El papa Francisco contra la pobreza - Carlos Villa Roiz | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 19 de Noviembre, 2017
El papa Francisco contra la pobreza | La Crónica de Hoy

El papa Francisco contra la pobreza

Carlos Villa Roiz

Se estima que 800 millones de personas padecen hambre en el mundo, en tanto que hay personas centradas en pocos países y que no llegan al 1% de la población, que poseen riquezas que superan los presupuestos nacionales y sus empresas tienen tanta influencia que una sola puede afectar el mercado internacional.

Consciente de esta realidad, el papa Francisco convocó para este domingo 19 de noviembre a una jornada dedicada a la atención de la pobreza, para llamar la atención mundial sobre este problema cuyas consecuencias conllevan al hambre y las enfermedades sin tener acceso a los sistemas de salud; a la falta de educación y oportunidades de crecimiento y desarrollo, y que también, generan violencia.

La pobreza a veces parece diluirse entre discursos políticos y buenas intenciones, definiciones antropológicas y estadísticas, pero detrás de cada cifra hay sufrimiento y muerte que son imposibles de describir.

En México, se estima que 53.4 millones de personas viven en condiciones de pobreza y 9.4 millones, en pobreza extrema. Esto abarca el 40% de la población. Es un tema histórico que en el virreinato se agudizó en una sociedad dividida en castas y si bien, Morelos las abolió en 1813, no así en la miseria en que vivían los marginados.

Los problemas se agudizaron con el tiempo en medio de conceptos no muy claros de desarrollo y al progreso, y se acrecentó el abismo que los separa de los pobres de los ricos.

A inicios de los años 60’, Oscar Lewis en Los Hijos de Sánchez causó un escándalo que terminó con una demanda judicial por parte de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística que negaba que en el país existieran las realdades descritas en su novela.

Algo similar ocurrió en el Congreso de la Unión el 28 de marzo de 2001, cuando la Comandante tzeltal Esther del EZLN, puso en relieve la injusticia social en la que viven indígenas y campesinos, en tanto se anunciaba con bombo y platillo en inicio del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica cuyo destino hoy es incierto.

Esta vez, el papa Francisco ha puesto el dedo en la llaga para tratar de involucrar a la sociedad en un compromiso más serio con los pobres, y ya en su Encíclica “Laudato Si, el Cuidado de la Casa Común”, planteaba la urgencia de construir un mundo más equitativo y justo, a partir del aprovechamiento racional de los recursos.  

Caritas, el brazo asistencial de la Iglesia, tiene un destacado papel al dar continuidad a lo que León XIII impulsó con su Encíclica Rerum Novarum dedicada a los obreros y en donde habla de los derechos que tienen, como son el de huelga, horas de descanso, maternidad, y salarios dignos, y que San Juan Pablo II refrendó en el Centenario de este documento.

Francisco ha insistido que la Iglesia debe estar presente en las periferias, en los cinturones de miseria, con el argumento de peso de que Jesús tuvo predilección por los pobres, de quien es el reino de los Cielos.

Francisco quiere ir más allá del acompañamiento espiritual de la Iglesia, y llama a compartir los bienes con los pobres, y más allá de las palabras, el Papa propone hechos más concretos. No la limosna que se da al menesteroso, sino la adopción del mismo, la atención de sus necesidades, la caridad llevada al extremo con un profundo sentido cristiano.

 

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