El sentimiento antimigrante en Estados Unidos - Diva Hadamira Gastélum | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 01 de Noviembre, 2017
El sentimiento antimigrante en Estados Unidos | La Crónica de Hoy

El sentimiento antimigrante en Estados Unidos

Diva Hadamira Gastélum

Las medidas contra la población migrante, en particular la centroamericana y mexicana, no cesan, al contrario cada día se exacerban y radicalizan más.

Hoy día, ser un joven ejemplar, haber obtenido un título universitario y contribuir al crecimiento de la economía, dejó de ser un motivo suficiente para obtener un permiso temporal de permanencia en Estados Unidos. Pero más grave aún, es la detención de niñas y niños que se encuentran involuntariamente en un país distinto a su lugar de origen, pero que para ellos es el único hogar que reconocen.

Todas estas medidas anti migrantes, ejercidas por el gobierno de Donald Trump, han sido una constante forma discriminatoria a la comunidad latina radicada en aquel país.

Primero fueron las acciones ejecutivas para el reforzamiento de las fronteras; el incremento del número de centros de detención y la construcción de un muro entre la frontera de México y Estados Unidos; después la decisión de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América de Norte y, como última tirada, el fin al Programa de Acción Diferida de Llegados en la Infancia (DACA). Acciones que en todo momento han sido acompañadas por un discurso nacionalista y xenófobo extremo por parte de Donald Trump.

Para abundar a esta ya terrible situación, el gobierno texano ha sumado esfuerzos con la administración federal para expulsar a la mayor cantidad de migrantes posibles. De acuerdo con el anuario de remesas 2017, Texas, siendo el segundo estado con mayor población mexicana (19.9 por ciento), fue el principal expulsor de migrantes mexicanos (36.3 por ciento).

Hemos visto cómo en los últimos meses, alcaldes de diversas ciudades como Los Ángeles y Nueva York, se han pronunciado e incluso han bloqueado las acciones ejecutivas tomadas por la administración de Trump.

En contraste, aunado a la deportación masiva de migrantes, el estado de la estrella solitaria aprobó la Ley SB4 que obliga a la policía y a las autoridades locales a colaborar con el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), y permite a los agentes preguntar a las personas sobre su estatus migratorio.

Aunque esta ley ha sido parcialmente bloqueada, es la mayor expresión en materia legal del sentimiento negativo en contra de las y los migrantes, materializándose en detenciones y deportaciones indiscriminadas. El mayor ejemplo de ellos, es el de Rosa María, una niña de 10 años de edad con parálisis cerebral, quien fuera detenida por agentes de Migración cuando era trasladada en ambulancia para recibir una cirugía de vesícula.

A pesar que los agentes migratorios le permitieron llegar al hospital, permaneció en vigilancia todo el tiempo, y al ser dada de alta por la autoridad médica, la trasladaron a un centro de detención migratoria para menores, sin compañía de ningún familiar; quedando bajo custodia federal en la ciudad de San Antonio, Texas.

Este caso representa una clara violación no sólo a los derechos humanos de las personas migrantes, sino que también vulnera a los miles de niños y niñas que se encuentran en Estados Unidos de manera irregular y que llegaron a ese país involuntariamente.

A pesar de los múltiples exhortos por parte del gobierno mexicano a la administración estadunidense, la incongruencia, intolerancia y arbitrariedad de los agentes migratorios, consecuentes a las acciones de un presidente como Donald Trump, contraponen en todo momento a las Naciones en fricción constante.


@DivaGastelum

 

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