La barranca de Tarango en el año de Hidalgo de MAM - David Gutiérrez Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 26 de Octubre, 2017
La barranca de Tarango en el año de Hidalgo de MAM | La Crónica de Hoy

La barranca de Tarango en el año de Hidalgo de MAM

David Gutiérrez Fuentes

Hasta hace todavía unos seis años, la calificación del gobierno de la Ciudad de México era positiva pese a la gestión de Ebrard, uno de los responsables de que los servicios y espacios públicos de la ciudad se hayan privatizado a grados indecibles y de que se le abriera paso de manera descarada al interés de las inmobiliarias, ahora enquistadas en casi toda la estructura de gobierno de la capital, incluida la legislativa y la de procuración de justicia. Este comportamiento que sistemáticamente viola la ley evidenció la existencia de un cartel inmobiliario que con Mancera alcanzó niveles de insolencia y con el S-19 quedó al desnudo sepultando las aspiraciones de muchos funcionarios, como las de MAM, quien se jactaba hace dos meses con cargo al erario, de no hacer política.

Gracias a que Ebrard manejaba un relativo discurso político y a que tenía a buena parte de la prensa gacetillera y protopriísta de su lado, mantuvo frente a la opinión pública una imagen que comparada con la de Felipe Calderón estaba bien “posicionada” y contribuyó al triunfo de un personaje gris que no termina de aprender.

Aunque Ebrard y Mancera son de la misma calaña, rompieron nexos a propósito de un caso de corrupción relacionado con la línea 12 del metro. Más adelante Mancera también rompió con AMLO y consolidó fortaleció vínculos con lo peor del PRI y el PAN. Al final del anterior y del presente sexenio el único punto de comparación más visible nos lo pueden dar las imágenes: Ebrard jugó a no salir por muchos años en la foto con Felipe Calderón y le funcionó, mientras que Mancera hizo lo opuesto, al grado de lucir como un guardaespaldas mal alimentado tras el informe ofrecido por Peña Nieto después del sismo.

Con su desastrosa administración Mancera le restó presencia política al PRD en las elecciones intermedias. No satisfecho con ello trabajó (y sigue haciéndolo después del sismo) para las inmobiliarias. Un ejemplo de ello son los Sistemas de Actuación por Cooperación (SAC) y un ejemplo triste y concreto es que a mediados de año le cambió el status a la Barranca de Tarango.

Veamos: gracias un decreto de hace ocho años expedido por Ebrard, la barranca fue declarada como un Área de Valor Ambiental (AVA), pero en junio MAM transformó el espacio en un (SAC). De acuerdo con Martha Delgado, exsecretaria de medio ambiente, esta modificación estaría implicando entregar a particulares el espacio público a cambio de unas migajas y un parquecito de 27 hectáreas que apenas serían el 10 por ciento de las casi 270 hectáreas disponibles para urbanizarse mediante la introducción de vialidades, comercios y vivienda.

En un reportaje de Alejandro Salazar, se detalla que el objetivo no cumplido por Tanya Müller era la “preservación de la flora, como el encino, el palo dulce, el carricillo, la hierba del pájaro, el pirú, el cedro blanco, el pino, el tejocote, y de la fauna, como el tachín, la culebra rayada, el cascabel de montaña, la musaraña, la zorra gris, el cacomixtle, el zorrillo, la ardilla, la tuza y el conejo.”

El centro de operaciones del cártel inmobiliario, es decir la Seduvi, justifica el cambio de régimen aludiendo que sólo de esa manera se evitarían los asentamientos irregulares. ¿Qué mejor declaración de la incompetencia de un gobierno que ésa? Como no podemos evitar la invasión de la Barranca, ni la conservación de su flora ni de su fauna, mejor la privatizamos y de paso tapamos más suelo de recarga del acuífero. No es posible. Por esa razón me parece oportuno apoyar la causa de Gerardo Ballesteros, uno de esos molestos ciudadanos que le incomodan tanto a los que manejan nuestro patrimonio ambiental de manera abusiva y arbitraria. Voy a citar algunos fragmentos de su petición:

“La Barranca de Tarango es la última superficie sin urbanizar al poniente de la CDMX con una superficie de 276 hectáreas, clasificada según el plan delegacional como Área Verde. Existe falta de transparencia por parte de autoridades del gobierno de la CDMX en la red de negocios inmobiliarios que involucran bienes públicos. La barranca de Tarango debe de mantenerse como Área de valor Ambiental (AVA).”


dgfuentes@gmail.com

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