Lucran abogados con venezolanos que buscan refugiarse en México | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 06 de Noviembre, 2017

Lucran abogados con venezolanos que buscan refugiarse en México

La venezolana Marilé señala que despachos mexicanos cobran hasta 50 mil pesos por tramitarles cartas de trabajo en empresas fantasma. De enero a septiembre nuestro país regresó a 59 personas a la nación sudamericana

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La Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación refiere que, de enero a septiembre, fueron devueltos desde México a su país 59 venezolanos, de los cuales 29 fueron deportados, 26 de retorno asistido y cuatro de retorno asistido de menores. Pocos si se compara con los 2 mil 500 que están buscando declaratoria de refugiados.

Pero la situación de incertidumbre jurídica de los venezolanos en México ha sido aprovechada por despachos de abogados, quienes cobran entre 30 mil y 60 mil pesos para tramitar algún amparo o hacer trámites migratorios.

“Es una cosa que está pasando muchísimo, pero no todos los venezolanos tienen una situación económica que les permita pagar lo que cobra un abogado por introducir un amparo, una demanda, una denuncia contra una institución. Pero hay gente que puede pagar y en algunos casos ha salido beneficiada, porque ha podido revertir una negativa de ingreso a México. Hay despachos legales que están haciendo negocio con los venezolanos”, expresa Alfredo Alejandro, venezolano que está justo en esta situación.

Incluso, él mismo ha recurrido a un abogado, quien le recomendó solicitar la categoría de refugiado. “Contraté a un abogado que me está ayudando a hacer las cosas legales, buscar un pronunciamiento positivo sobre mi solicitud ante  el Instituto de Migración”, dijo.

Y aunque reconoce que el trámite lo puede hacer personalmente, “tendría que hacer inmersión profunda en leyes mexicanas, comprender todos los contextos y prácticamente vivir en el Instituto Nacional de Migración semanalmente llevando a cabo procesos, lo cual no me dejaría tiempo para trabajar y pues, sí, es complejo”.

Marilé, otra venezolana consultada por Crónica, señala que las modificadas a las normas migratorias mexicanas hacen más complicado el accionar para los venezolanos. Eso llevó a que algunos despachos de abogados aprovecharan la situación para introducirlos al país, incurriendo en irregularidades, ya que ofrecían al por mayor cartas de trabajo, uno de los requisitos para laborar en el país, pero era para hacerlo en empresas fantasma.

“Daban cartas de trabajo a lo loco, con un costo de 40 mil a 50 mil pesos por el trámite. Era un vil negocio en donde cada persona metía cientos de personas con cartas de trabajo en puestos de trabajo que no eran ciertos, en empresas fantasma. Migración toma alerta de eso y a muchos venezolanos los deportaron, porque cuando quisieron renovar sus documentos, cuando conseguían trabajos verdaderos, les decían: falsificaste la información anterior, porque te dieron una carta de trabajo, no trabajaste, la empresa no existía y tú eres el culpable”, relata Marilé.

Destaca que mucha gente desconoce que cuando es detenida por la autoridad migratoria, no importa cuál es su estatus, puede apelar y solicitar asilo o refugio.

“Normalmente (la gente) llega y se deja llevar por lo que le van diciendo, y los abogados no te instruyen. Y para México aún hoy no es delito no tener documentación”, afirma Marilé.

“Sé que hay algún venezolano que lo que hacía es que canalizaba a la gente que venía, o a algún familiar de quien ya estaba acá, le decía ‘me avisas cuál es el número de vuelo, el nombre de la persona’; antes debía depositar mil, mil 500 dólares”, dice Marilé.

Respecto a las empresas empleadoras, Mario Madrazo Ubach, director general de Control y Verificación Migratoria, del Instituto Nacional de Migración (INM), explica que cuando una persona está en el extranjero y notifica al INM su deseo de venir a trabajar, debe cumplir con determinados requisitos.

Uno de ellos, refiere, es que la empresa que la empleará esté registrada ante el Instituto como empleador.

“Cualquier empresa, sin importar el tamaño, nos dice: ‘yo, por el giro de mi negocio, normalmente contrato extranjeros’, o ‘tengo necesidad de contratar un extranjero’, dice al Instituto que el extranjero es fulano de tal, que viene por invitación a laborar con ellos, qué puesto desempeñará, cuál será el monto que estará percibiendo”, relata, “en eso se detona el procedimiento para que se expida la visa de trabajo y pueda venir la persona a laborar acá”.

Madrazo Ubach dice que este tipo de trámites se hace de forma masiva, “tenemos decenas de miles de solicitudes y de permisos que se consiguen al año, no  tengo conocimiento de ningunos abogados que lo estén haciendo (de manera irregular). Sí hay despachos y empresas que se dedican a eso, pero andan en quizás cientos de miles al año”.

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