La espiritualidad no es una opción - Fernando de las Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 30 de Octubre, 2017
La espiritualidad no es una opción | La Crónica de Hoy

La espiritualidad no es una opción

Fernando de las Fuentes

(Primera parte)

Dios existe. Y si no existe debería existir.

Octavio Paz

Tras poco más de tres siglos de euforia positivista, en los que nada que no fuera mensurable y experimentalmente comprobable era verdadero; en los que el cuerpo se volvió la prisión del alma y lo sensorial su carcelero, la cruda realidad azota a la humanidad y al planeta, la confusión campea y la ignorancia se empodera.

La exposición de este panorama no está motivada por visión amarga alguna ni actitud fatalista o triste augurio. Todo lo contrario: estamos aterrizando al fin, y la tarea que nos espera como especie no es sencilla ni desdeñable: habremos de rearmonizar lo que habíamos extrapolado: lo físico y lo metafísico, lo cuantificable y lo cualificable; porque tanta importancia tienen las verdades de consenso como las personales.

Tendremos que devolverle al alma lo que es del alma: el ser en lugar del tener, y trascender la estrecha visión cartesiana que dio origen al materialismo y el antropocentrismo. Necesitamos —y estamos desarrollando— una nueva espiritualidad que rebase las fronteras limitantes de las religiones pero se arraigue en los principios que todas comparten; que no responsabilice a Dios de todo; que, sin olvidar la relevancia de la conciencia humana, le dé a todo cuanto nos rodea calidad de existencia y por tanto espiritualidad. Sin dogmas de fe ni amenazas de castigo, es una visión universalista de lo divino, muy antigua en realidad, hermética, socrática, platónica y aristotélica.

Ahora, ¿cómo concebimos esa neoespiritualidad?, ¿dónde encontramos sus preceptos, mandatos, prácticas? O sea, cuál es el Discurso del Método. Ah, pues aquí hay un verdadero problema: nada de esto existe en la nueva era de evolución del espíritu humano. Seguramente nos parecerá caótico y aterrador emprender un camino sin un Waze o un Google Maps espiritual.

No desespere. Este camino de la espiritualidad es inevitable, infinito, siempre evolutivo, en espiral y personal; va de la inconciencia a la conciencia. Nadie puede recorrerlo por usted, pero sí lo pueden acompañar y orientar. No estará nunca solo.

¿Por dónde empezar? Hay muchas formas; yo le sugiero un primer paso para iniciar la comprensión de la espiritualidad de la nueva era, esa que puede usted practicar en cualquier actividad cotidiana que se le ocurra.

El primer escollo que hay que sortear es el de la idea de Dios. En primera instancia, Dios sí existe, “en cada uno de nosotros, como aspiración, como necesidad, y también como último fondo, intocable de nuestro ser”, decía Octavio Paz.

¿Y qué Dios es ése? El que usted quiera concebir. Lo importante es que establezca contacto. Dios es uno en cada uno de nosotros y para cada uno de nosotros. Usted qué busca en él. Decía, por ejemplo, Albert Einstein: “Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos”.

Conciba pues a su Dios. Eso no lo hace menos real, porque su idea de lo divino guiará a su alma y su espíritu en su camino de evolución. Lo intangible es más poderoso que lo tangible. Vacías se quedan las vidas y las almas de quienes consideran que, como invento de la mente, por imponderable, Dios no existe. Olvidan que Dios es experimentable para toda alma y todo corazón que lo quieran experimentar

Evite a los gurús censuradores. Nadie puede decirle qué tan profunda o vana es su espiritualidad. Es su camino y usted está donde está. No quiera correr. Encuentre la voz de Dios dentro de sí y sabrá que no tiene que parecerse a él, aspirar a su aceptación y a su amor. Ya es él, aceptado y amado por ende.

Piense, además, como decía Nicolás Maquiavelo, aunque usted no lo crea, que “Dios no quiere hacerlo todo, para no quitaros el libre albedrío y aquella parte de la gloria que os corresponde”.

(Militante del PRI)

delasfuentesopina@gmail.com

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