El turismo en la frontera México – Estados Unidos, al igual que otros sectores económicos, obedece una lógica muy diferente que en el resto del territorio nacional. Es un fenómeno que en sí mismo ostenta el carácter binacional, a la vez que se puede considerar un turismo primordialmente local entre las comunidades fronterizas de ambos países.
Durante el último año, el turismo internacional, y específicamente el turismo fronterizo han experimentado un crecimiento sostenido: de acuerdo con la Sectur, la llegada de turistas internacionalesdurante el periodo enero-septiembre de 2017 fuede 28.6 millones, superior en 3 millones 136 milturistas al observado en el mismo lapso de 2016 yequivalente a un incremento anual de 12.3%
Por su parte, la llegada de turistas fronterizos durante el mismo periodo fue de 12.2 millones, superior en 1 millón 733 mil turistas al observado en el mismo lapso de 2016 y equivalente a un incremento anual del 16.5%.
Económicamente hablando, el turismo internacional y el turismo fronterizo también han experimentado un crecimiento para el mismo periodo: la captación de divisas por el turismo internacional fue de 14,367 millones de dólares (mdd), superior en 1,252 mdd al mismo periodo de 2016 y equivalente a un incremento anual del 9.5%. Por su parte, la captación de divisas por el turismo fronterizo fue de 708.5 millones de dólares (mdd), superior en 136 mdd al mismo periodo de 2016 y equivalente a un incremento anual del 23.8%.
Dentro de esta generalidad, tenemos que considerar que el turismo en cada punto de la frontera es diferente y obedece a razones de distinta naturaleza en ambos lados: mientras se observa una tendencia de los mexicanos en los estados fronterizos norteamericanos para la realización de compras y adquisición de bienes muebles en fechas específicas, los turistas estadounidenses que cruzan hacia los estados fronterizos mexicanos, lo hacen principalmentepor el turismo médico y el entretenimiento cotidiano.
Como ejemplos tenemos las tradicionales visitas de los estadunidenses a los casinos mexicanos, así como la CantinaHussongs “El bar que construyó una ciudad” en Ensenada, y la celebración del Mr. Amigo, inaugurado en Brownsville, Texas en 1964, concebida como un tributo anual otorgado a un distinguido ciudadano mexicano.
Otros casos son las ciudades estadounidenses del Valle de Texas(Laredo, McAllen,Mission,Pharr y Brownsville)que reciben una gran cantidad de turismo mexicano (60% de los consumidores) en el Black Friday, el Cruce de Díaz Ordaz – Ébano,a través de una panga;las ciudades ganaderas de Las Cruces en Chihuahua y Nuevo México, asícomo Progreso – Nuevo Progreso y Algodones, en donde se da el turismo médico.
Finalmente, y como se puede observar, el turismo en la frontera México – Estados Unidos se ha mantenido en constante crecimiento durante el último año, pese a la inseguridad y la incertidumbre que representa la renegociación del TLCAN, consolidándolo como un fenómeno único y binacional, así como una oportunidad de desarrollo regional, aprovechando las ventajas propias de la región


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