Democracia. ¿Vale lo que cuesta? - Juan Manuel Asai | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 27 de Octubre, 2017
Democracia. ¿Vale lo que cuesta? | La Crónica de Hoy

Democracia. ¿Vale lo que cuesta?

Juan Manuel Asai

Tengo la convicción de que la democracia está sobrevalorada.

La democracia tiene muy buena prensa, pero sus resultados tangibles, concretos, no justifican tantos halagos. La democracia le ha sacado jugo a su buena reputación en otras latitudes pero no a sus resultados aquí, en México. No crea el lector que soy un nostálgico de los tiempos del partido hegemónico, casi único, esa era de la dictadura perfecta, pero en esos tiempos se veía a la democracia como casi el paraíso. La imaginábamos y suspirábamos.

La verdad no ha respondido, ni con mucho, a las expectativas. Somos hoy un país más democrático, eso sí, pero los grandes problemas nacionales como pobreza, desigualdad, violencia, impunidad y la fragilidad alarmante del Estado de Derecho siguen tan campantes. ¿Y si no queremos la democracia para solucionar esos problemas, entonces para qué la queremos? 

La mitad de la población vive en pobreza y el baño de sangre derivado de la lucha del Estado en contra de las bandas del crimen organizado es hoy mucho más profuso que antes. Son miles y miles de muertos. Volvamos a la pregunta. No es un ejercicio retórico. Si la democracia es ineficaz, su encanto se diluye sobre todo entre la población que sigue viviendo igual de mal que antes y que percibe a la democracia como un negocio sucio de la clase política, compuesta, piensan, por una pandilla de vivales. Políticos que les prometen que si votan por ellos lloverá maná del cielo pero lo cierto es que cuando concluyen sus administraciones no se perciben cambios para bien.

No es ocioso hacer un llamado de atención de que mucha gente considera que la democracia mexicana no vale lo que cuesta. Es grave porque abre la puerta a aventureros de la política que pueden hacer talco, de un día para otro, a las instituciones que tanto trabajo ha tomado construir.

En muchas delegaciones capitalinas y alcaldías del interior de la República, y otros niveles de  gobierno, la gente ha visto pasar delegados o alcaldes de todos los partidos políticos sin que las condiciones de vida mejoren un ápice. Antes todas las demarcaciones eran priistas y por algunas han pasado panistas, perredistas y ahora hasta gente de Morena y las condiciones reales de vida se deterioran. Xochimilco y Tláhuac son  ejemplo nítido. No es casual que muchos demanden que el dinero que se despilfarra en campañas mejor se use para tapar baches, alumbrar calles oscuras, mejorar el servicio de basura, asegurar el abasto de agua potable.

Me niego a aceptar que la democracia es el espectáculo obsceno que satura las primeras planas de la prensa nacional. ¿Cómo podremos mostrar nuestra decepción por el desempeño de la clase política en las próximas elecciones? ¿Los candidatos independientes pueden mostrar nuestro feroz descontento? Por el momento no tengo respuesta. Si alguno de los lectores sí las tiene, que las comparta de  inmediato.

 

Por hora.- José Calzada, encargado de las políticas dirigidas al campo, se plantó frente a integrantes de las Comisiones Unidas de Agricultura y Sistemas de Riego, Desarrollo Rural, Ganadería y Pesca de la Cámara de Diputados, a quienes explicó que las políticas públicas del Gobierno están encaminadas a impulsar el desarrollo de los pequeños productores, mujeres y jóvenes emprendedores, sectores que hasta ahora habían sido relegados. Calzada informó  que el campo  genera una riqueza de 10 millones de dólares por hora en el sector agroalimentario, lo que refleja el poder productivo de nuestro país.


jasaicamacho@yahoo.com
@soycamachojuan

 

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