Irresponsable comisionado

Jany Robles Ortiz

Con alarde de cinismo, el comisionado para la Reconstrucción, Recuperación y Transformación de la Ciudad de México aseguró que luego de su participación en estado etílico en una reunión con ciudadanos afectados por los sismos del mes de septiembre, aplicará la política de “cero mezcal”.
La conducta del funcionario público es inadmisible y sería motivo de la separación de su cargo en cualquier administración. Hoy sin embargo, continúa en el puesto a pesar de la repulsa ciudadana y de su falta de ética y respeto a los capitalinos que hace muy pocos días perdieron todo su patrimonio.
Los vecinos de la unidad habitacional ubicada en Emiliano Zapata 252, de la delegación Benito Juárez, y las miles de familias que perdieron sus hogares por los fenómenos naturales, exigen servidores públicos responsables, profesionales, comprometidos con las tareas delegadas y sobre todo sensibles a los legítimos reclamos ciudadanos.
“Apesta a alcohol” le espetaron los ciudadanos indignados quienes además le advirtieron “no hay que venir borracho”. Perturbado por la ingesta de unas copas de alcohol, el funcionario encargado de la reconstrucción de la Ciudad respondió: “si quieren volvemos ya sin el mezcal”. Días después reconoció que “fue un error beber alcohol en horas de trabajo”; ofreció disculpas por su “pifia”, cuando lo que correspondía era presentar su renuncia con carácter de irrevocable.
La permanencia del comisionado para la reconstrucción de la Ciudad es insostenible. Los ciudadanos desconfían de quienes en el desempeño de sus funciones confunden dictámenes de edificios dañados y se presentan en estado etílico a sus obligaciones, con lo que desacreditan el trabajo que el gobierno de la capital ha desplegado para ofrecer a las familias damnificadas alternativas para recuperar su patrimonio.
Diversas voces han exigido la remoción del comisionado por su comportamiento. En la Asamblea Legislativa, diputados del Partido de la Revolución Democrática advirtieron que “este tipo de conductas manchan la imagen del jefe de Gobierno, por lo que solicitaron tomar las medidas necesarias para que este tipos de actos no vuelvan a ocurrir”, en tanto que diputados del Partido Revolucionario Institucional exigieron su remoción, porque “es una ofensa a la población, una falta de respeto a la responsabilidad que el jefe de Gobierno le confirió y una burla a quienes han participado desde diferentes ámbitos en la reconstrucción de la ciudad”.

@JanyROrtiz

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