Zanjar la polarización - José Fernández Santillán | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 02 de Noviembre, 2017
Zanjar la polarización | La Crónica de Hoy

Zanjar la polarización

José Fernández Santillán

En tanto que los dos bloques formados en el Senado se aprestaban a medir fuerzas para ver si se ratificaba o se revertía la decisión tomada por el Procurador en funciones, Alberto Elías Beltrán, de remover de su cargo a Santiago Nieto, Fiscal Especial para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) (quien en un principio había objetado la determinación de Elías, recurriendo al párrafo primero del artículo décimo octavo transitorio del Decreto en materia político electoral publicado en el Diario Oficial de la Federación, el 10 de febrero de 2014), de repente todo dio un vuelco: Nieto envió una carta a Ernesto Cordero, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República. En ella, se desistió de la impugnación que había presentado por haber sido removido de su cargo: “no existen condiciones para que el suscrito, aun obteniendo la votación de la mayoría de los senadores presentes, desarrolle las funciones para las que fui designado, en razón de la polarización política que ha rodeado este procedimiento de corte constitucional y la de los posicionamientos de las fuerzas políticas. Considero que México y el proceso electoral 2018 requieren de las mejores condiciones políticas, y soy consciente de que las dudas que tienen dos partidos políticos nacionales en torno a mi persona, no generan las mejores condiciones para la lucha electoral.”

En vista de que el comunicado de la PGR (20-X-2017) que informaba sobre la destitución del titular de la Fepade fue muy escueto, se especuló que el despido había sido producto de las declaraciones hechas por Nieto al periódico Reforma en torno a una carta que Emilio Lozoya le había enviado y en la que le solicitaba lo eximiera de cualquier vínculo con el caso Odebrecht.

Por eso el escándalo fue mayúsculo. Si bien el Procurador, posteriormente, aseguró que la determinación de retirarlo del cargo había sido por otros motivos: haber hecho públicos varios hechos y datos relacionados con diversas investigaciones a su cargo; haber dado a conocer nombres, montos, fuentes de financiamientos “inclusive investigaciones vinculadas con candidatos independientes, que en términos constitucionales son estrictamente reservadas.” Con todo y eso, los posicionamientos en la Cámara de Senadores ya se habían establecido: el PRI y el PVEM habían formado un bando que respaldó la decisión del Procurador Elías Beltrán; del lado opuesto se agruparon el PAN, el PRD, MC, PT-Morena.

Ninguna de las partes alcanzaba los 65 votos necesarios para tener mayoría simple; método por medio del cual se definiría el litigio. Por eso, se hizo tan importante la posición que adoptaran los senadores independientes; cinco en total e, incluso los llamados “senadores rebeldes” del PAN.

La disputa tomó un tono más encendido al momento de decidir si la votación se hacía mediante voto secreto o de manera abierta; es decir, para que todos supiera cuál fue la alternativa por la cual optó cada uno de los legisladores. El PRI y el Verde no se movieron de su preferencia por el voto secreto, en tanto que la oposición quería que la votación fuese pública.

En esas estábamos cuando, el viernes 27 de octubre, Santiago Nieto hizo público que había desistido de continuar la querella iniciada contra Alberto Elías Beltrán.

¿Y ahora qué procede? Que el Senado nombre al nuevo titular de la Fepade. El problema es que en este caso el sistema de votación es distinto. Dicho en otras palabras: no será por mayoría simple (cincuenta por ciento más uno); se requieren dos tercios de los votos de los senadores presentes.

No va a ser fácil que, después de este zafarrancho, los partidos políticos en el Senado se pongan de acuerdo para sacar por mayoría calificada a un nuevo Fiscal especializado en delitos electorales.

Ciertamente, la remoción del titular de la Fepade le ha inyectado al ambiente una mayor dosis de tensión política y desconfianza social en las instituciones. Problema que debe ser encarado por todos los actores involucrados en la trama a la brevedad, sobre todo porque ya inició el proceso electoral que culminará el domingo 1 de julio de 2018.

Para deshilvanar esta madeja es imperativo que se arroje luz sobre el caso Odebrecht. Y no hablo solo del papel que pueda haber jugado o no, en esta trama, Emilio Lozoya (quien declaró ser “absolutamente inocente” de las acusaciones de haber recibido dinero de esa empresa), sino de la necesidad de que se aclaren los señalamientos que exdirectivos de tal compañía han hecho en el sentido de que actuaron en México fuera de la ley, así como lo hicieron en otros once países.

No podemos olvidar que una de las demandas, históricas en México ha sido la de tener elecciones libres y competidas. Durante décadas la gente salió a las calles y plazas para exigir que la competencia fuese equitativa y sin trampas. Para eso se crearon instituciones ad hoc como el INE, el Trife y la Fepade.

Es preciso insistir en que la democracia no funciona allí donde las diferencias son tan extremas que no puedan resolverse por la vía de la lealtad a sus instituciones y leyes.


Twitter: @jfsantillan
Mail: jfsantillan@itesm.mx

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