La perspectiva priista - Wilfrido Perea Curiel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 24 de Octubre, 2017
La perspectiva priista | La Crónica de Hoy

La perspectiva priista

Wilfrido Perea Curiel

Se ha dicho que la justa electoral del 2018 será en más de un sentido inédita. Es la primera vez que el PRI, luego de haber perdido dos sexenios, tratará de refrendar su triunfo, todo indica que el mecanismo bajo el cual impulsa su permanencia en la Presidencia es básicamente el mismo que en su momento usó en 1988, 1994 ó 2000. Escasa innovación, lo cual llama poderosamente la atención, ya que, desde entonces, han cambiado el país, la sociedad mexicana y la propia militancia tricolor.

En 1988 el PRI atravesó un proceso tortuoso, se rompió el partido y la salida de Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, entre otros distinguidos priistas, resultó muy dolorosa para el tricolor, no sólo para esa elección, sino para muchos lustros posteriores. 

En 1994 el desacuerdo interno fue verdaderamente áspero, se inconformó Manuel Camacho, vino la revuelta zapatista, el ex regente irrumpió como mediador de tal conflicto, mucha confusión y, finalmente, Luis Donaldo Colosio fue asesinado, en medio de uno de los misterios más inquietantes de la crónica contemporánea del país.

En 2000, todo indica que el presidente Zedillo no asumió el papel histórico de sus antecesores: conducir su propia sucesión. Sin su eje articulador las posibilidades electorales del tricolor se malograron. Era evidente un hartazgo hacia el PRI y se dieron las condiciones para que tuviera lugar la alternancia.

En 2018 la ortodoxia es la que se impone en el PRI, parece temerario, pero se apuesta por un determinado “saber hacer”, sin la plena certeza de si la herramienta es eficaz para los nuevos tiempos y retos. Es cierto que los daños en 1988 y 1994 fueron muy altos, pero finalmente se logró el objetivo: ganar la presidencia de la República. En 2000, como se ha dicho, no se metió el presidente y el resultado fue una catástrofe para su causa. Por lo tanto, la lección indica que el primer priista del país tiene que jugar el papel que le encomienda la liturgia y se da por sentado que se corren riesgos en los atropellos que tendrán lugar, el costo será muy elevado, pero el fin último es retener la casona de Los Pinos. En otras palabras, “haiga sido como haiga sido”, o bien, elección mexiquense reloaded. La claridad es que el fin justifica los medios.

Al parecer desde la óptica de la dirigencia priista, hay mucho verdaderamente en juego, como para dejar las cosas al azar,o como para experimentar esquemas novedosos. Alguien tiene la certeza de que las cosas le van a salir bien y que su estrategia es infalible. En el ínter se toman como cálculos asumidos remover al titular de la FEPADE, recrear el juego del tapado, o armar campañas negras a los contrincantes.

Es probable que sobrevengan más escándalos de ex gobernadores procesados, que el Senado se incendie por el caso de Santiago Nieto, que irrumpan nuevos casos de corrupción, que se complique el curso del paquete presupuestal por el Congreso, que los partidos hagan implosión por las tensiones contenidas. Aun con todo ello, el mensaje de quien conduce la locomotora es que todo está bajo control y que las viejas estructuras por muy agrietadas que estén aun dan para eso y para más.Lo menos que se puede decir es que no parece precisamente responsable someter las instituciones a tanta presión.

El ambiente está ya muy enrarecido y previsiblemente se deparan asombros mayores. El desconcierto va en aumento y abundan las dudas, dentro de las pocas certezas con las que se cuenta hasta este momento es que López Obrador estará en la boleta e intentará capitalizar el voto antisistema. La otra certidumbre que se tiene es que el PRI permanece leal a su ortodoxo esquema, pretendiendo ganarse a quienes le apuestan a las posibilidades del sistema, es decir recrear el voto del miedo hacia AMLO. Complicado comprender las cuentas que están haciendo en Insurgentes Norte, ya que, en ese mismo nicho de voto, pretenden posicionarse el llamado Frente Ciudadano y varios Independientes.

pereawilfrido@me.com

 

Imprimir

Comentarios