La espiritualidad no es una opción - Fernando de las Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 06 de Noviembre, 2017
La espiritualidad no es una opción | La Crónica de Hoy

La espiritualidad no es una opción

Fernando de las Fuentes

(Segunda parte)

En cualquier dirección que recorras el alma,

nunca tropezarás con sus límites 

Sócrates

 

Todo cuanto hay en el cosmos es espíritu, es decir, tiene una dimensión inmaterial en la que la física más avanzada ha reconocido capacidad de organización, función y propósito, o sea, inteligencia. La ciencia, pues, se topó con la divinidad, la mente universal, y cree (sin que nos atrevamos a desmentirla, por supuesto) que el punto de partida de la existencia es el Bosón de Higgs, al que ha llamado la partícula de Dios.

Todavía no saben dónde está, pero sí saben dónde no está. Y creen firmemente en su existencia. Estamos ante una nueva etapa de la ciencia, en la que lo inmaterial, lo ignoto e inmensurable, aunque experimentable, es objeto de estudio.

Ante ello, ya no hay cabida para los escépticos de lo espiritual que alegaban su improbabilidad científica. Ya se quedaron en simples agnósticos o ateos aferrados a una zona de confort que les permite ser unos amargados irredentos, egoístas y/o amorales justificados, porque es fácil y cómodo.

Hoy la espiritualidad está más allá de una creencia religiosa; es ecléctica y secular, basada en todo caso en la prevalencia del alma, porque el alma es al fin y al cabo algo que ni el más escéptico puede negar. Sabe que la tiene, finge lo contrario, y con ello se niega a sí mismo. Es a través de ella que unimos lo físico con lo metafísico y podemos armonizarlo. Lo que le acomoda al alma es lo que importa, no lo que le parece bien al ego.

Hoy la espiritualidad se trata simplemente de tener conciencia de la conciencia, propia y universal. Cosa que solamente el alma nos hace posible. Fácil de decir, no tanto de ejecutar, porque la conciencia asusta: nos muestra una dimensión desconocida e infinita de nosotros mismos, donde el ego, el yo, eso que nos permite existir en este plano, desaparece y no queda más que la chispa divina o Bosón de Higgs.

Podemos comenzar a entender la espiritualidad ahí donde en experiencia se une con la ciencia: en la vibración. Tanto para la física como para la metafísica, el universo y todo cuanto existe es vibración, vehículo de la creación.

La vibración es algo tan común y cotidiano que ya ni apreciamos su naturaleza divina. La percibimos a través de los sentidos, pero también de la intuición y la emoción. Sabemos lo que es una mala vibra: densa, deprimente; por tanto, lo que es una buena: ligera, alegrante.

Es lógico pensar, entonces, que transformar la vibración es transformar la existencia. La física más avanzada sigue siendo teórica porque tiene dificultad para producir tal transformación a partir de la experimentación controlada y reproducible, pero usted puede hacerlo todos los días si así lo decide: sea consciente de su propia conciencia para ser consciente de sí mismo, podrá entonces ser su propio observador y por tanto su propio investigador. Así no tendrá otra opción que el cambio de sus emociones negativas por positivas, sus pensamientos derrotistas y limitantes por ideas creativas y proactivas.

Cambie el odio por amor, la avaricia por generosidad, la envidia por bendiciones, la arrogancia por humildad. Usted es el físico teórico y experimental de sí mismo. Su conocimiento científico se basará en los resultados que obtenga, no en los que le dicen los demás de debiera obtener o en lo que opinan que se puede o no se puede hacer.

Conforme vaya transmutando la negatividad, su nivel vibratorio irá subiendo y eso no sólo le asegurará mejores planos de existencia cuando muera: aquí y ahora recuperará su poder, dejará de ser la víctima, cambiará aquello que le perturbe en el momento en que lo decida, se anclará a las altas y transitará por las bajas sin abatirse.

La espiritualidad es inevitable y tiene fines prácticos, todas las respuestas a sus preguntas y todas las soluciones a sus problemas.

(Militante del PRI)

delasfuentesopina@gmail.com

Imprimir

Comentarios