Hostilidad entre Arabia Saudita e Irán salpica peligrosamente a Líbano | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 09 de Noviembre, 2017

Hostilidad entre Arabia Saudita e Irán salpica peligrosamente a Líbano

En riesgo, la estabilidad en el país del cedro tras la sorprendente dimisión del primer ministro Hariri. Países del golfo piden a sus ciudadanos que salgan de Líbano. Teherán advierte a Riad que no se meta con el poderío persa

Hostilidad entre Arabia Saudita e Irán salpica peligrosamente a Líbano | La Crónica de Hoy

La escalada de la tensión en Oriente Medio y el Golfo Pérsico se disparó ayer, luego de que la creciente hostilidad entre las dos potencias regionales enemigas, Arabia Saudita e Irán, salpicase de lleno a Líbano, cuyo frágil equilibrio de poder entre las diferentes facciones amenaza con hacerse añicos.

Ayer, la monarquía saudita pidió a sus nacionales que están visitando Líbano o residen allí que lo abandonen “lo antes posible”, y aconsejó asimismo a los ciudadanos sauditas que no viajen a ese país, después de las acusaciones contra Riad por su supuesto papel en la crisis política libanesa.

De inmediato, Kuwait, Emiratos Árabes y Bahréin emitieron comunicados similares, pidiendo la salida “inmediata” de sus connacionales. Según la agencia kuwaití, como “medida preventiva frente a cualquier impacto negativo que puede tener lugar” en Líbano.

Renuncia y huida. La tensión se ha disparado en los pasados días entre Riad y Beirut, después de que el primer ministro libanés, Saad Hariri (sunita antisirio), renunciara por sorpresa a su cargo el pasado sábado desde Arabia Saudita, donde se encuentra desde entonces.

Cuando dimitió, Hariri denunció la preparación de un atentado contra su vida y criticó la injerencia de Irán en los asuntos del Líbano, así como al grupo chií libanés Hizbulá, aliado del presidente sirio Bashar al Assad y del régimen de Teherán, ambos declarados enemigos de Arabia Saudita.

Hariri formó gobierno en octubre de 2016, gracias a un pacto entre su partido y el de Hizbulá.

Su dimisión fue rechazada ayer el por el presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri (chiíta) y no ha sido aceptada aún por el presidente libanés, Michel Aoun (católico maronita), que espera el regreso de Hariri al Líbano para conocer los motivos.

Condena de Hizbulá. La organización político—armada Hizbulá exigió ayer a Arabia Saudí que no involucre a Líbano en su crisis interna, en alusión a la purga de príncipes, políticos y empresarios —acusados de saquear de las arcas del Estado casi 100 mil millones de dólares— para reforzar la autoridad del príncipe heredero Mohamed Salman.

Hizbulá acusó a la monarquía saudí de obligar a Hariri a renunciar y a decir que lo hizo por culpa de los chiitas libaneses, en un intento de desestabilizar el país del cedro.

Teherán amenaza. El presidente iraní, Hasan Rohaní, advirtió ayer a Arabia Saudita del “poder” de la República Islámica, en respuesta a los bombardeos contra la minoría chiíta en Yemen y el régimen sirio, así como la injerencia en asuntos internos de Líbano.

“Conocen bien el poder y la posición de la República Islámica, aquellos superiores a ustedes [en referencia a EU] no han podido hacer nada contra la nación iraní”, advirtió.

El mandatario iraní consideró que Arabia Saudita se está aliando con Estados Unidos y con Israel para crear conflictos en la región de Oriente Medio, lo que calificó de “error estratégico y de cálculo”.

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