La espiritualidad no es una opción - Fernando de las Fuentes | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 13 de Noviembre, 2017
La espiritualidad no es una opción | La Crónica de Hoy

La espiritualidad no es una opción

Fernando de las Fuentes

Tercera y última parte

Es absurdo pedir a los dioses lo que cada uno es
capaz de procurarse por sí mismo

Epicuro

Todo es espiritualidad, no hay nada fuera de ella, pero la clave para sentirse, vivir y actuar como un ser dotado de alma y no solo de ego, es que el trabajo espiritual lo tenemos que hacer nosotros mismos, conscientemente. No depende de un milagro ni de una religión o de creencias y conocimientos metafísicos, sino de convertir el plomo que somos en oro, es decir, de alquimia interior, lo cual, créame, le va a doler, de lo contrario todo mundo lo haría con singular alegría.

La buena noticia es que ese dolor no tiene nada que ver con lo que usted cree que será. En primera instancia, es benévolo y liberador, a veces suave, otras intenso, pero sanador. En segunda, nunca lo matará y ni siquiera lo sobrepasará, antes bien, le dará una profundidad insospechada, que le permitirá hacer contacto directo con su alma.

Para desgracia de los adictos al pensamiento positivista, nacido de un formato científico hoy rebasado por la realidad del universo, no existe un único método para la espiritualidad, pero sí derroteros interiores recorridos y probados por muchísima gente, ya sea que escoja usted el budista, el crístico, el más mundano de la alquimia emocional o el que le acomode.

Por lo pronto, le platico el mío: personalmente, comienzo por identificar claramente aquello que me perturba, que es evidentemente transformable. Venzo luego el temor a sentirlo en su totalidad. Lo experimento. Le asigno en seguida uno o varios temas: emociones, creencias, conductas, etc. Todas ellas relacionadas entre sí a un nivel vibratorio.

Después investigo, me allego mucha y diversa información; la discrimino, tomando en cuenta sobre todo la que contradice mis creencias, porque se trata de romper paradigmas, no de reforzar ignorancias. La medito.

Tras ello, cuestiono si esa emoción negativa está en su justa medida, si la creencia que la sostiene es verdadera, si la conducta que obedece a ella es la correcta, para después realizar un viaje histórico a mi vida y ver dónde se originó el problema. Revivo con valor, pero sobre todo acompañado por Dios, aquello que me hirió o me marcó, de manera que lo comprenda no sólo a nivel intelectual, sino emocional.

Surgirán varias hipótesis, es decir, propuestas sobre las causas, los efectos y las formas de trascender el problema. Las medito. Luego trazo mis objetivos y realizo los procesos pertinentes: perdón, comprensión, empatía, etc. Finalmente, experimento nuevas creencias, nuevas vías de cambio mental, formas de sanar una herida, todo se irá acomodando.

Conforme voy sacando la basura, es decir, quitando la negatividad de emociones y pensamientos, mi nivel vibratorio sube y me siento mejor, aliviado, liberado y con entusiasmo para volver a iniciar otra investigación.

Si emprende el camino espiritual, la consecuencia será que descubra un mundo, su mundo, donde el poder es suyo, donde no es la víctima de nadie, donde hallará la seguridad de que aquello que le perturbe podrá ser transmutado en el momento en que lo decida. Vivimos de altas y bajas, pero usted aprenderá a anclarse a las altas y a transitar por las bajas con la capacidad de no abatirse.

Este trabajo interior es indispensable para la conciencia de espiritualidad. Es de hecho el requisito inicial. No es evadible. La amenaza de dolor que nos imbuye el miedo a volver a vivir aquello que nos hirió no se irá volteando para otro lado. Hay que afrontar nuestra oscuridad para encontrar nuestra luz.

La espiritualidad ya no es lo que era antes, accesible sólo para unos cuantos, de acuerdo a nuestras viejas creencias. Ya no es coto de templos, devotos y virtuosos intachables. Hoy cualquiera puede ser, y de hecho es, espiritual, porque no puede renunciar a su alma, por tanto tiene derecho y acceso al cambio y al camino interior que sana.

(Militante del PRI)

delasfuentesopina@gmail.com

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