Donald Trump y la relación con México, a un año de su elección - Conacyt - | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Sábado 18 de Noviembre, 2017
Donald Trump y la relación con México, a un año de su elección | La Crónica de Hoy

Donald Trump y la relación con México, a un año de su elección

Conacyt -

José María Ramos García1

El triunfo de Donald Trump en noviembre del 2016 reflejó la dificultad de una candidatura demócrata de Hillary Clinton, con propuestas generales de política pública para las comunidades mexicanas, hispanas y en general anglosajonas y afroamericana. La exsecretaria Clinton no se acercó totalmente a las principales demandas sociales de esos grupos y ante eso se acercó un candidato Donald Trump pragmático, con un discurso preciso, retórico y cercano a la diversidad social del centro y sur de Estados Unidos.

En el transcurso de estos meses como Presidente, Trump ha seguido fortaleciendo sus bases ideológicas de centro, con un discurso que ha dividido a la sociedad estadunidense, en temas tales como control migratorio, seguridad internacional y en parte la influencia rusa en el proceso electoral. Según una encuesta de The Washington Post —citado por El País, 5 noviembre 2017— “el 70 por ciento de los encuestados considera, que EU vive una división similar a la que generó la Guerra de Vietnam”. Y otro tanto cree que su administración es “disfuncional”. Todo lo cual se refleja en una valoración por debajo del 40 por ciento, la más baja de un presidente a un año de su elección.

Sin embargo, la economía de Estados Unidos sigue creciendo: el mercado laboral registró 261 mil nuevos ocupados en octubre pasado, frente a los 18 mil empleos en septiembre. La tasa de paro cae una décima, al 4,1 por ciento, —la más baja desde el año 2000—. Además, la tensión generada con Corea del Norte en los últimos meses, puede dar pie a algún tipo de respuesta estratégica del gobierno de Trump, que fortalecería el nacionalismo y su hegemonía internacional.

Uno de los principales países que se ha visto afectado en sus relaciones con los Estados Unidos ha sido México. Entre las principales propuestas de la administración Trump están la construcción del muro a lo largo de la frontera. Tolerancia cero para inmigrantes que cometan crímenes en Estados Unidos. Bloquear los fondos federales para las ciudades que no reporten la presencia de inmigrantes irregulares en sus comunidades, revertir las órdenes ejecutivas sobre inmigración decretadas por Barack Obama y también ha planteado una reforma del sistema de inmigración que beneficie a los estadunidenses, en particular aquellos con bajos salarios.2

Estas iniciativas han polarizado tanto la relación con el gobierno mexicano y con las principales ciudades estadunidenses en donde se concentra la mayor parte de la población mexicana irregular y regular —cerca de 70 por ciento—. En el caso de estas ciudades sus demandas judiciales han impedido que la administración renueve la implementación de la política de Comunidades Seguras, que implica una mayor colaboración con las autoridades migratorias federales para detener y deportar a los migrantes irregulares. Otra de las políticas de la administración Trump ha sido la Suspensión de DACA (Acción Diferida para Arribos en la Infancia) hasta el 5 marzo 2018. De esta manera, el Congreso deberá legislar sobre algún mecanismo que permita legalizar a cerca de 800 mil migrantes irregulares que arribaron a edad temprana a Estados Unidos. Finalmente, el gobierno de Trump ha propuesto al Congreso la contratación de 370 jueces migratorios, mil abogados migratorios para el Servicio de Aduanas, 10 mil agentes para Inmigración y aduanas (ICE) y 300 fiscales federales para asuntos migratorios.

La política actual de seguridad fronteriza de Estados Unidos ha fortalecido los enfoques de control fronterizo y de criminalización hacia los migrantes. En materia de narcotráfico, la administración Trump ha asociado la construcción del muro como una alternativa para reducir el tráfico de drogas procedente de México, en especial cocaína, metanfetaminas y heroína. En el tema de la renovación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), igualmente se han polarizado las posiciones del gobierno de Estados Unidos, argumentado que los bajos salarios en México han implicado la fuga de industrias estadunidenses, con lo cual, no se generan empleos en Estados Unidos.

