptos básicos de las neurociencias, como la relación entre estímulo y respuesta, la homeostasis, la retroalimentación y las propiedades emergentes, entre muchos otros, y aseguró que “en esta época estamos pasando de una fase reduccionista a otra más integrativa”, ante el planteamiento de Lazcano Araujo de la necesidad de un enfoque multi e interdisciplinar para aclarar algunas lagunas conceptuales sobre lo que se entiende por sistema nervioso.

Por su parte, Carlos Belmonte coincidió con la apreciación de Rudomin al declarar que “el desarrollo del sistema nervioso, que empezó con Ramón y Cajal, nos está llevando a un avance que empezó siendo estrictamente reduccionista, pero que cada vez más intentamos entender desde una perspectiva multidisciplinar”.

En su intervención, el doctor Ranulfo Romo expuso los orígenes de las neurociencias en los átomos descritos por Demócrito, y afirmó que la urgencia de los seres vivos por adquirir información es “el proceso elemental a través del cual hemos generado las grandes funciones de nuestro cerebro”. A esta reflexión, Carlos Belmonte añadió que “la aparición del sistema nervioso ha sido una adaptación evolutiva”.

Por su parte, Luis Fernando Lara abrió el debate sobre el lenguaje y las neurociencias, alegando que “el lenguaje es un fenómeno de adaptación que consiste en una diacrisis”. En este punto, Ranulfo Romo lamentó que las neurociencias aún no tengan la respuesta sobre cómo se integra la percepción de las formas en el cerebro y que estén lejos de poder ofrecer una explicación biológica del proceso de decodificación de la lengua.

Sobre este tema, el doctor Federico Bermúdez incidió en la importancia del lenguaje y lo definió como “la última frontera que tenemos que desarrollar en la neurociencias”.

Antonio Lazcano Araujo hizo un viraje en la plática y puso sobre la mesa el tema de la plasticidad y el sustrato físico de la mente, abriendo una segunda fase en la charla más centrada en la evolución biológica del cerebro y las relaciones causales entre circuitos neuronales.

Carlos Belmonte apuntó que los neurocientíficos aún tienen un largo camino por recorrer para encontrar el sustrato morfológico de las conexiones neuronales, “pero cada vez tenemos un conocimiento más preciso de qué grupos de neuronas están sustentando ciertas funciones.”

La conclusión de la mesa la realizó Antonio Lazcano al decir que el éxito intelectual, científico y cultural que supone “presentar una visión materialista y evolutiva sobre el cerebro como la que hemos oído en esta mesa”.

MICROBIOS. Horas antes, se llevó a cabo la mesa redonda tuvo con el tema  La revolución del microbioma, coordinada por el físico e investigador Alejandro Frank, y en la cual participaron Esperanza Martínez Romero, investigadora del Centro de Ciencias Genómicas de la UNAM, el químico bacteriólogo Javier Torres, del Instituto de Enfermedades Infecciosas, y el biomédico Santiago Sandoval, del Instituto Nacional de Medicina Genómica.

Alejandro Frank estableció que  “el descubrimiento del microbioma es la revolución más reciente, ya que la podemos identificar en el s.XXI, y sus ramificaciones apenas empiezan a conocerse”.

La microbiota  es la comunidad de microorganismos que vive sobre y dentro de nosotros. El microbioma se refiere a esos microorganismos y a su carga genética y también a la interacción de esa carga genética con la nuestra. “El microbioma participa en la defensa de nuestro organismo”, detalló Frank, “ya que los microorganismos benéficos producen compuestos que son detectados por el sistema inmune, lo cual le mantiene activo”.

El físico afirmó que la microbiota afecta a nuestra fisiología y que la alteración del microbioma no solo es responsable del desarrollo de enfermedades gástricas, sino también de patologías cardiovasculares, oncológicas e incluso mentales. “Estas investigaciones son muy recientes, pero ya hay evidencias circunstanciales que señalan que la microbiota es un factor de peso en la salud humana”.

“Las comunidades de la microbiota forman complejos ecosistemas microbianos en íntima interacción con mucosas y otras superficies del cuerpo”, afirmó Javier Torres, quien también explicó como estos microorganismos realizan actividades metabólicas  indispensables para el ser humano como la sintetización de vitaminas y la sustracción de energía de los alimentos.

La transmisión bacteriana empieza en el parto a través del canal vaginal, aunque ya hay estudios que aseguran que la inoculación de bacterias puede empezar in útero. Gracias a la leche materna esta transmisión sigue hasta colonizar el intestino y la piel del bebé. Según Torres, se ha estudiado que los bebés nacidos por cesárea tienen más posibilidades de contraer obesidad, diabetes y/o alergias a lo largo de su vida.

El químico bacteriólogo concluyó que los buenos resultados que tiene la técnica del trasplante fecal para sanar casos de infección severa de la bacteria tóxica Clostridium difficile.

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