Elway, la gerencia de los Broncos no es otro The Drive - Fernando Argueta | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 22 de Noviembre, 2017
Elway, la gerencia de los Broncos no es otro The Drive | La Crónica de Hoy

Elway, la gerencia de los Broncos no es otro The Drive

Fernando Argueta

Hace poco menos de dos años los Broncos ganaron el Super Bowl 50, estaban en la cima y los situaban como favoritos para repetir éxitos en su División y la Conferencia Americana; sin embargo, ahora hilan seis derrotas consecutivas, es notorio su extravío en la posición de mariscal de campo y su otrora dominante defensiva sólo es un recuerdo.

Pero esa debacle no es culpa o pecado del actual entrenador Vance Joseph, de los quarterbacks Trevor Siemen o Brock Osweiler, de la defensiva y mucho menos del primer chivo expiatorio de este “Broncocidio”, el coordinador ofensivo Mike McCoy despedido hace dos días.

No, el culpable es una leyenda del equipo que ahora toma las decisiones del plantel y que a todas luces ha errado a la hora de tirar los dados, nos referimos a John Elway

Su enjundia y deseo de triunfar no se pone en duda, después de todo es un ex quarterback de Salón de la Fama y ganador de dos Super Bowls, pero manejar una gerencia general detrás de un escritorio no es lo mismo que el The Drive  (la serie) que lo inmortalizó en los 80.

Los gerentes generales de época en la NFL, saben que para ganar consistentemente hay que construir con tiempo y paciencia; Elway lo ha hecho de manera express, tal cual como sus éxitos en Denver como ejecutivo.

Desde que llegó a la oficina de Denver, en 2011, buscó ganar de manera inmediata en vez de desarrollar un proyecto, y para sorpresa de muchos, resultó. Contrató a un devaluado Peyton Manning que venía de un año sin jugar por una lesión que casi lo retiró y de un día para otro los Broncos se volvieron una potencia.

No ganar el título inmediatamente y luego perderlo por paliza ante Seattle en el Super Bowl XLVIII, acabó con la paciencia de Elway y despidió al entrenador John Fox. Y aunque su siguiente jugada en el tablero le dio el Campeonato de manera instantánea al contratar al ex entrenador Gary Kubiak, su amigo y suplente cuando ambos jugaban en Denver, Elway no se dio cuenta de que ahí comenzaba su cadena de errores.

A pesar de ganar el Vince Lombardi, la decisión acabo con lo poco que le quedaba de carrera a Manning. Todo el mundo dijo que Peyton perdió el toque, que se hizo un anciano, pero nadie comentó que Elway le puso a un entrenador con un sistema absolutamente diferente que en vez de explotar sus cualidades desde el bolsillo de protección, evidencio sus carencias con un enfoque de movilidad del esquema de Kubiak, que obviamente Manning no podía cumplir.

Elway olvidó la vieja escuela de los grandes gerentes generales: Si se va a cambiar de entrenador, primero se debe mirar dentro de la casa; segundo, a aquellos discípulos de un coach mentor, y tercero contratar a un genio, que aunque pocos, se siguen dando en la NFL.

Si tomamos al pie de la letra tal máxima, el candidato directo era Adam Gase, el coordinador ofensivo y quien entendió de manera perfecta el juego de Manning que incluso le levó a tener la mejor temporada de su carrera. Con Gase quizá también habrían ganado el Super Bowl y con un Manning luciendo, además de que habría asegurado al mentor para desarrollar a un mariscal joven.

Elway dejó ir a un cerebro ofensivo y se quedó con el sistema probado pero muy diferente de Kubiak, quien sólo dio dividendos una temporada. Gase, por  el contrario, se fue a Miami como coach general y con un quarterback de mediana calidad clasificó a los playoffs. Sin duda, Elway dejó ir al hombre que pudo ser su entrenador franquicia por 10 años.

En vez de eso, y tras el prematuro retiro de Kubiak por problemas de salud, el gerente de los Broncos cometió su tercer error: Hacer entrenador general a un joven asistente que sólo había fungido como coordinador defensivo apenas una temporada en Miami, y sin haber mostrado cosas espectaculares. ¿Qué le vio Elway?, sólo él lo sabe.

Y de su cuarto error, sin más el haber dejado ir a Wade Phillips, el responsable de la defensiva que le dio el título hace un par de años. Después de todo, sería un insulto para el joven entrenador con supuesto prestigio defensivo, dejarle a un maestro como Phillips. El resultado: La defensiva se dobló a pesar del talento debido a una pobre estrategia.

Ahora, el debate va más allá. La franquicia de Denver le extendió el contrato a Elway por cinco años más al frente de la oficina (hasta el 2022), esperando resultados como los obtenidos en su primer periodo como gerente, sin embargo, luce difícil repetir cuando a todas luces es notoria una crisis en el equipo, empezando por la novatez de su entrenador y la incertidumbre en la posición de quarterback.

Aunque Elway ha dado su voto de confianza al joven Joseph, no sería de dudar que dada su desesperación de éxitos, así como su estilo para tomar decisiones, se dé una ola de despidos al final de una temporada que ha sido un fracaso.

Después de todo, la lógica no se equivoca, y basta ver los resultados más recientes de otros equipos que cambiaron entrenador y eligieron a discípulos de mentores reconocidos como Doug McPherson (asistió a Andre Reed) en Filadelfia, Sean McDermott (Ron Rivera) en Buffalo, Sean McVay (Jay Gruden) en Los Angeles Rams, o de casos históricos como George Seifert (Bill Walsh) en San Francisco, Mike Martz (Dick Vermeil) en San Luis o  Mike Holmgreen (Bill Walsh) en Green Bay, entre muchos otros de una larga lista.

Así que es hora de que John Elway se quite el casco y el jersey detrás del escritorio, y se ajuste bien la corbata y el saco en la oficina, porque una cosa es clara, llevar la gerencia de un equipo no es lo mismo que llevar su The Drive y ganar un juego.

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