McCartney ofrece melancólica noche en el Azteca | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 29 de Octubre, 2017

McCartney ofrece melancólica noche en el Azteca

El británico se presentó este sábado en la Ciudad de México como parte de su gira One on One

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Paul McCartney se apoderó del Estadio Azteca la noche de este sábado en el concierto que ofreció como parte de su gira One on One, aunque fue como revivir a The ­Beatles ya que cantó una gran selección del cuarteto de Liverpool. 

El británico salió cuando el reloj marcaba las 21:18 horas y a pesar de que la lluvia amenazó algunos minutos antes, el ánimo en el Coloso de Santa Úrsula nunca decayó y el exbeatle fue recibido con una enorme ovación. 

Las pantallas circulares que se encontraban a los costados del escenario proyectaban a un Paul luciendo un saco azul y pantalón negro junto a su inseparable guitarra y comenzó interpretando “A Hard Days Night”, casi sin pausa continuó con “Junior’s Farm”.

“Hola México, buenas noches, we ­will have a fiesta” dijo el compositor a sus seguidores, para inmediatamente cantar “Can’t Buy Me Love”, la cual fue recibida con aplausos y gritos, los cuales cesaron cuando Paul se dirigió a los asistentes para decir: “Está noche voy a hablar un poco de español”. 

Una de las canciones que causó gritos y emoción fue “Let Me Roll It”, la cual  se lanzó en 1974 con su banda Wings,  como parte de su disco Band on The run, al final se le hacía un tributo a Jimmy Hendrix con una parte de la canción “Foxy Lady” que interpretaba el guitarrista. 

Ya sin saco y con una camisa azul claro interpretó “I’ve Got a Feeling” la cual fue coreada por los más de 80 mil asistentes al concierto.

“Esta canción la escribí para mi hermosa esposa Nancy, ella está aquí esta noche” y se escucharon los acordes de “My Valentine”, mientras en las pantallas se proyectaba parte del video que protagonizan Johnny Depp y Natalie Portman en blanco y negro, Paul se encontraba al piano. 

McCartney gritó “Fuerza México” al terminar de cantar una canción de su banda Wings “Nineteen Hundred and ­Eighty-five” mientras el Azteca se encontraba iluminado por las luces de los celulares de los asistentes. 

Varias veces Paul se quedó callado al escuchar el grito de los asistentes “Paul, Paul, Paul”, a lo que el originario de Liverpool contestó: “México son unos loquitos”. 

“Nos vamos a regresar en el tiempo y voy a cantar la primera canción que tocamos The Beatles” y por primera vez en esta gira interpretó “In Spite of All The Danger”. 

La canción “Love Me Do” se la dedicó a su primer manager, quien los descubrió, llamado George Martin. Siguió con otro de los éxitos de The Beatles “I love her” con la cual regaló a su público un sensual baile de caderas. 

“ La siguiente canción es sobre los derechos humanos, los cuales son muy importantes”, dijo Paul para darle paso al tema “Blackbird”, el cual fue interpretado en su totalidad sólo por Paul y su guitarra, mientras el escenario se oscurecía para iluminarlo. 

“Escribí esta canción para mi carnal John, ¿lo conocen?” Mientras el publicó le dedicó un “Olé, Olé, Olé, Sir Paul, Sir Paul”, el cantante detuvo la música para decir: “Cuando iba en la escuela aprendí un poco de español” y declamó: “Tres conejos estaban en un árbol , que sí, que no, que si lo he visto yo” lo que fue aplaudido por los asistentes. 

Montado en su piano decorado con múltiples colores, McCartney interpretó “Queenie Eye”, para continuar con “New” y seguir con “Lady Madona” mientras en su piano se proyectaban fotografías de mujeres de todo el mundo. 

Para deleite de las nuevas generaciones que ahora siguen a Paul, el músico interpretó “Four Five Seconds”, tema en el que colaboró con Rihanna y Kanye West, y el cual fue presentado en una entrega de premios en el que participó McCartney. 

Con una débil voz, la cual ya se escuchaba un poco lastimada, cantó “Eleanor Rigby”, casi sin pausar dijo al terminar la canción, “el siguiente tema se lo dedicamos a The Rolling Stones” y así se escuchó “I Wanna Be Your Man”. 

Uno de los momentos más emotivos fue cuando le dedicó la canción “Something” a George Harrison, mientras en las pantallas se proyectaban fotografías del grupo en sus primeros años y también las últimas de George. 

La emoción y la melancolía continuaron con “A Day In The Life”. El cantante de 74 años pidió a todos aplaudir para interpretar “Give Peace a Chance”.

Paul puso a bailar a todos en el Azteca con “Ob-la-di Ob-la-da” para continuar con “Band On The Run”. 

Hasta el cierre de esta edición el cantante llevaba más de dos horas de concierto y se esperaban aún más de cinco canciones para terminar su presentación en el Estadio Azteca.

 

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