En este aspecto, se mantendrá la negociación política entre el Ejecutivo y el Congreso a pesar de las dificultades de generar acuerdos del Presidente Trump; se concederá un presupuesto limitado para seguir construyendo muros en las fronteras de mayor cruce de migración irregular hacia Estados Unidos; y se considera que se mantendrá un DACA limitado. A cambio de estos apoyos, el Congreso estadunidense apoyaría el resto de las iniciativas de seguridad fronteriza (personal y tecnologías) y finalmente, no se restringirán derechos o sus competencias a las ciudades santuarios para colaborar con autoridades federales en materia de control migratorio.

En materia del TLCAN, se espera que se restrinja y se plantee la necesidad de fortalecer el empleo y las políticas de bienestar en la región. Las iniciativas de seguridad fronteriza del gobierno estadunidense implican la integración de agendas de seguridad nacional, seguridad pública, terrorismo, narcotráfico, derechos humanos, criminalización y desarrollo.3

Por ende, las respuestas implican un modelo de gobernanza estratégica transversal y con políticas interinstitucionales.

Por su lado, México debe definir una agenda de colaboración en los problemas centrales: seguridad fronteriza integral, control de armas y narcotráfico y lavado de dinero. Se requiere una nueva gobernanza de la frontera, con base de una política que implique una eficaz seguridad fronteriza del lado mexicano y de fortalecimiento del Estado de derecho y de políticas transversales en el tejido social fronterizo. El próximo proceso electoral mexicano da pie a redefinir la relación con el presidente de Estados Unidos, en donde los temas de corrupción, transparencia, rendición de cuentas y eficacia antidrogas, deben ser parte de una nueva agenda.

A su vez, México debe enfatizar en distintos círculos de decisión que el TLCAN ha generado empleos en ambos lados de la frontera y ha incentivado el comercio, la inversión, la infraestructura y ha dinamizado tanto el comercio binacional, las compras fronterizas, así como parte de mercados laborales y comerciales.

El gobierno mexicano debe adjudicarse el compromiso nacional de reducir el flujo de migrantes con efectivas políticas de desarrollo local y comunitario; fortalecer el papel de los Consulados en Estados Unidos con una mayor incidencia en el sistema judicial y migratorio, que permita una política integral de protección de los derechos civiles, derechos humanos, además de enfatizar los aportes de las comunidades inmigrantes mexicanas en los distintos círculos políticos, económicos y culturales en Estados Unidos.

En suma, los contrapesos en el sistema político estadunidense han dificultado que varias de las iniciativas ejecutivas en materia de migración y seguridad fronteriza no se hayan implementado en este primer año de la administración Trump. De ahí la importancia de seguir impulsando la investigación y el análisis estratégico de los Estados Unidos y sus implicaciones para México y sus comunidades fronterizas.

 

Para consultar una versión más extensa del presente texto favor de ingresar al siguiente enlace: https://goo.gl/1KEM5x

 


Profesor investigador del Departamento de Estudios de Administración Pública de El Colef, Tijuana www.colef.mx

1 Director General de Vinculación, El Colegio de la Frontera Norte y es autor de los libros La Gestión y Cooperación Transfronteriza en la Frontera México-Estados Unidos en un Marco de Inseguridad Global: Problemas y Desafíos, Cámara de Diputados, Editorial Miguel Ángel Porrúa y Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales, A.C., 2004; con Ofelia Woo, Seguridad Nacional y Fronteriza en la Relación México- Estados Unidos-Canadá, Universidad de Guadalajara, 2004 y Las Políticas Antidrogas y Comercial de Estados Unidos en la Frontera de México, El Colef, 1995.

2 The White House (a) 2017 enero, “Executive Order: Enhancing Public Safety in the Interior of the United States”, The White House. Office of the Press Secretary 25 de enero de 2017., disponible en www.whitehouse.gov/the-press-office/2017/01/25/presidential-executive-orderenhancing-public-safety-interior-united

3 U.S. Department of Homeland Security, (2017), “Fact Sheet: Executive Order: Border Security and Immigration Enforcement Improvements”, 21 de febrero de 2017, disponible en www.dhs.gov/news/2017/02/21/fact-sheetexecutive-order-border-security-and-immigration-enforcement-improvements

Imprimir

Comentarios