¿Qué pasa con el dengue?

Saúl Arellano

El dengue es una enfermedad infecciosa transmitida por vector, es decir, por un mosquito que es “transportador” del virus que la provoca. Su picadura puede generar tres tipos del padecimiento: el no grave, el dengue son signos de alarma y el dengue grave.

Sobre esta enfermedad, este año se ha registrado una situación atípica. En efecto, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, este padecimiento se presenta mayoritariamente en los estados con climas tropicales, tales como Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Tabasco, Quintana Roo y otras entidades que tienen playas. Sin embargo, en 2017 el estado de Guanajuato, ubicado en el centro del país, registró una cifra récord que muestra cómo el cambio climático está generando consecuencias delicadas para la salud pública tanto en su ámbito territorial, como para el resto del país.

Hasta la semana 42 de este año, se han registrado en el país 8 mil 136 casos de dengue no grave; mil 692 casos de dengue con signos de alarma; así como 279 casos de dengue grave. Las cifras contrastan con los 10 mil 239 casos totales registrados en el año 2016.

Con fines comparativos, es interesante observar que en este 2017, el promedio semanal de casos de dengue no grave es de 194; en contraste, en el 2016 el promedio fue de 196 casos por semana; esto sin considerar que los últimos meses del año son en los que mayor número de casos se presentan por lo que el promedio semanal podría tener un incremento relevante en este año.

Hasta la semana 42, en el estado de Guanajuato se registraron 1,081 casos de dengue no grave entre hombres y 1,501 casos entre mujeres; esto significa que en el estado de Guanajuato se ha confirmado el 32 por ciento de los casos de dengue no grave de todo el país. Se trata sin duda de una situación atípica que debería haber llevado a una acción decidida de la Secretaría de Salud, porque por lo que muestran las cifras, el gobierno del estado se encuentra completamente rebasado.

Por su parte, se han confirmado en el estado de Guanajuato 198 casos de dengue con signos de alarma, los cuales representan el 12 por ciento del total de los que se han confirmado en todo el país; mientras que el número de casos de dengue grave son dos. En este capítulo, la entidad está en mejor posición que otras como Veracruz, Chiapas o Guerrero; e inclusive en Nuevo León.

Estos datos constituyen un signo de alerta nacional, porque muestran que el cambio climático y sus efectos se encuentran no sólo en el ámbito de la producción de alimentos, la presencia de fenómenos hidrometeorológicos cada vez más poderosos, sequías e incendios forestales, sino también en el ámbito de la salud pública.

A lo anterior se suma una serie de advertencias que han hecho algunas ONG, las cuales insisten en el hecho de que se está fumigando en los municipios de la entidad con pesticidas que son dañinos para las personas; y que, de hecho, se usan sustancias prohibidas en otros países. Al respecto, urge una definición y posición clara de la autoridad federal.

No está claro pues cuál es la estrategia local, que a final de cuentas debería tener alcances regionales, pues el clima de la entidad es similar al clima que se presenta en otras entidades vecinas como Querétaro, San Luis Potosí, Michoacán y también Aguascalientes.

Las epidemias y su diseminación no necesariamente ocurren en el periodo inmediato en el que se presentan en una región. Por lo que el próximo año, de no tenerse el cuidado necesario, podríamos estar ante una situación delicada en los estados del centro-occidente del país.

La respuesta que se ha dado a esta problemática a nivel local es ambigua, imprecisa y ha sido poco eficaz en la comunicación para que la población se proteja. Lo que urge entonces es revisar lo que está ocurriendo, y enfrentar de manera apropiada una problemática que podría salirse de control.


@saularellano
www.mexicosocial.org

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