¿Qué se espera de las candidatas y candidatos? - Maria Elena Álvarez de Vicencio | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Domingo 26 de Noviembre, 2017
¿Qué se espera de las candidatas y candidatos? | La Crónica de Hoy

¿Qué se espera de las candidatas y candidatos?

Maria Elena Álvarez de Vicencio

El próximo proceso electoral augura ser uno de los más complejos de los últimos tiempos. Afortunadamente, nada de lo que suceda será comparable a lo que ocurría cuando pasada la Revolución, todo aquel que se proclamaba como “Jefe Máximo”,  pasaba a mejor vida.

La reelección era una aspiración común de los caudillos y para lograrlo se reformaba la Constitución y se organizaban levantamientos.  Generalmente la sucesión se decidía en el campo de batalla y después se formalizaba en las urnas. Esta etapa la relata magistralmente Martín Luis Guzmán en La Sombra del Caudillo. Si comparamos ese pasado con lo que hoy sucede, podemos decir que hemos avanzado, no obstante que los marcos normativos no acaban de responder plenamente a lo que el país requiere, Pese a todo, hemos mejorado.

El que fuera “Partido Oficial”, después de retomar el poder que perdió en los dos sexenios anteriores, hoy se encuentra acotado y preparándose para competir con los diversos partidos que han surgido para dar respuesta a las inquietudes, propuestas, postulados o ambiciones personales o de sus organizaciones. 

Los partidos no han logrado satisfacer todas las expectativas y se han creado otros espacios a fin de encontrar en ellos la forma de acceder al poder. ¿Los candidatos Independientes ayudarán  a fortalecer nuestra joven democracia? El tiempo lo dirá.

La desmedida ambición revolucionaria de llegar al poder tenía justificaciones personales específicas; las motivaciones de los actuales aspirantes son  distintas, pero con alguna excepción, tienen en común la ambición de poder. Especialmente en los colaboradores de quienes lo ha detentado se despierta el propósito de alcanzarlo, ya que conocen a fondo todos los mecanismos. Además del poder ambicionan acrecentar sus bienes materiales; los atrae el status social y los privilegios y oportunidades que conlleva. El servicio a los demás no es un propósito primordial.

En nuestro país todos los cargos de elección ofrecen incentivos muy atractivos: altos sueldos, oportunidades de hacer grandes negocios, compartiéndolos con amigos que les quedarán eternamente agradecidos. Las motivaciones del bien común casi no están presentes.

Las propuestas nacionales, estatales y municipales no presentan como propósito primordial, el abatir la pobreza existente en la mitad de la población. No está en primer lugar resolver las necesidades de los que menos tienen, sino fortalecer  las relaciones con los más importantes. Elaboran plataformas “de machote”: Mejorar la educación y dar la cobertura en todos los niveles; abatir la inseguridad, mejorar la vialidad y las comunicaciones; no hay planes locales de desarrollo. En algunos casos ofrecen realizar una obra específica que interesa a un grupo en particular, del que esperan el mayor apoyo en votos.

Respecto a la corrupción no se ven las propuestas claras para la rendición de cuentas, ni sobre los mecanismos que se utilizarán para hacer eficiente la realización de las obras públicas y evitar los sobreprecios y la calidad engañosa de los materiales.

Los electores esperan que las próximas candidaturas den la seguridad de que se aplicarán mecanismos para lograr que los programas de gobierno sean cabal y satisfactoriamente cumplidos, con calidad, sin derroches ni endeudamientos ilegales. Esperan que  en primer lugar se atiendan las necesidades de los que menos tienen.

Se espera que los candidatos y candidatas sean capaces de restaurar la confianza que la ciudadanía ha perdido por tantas ofertas incumplidas. No se quiere volver a constatar que los presupuestos desaparecen sin aplicarse para lo que fueron asignados, ni volver a descubrir que las arcas públicas tienen pasivos dolosamente aprobados. Esperan que el cumplimiento de la Ley y el Estado de Derecho sean una realidad pero sobre todo, que se elimine la pobreza.

Doctora en Ciencias Políticas

melenavicencio@hotmail.com

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