Canibalismo político - Wilfrido Perea Curiel | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Martes 07 de Noviembre, 2017
Canibalismo político | La Crónica de Hoy

Canibalismo político

Wilfrido Perea Curiel

En condiciones de alta vulnerabilidad institucional México encarará la justa electoral del 2018. Se trata de un proceso viciado de origen. Salvo que no se quiera ver, el panorama es altamente preocupante, independientemente de la fuerza política que alcance el triunfo, la ruta adoptada sugiere un desenlace amargo.

Los actores de manera temeraria han quemado sus naves, apuestan su resto, todo por el todo. Es una guerra, así lo han definido los propios contrincantes y, sin rubor alguno, actúan en consecuencia. En este emplazamiento todos saldrán lastimados, recrean un juego de perder-perder. En sus desmedidas ansias por el poder arrastran al país a una locuaz aventura y estiran hacia un punto de eventual quiebre institucional. Nadie querrá estar ahí, pero hacia allá apuntan los vectores.

En 2018 se juega mucho más que la Presidencia de la República, la animosidad es a tal grado, porque se trata de la propia subsistencia de las élites que han manejado a cada partido. El grueso del sistema de partidos políticos está en crisis, probablemente terminal, y los endebles acuerdos que sostenían una accidentada interlocución se han roto, ya no funcionan más. Hace mucho tiempo que los institutos políticos le dieron la espalda a la sociedad, empero existía un pacto amafiado entre ellos, mismo que les permitía operar bajo la lógica de cuotas y cuates el reparto del pastel. Este fue el mecanismo a través del cual fueron doblando a instituciones, otrora sólidas, así fue como fueron colonizando a los organismos autónomos. Pero la rapiña no puede ser permanente, sin el respaldo social, era cuestión de tiempo para que la ausencia de credibilidad, respeto y legitimidad, conllevaran a las élites a una situación límite.

Todo cae por su peso, las encumbradas burocracias de los partidos, por décadas se han comportado como voraces depredadores, en algún momento tuvieron cierto cuidado por las formas, hoy hacen gala de un cinismo desmedido. El problema es que la élite política no se da cuenta que todo el mundo observa sus miserias, pareciera que se da por hecho que los ciudadanos son estúpidos y que no se dan cuenta de sus tretas, sobra decir lo irritante que ello resulta. Como sea, la solidaridad entre ellos, para saquear a la Nación se les ha acabado, el caníbal tiene una cita con su destino y como llegó la hora para que ellos mismos se devoren, pues entonces dicen que hay una “guerra”. No nos equivoquemos se trata de “su guerra” generada, porque antes de ver perdidos sus privilegios, prefieren meter al país entero en un grave problema.

Si el PRI fuera derrotado, sobrevendría una ruptura mayúscula, esta vez le llevaría mucho más de doce años reagruparse, los cobros de facturas no tendrán límite. Además, previsiblemente, quien resulte triunfador emprenderá acciones judiciales en contra de destacados priistas, las cuales terminarán de romper al tricolor.

Morena es AMLO y el tabasqueño sabe que es la última vez que estará en la boleta electoral. Para él es ahora o nunca, si no llegara a Los Pinos su partido se desdibujaría.

Por lo que toca a los partidos que conforman el llamado Frente Ciudadano por México, si bien no se juegan su resto, una derrota los conllevaría a una severa crisis, desbandadas y rupturas. Difícil ubicar a Anaya en el juego político post 2018, si el Frente es arrasado. En el caso del PRD, sencillamente se desconfiguraría y sería un partido más de la chiquillería.

Se llama subsistencia el apremio bajo el cual juegan las élites enquistadas en los partidos. Según lo aquí expuesto, pareciera que un escenario de fracaso en 2018 les supondría la cesión final a su esquema de prebendas y privilegios, lo cual en su escala de valores e intereses, es algo así como la muerte. Si la apuesta es el todo por el todo, entonces le corresponderá al ganador tomar el grueso del monte acumulado y con ello continuar desde el poder la labor de finiquitar a sus adversarios.

pereawilfrido@me.com

 

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