Messi, el mejor jugador del mundo; CR7, el mejor del año - Carlos Horta Martínez | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 23 de Octubre, 2017
Messi, el mejor jugador del mundo; CR7, el mejor del año | La Crónica de Hoy

Messi, el mejor jugador del mundo; CR7, el mejor del año

Carlos Horta Martínez

Necedad el compararlos. Uno manifiesta el poder absoluto de la naturaleza humana: Lionel Messi. El otro manifiesta el poder de la perseverancia humana: Cristiano Ronaldo. Ambos han dominado a su manera el futbol mundial.

Sería como comparar prodigios como el Everest y la Aurora Boreal, con las Pirámides de Egipto o la Muralla China, caprichos esplendorosamente divinos de la naturaleza. Unos son engendrados, otros creados.

Ningún futbolista en el mundo puede imitar a Messi. Ninguno. Quienes veneran frenéticamente a Cristiano Ronaldo, discreparán, pero, insisto, todos, absolutamente todos los futbolistas mediana o excelsamente facultados, deberían, sí, aspirar a ser CR7, sólo es cuestión de trabajar arduamente.

Descartado Messi como modelo a seguir, porque su instinto, su regate, su magia y su confabulación intuitiva y motriz que posee rebasan el vértigo de lo humano,  Cristiano presenta otra referencia, otro arquetipo, un vehemente prototipo de lo que muchos futbolistas con talento pueden ser. La diferencia entre el innato y el creado.

La temporada anterior, que le hizo merecer su segundo premio The Best, CR7 se reinventó, cuando parecía que la sofisticación de su modelo de atleta y de jugador había alcanzado su propio Everest. Cuántas voces tenía la ignorancia asegurando que estaba llegando a su ocaso, avejentándose en el castigo del tiempo y sus rutinas exigentes de evolución.

El cabecilla del Real Madrid encontró, en el recambio de su propio plan de reconstrucción y resurrección, la Fuente de la Eterna Juventud.

Con 33 años, se convierte en el despiadado Dorian Grey del futbol. Insisto: CR7 envía un mensaje a otros que medianamente talentosos, temen, o se conforman, o son ciegos, pero no se atreven a tomarlo como referencia. Se conforman con ser embrutecidos diamantes en bruto.

Elijamos ejemplos. Uno muy puntual. ¿No tienen James Rodríguez, Benzema, Pogba, Mbappé, Bale, las condiciones propicias para poder, si quisieran serlo, una versión propia de CR7? Dueños de gran talento natural, de astucia, de visión, de golpeo de balón, y de frialdad ante el gol.

A Cristiano se le fustiga por banal y vanidoso. Su dedicación extrema a la perfección y el embellecimiento de su físico, pasando por detalles que originan sarcasmos como citas con manicurista y pedicurista, terminan siendo la burla del aficionado.

Pero, él ha logrado perfeccionar el estuche con que llegó al mundo. A su manera. Hoy, lo hemos dicho, con base en valoraciones físicas de laboratorio, puede competir en 400 metros y en relevos de 4x400, gracias a su potencia, rapidez y resistencia; su salto desafía a jugadores de la NBA, y la elasticidad y el control de sincronía muscular de su cuerpo permitiría acercarlo, con desventajas, cierto, a un gimnasta de alta competencia.

Lo evidente es que Cristiano Ronaldo, el futbolista, no nació así. Ni siquiera creció así. Él, al trabajo inconcluso de Dios y la naturaleza, le agregó la persistencia de convertirse en un futbolista más competitivo. Del barro imperfecto ha querido hacer una figura perfecta.

Todo esto, claro, a un costo muy elevado, bajo una doctrina enfocada al deporte. Nutrición, entrenamientos extra, reposo prolongado. Eso que llaman entrenamiento invisible, pero que él hace visible en la cancha.

CR7 tomó la decisión de convertirse en el mejor del mundo. A cualquier costo. Y ayer se encontró de nuevo con el premio al mejor del año, tras conquistar la Liga y otra Champions, premios que no pudo conquistar Messi con el Barcelona, pero que sus números estadísticamente fueron mejores que los del portugués.

Messi ha tomado un papel de “todocampista” que le ha obligado a ser principio y final del conjunto culé.

Por eso, cada futbolista profesional, con un talento distinto, debería querer imitar la autoedificación del atacante del Real Madrid.

Insisto: si esos futbolistas de mediano talento o de mucho talento como Pogba, Dybala, Mbappé, Griezmann, Aubameyang, Suárez, Bale, Kane, Benzema, por citar sólo algunos, empezaran a tomarlo como paradigma de su propia evolución, podrían emular o incluso rebasar lo conseguido por CR7.

Cristiano Ronaldo volvió a ser el mejor del año; sin embargo, Lionel Messi sigue siendo considerado el mejor futbolista del mundo, sin importar que los premios no se los lleve él.

 Mail: carloshorta2345@gmail.com

Twitter: @Hortattack

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