La Santa Inquisición (NFL) se ubica en NY - Fernando Argueta | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Miércoles 29 de Noviembre, 2017
La Santa Inquisición (NFL) se ubica en NY | La Crónica de Hoy

La Santa Inquisición (NFL) se ubica en NY

Fernando Argueta

Dicen que la Santa Inquisición, esa que mandaba a la hoguera a brujas, hechiceros, pactantes con el maligno y supuestos pecadores sin pruebas consistentes y sin juicios, teniendo como única herramienta de culpabilidad en la mayoría de las veces sólo algunos rumores, chismes y hasta envidias de unos contra otros, persiste hasta nuestros días.

Y aunque el brazo inquisidor se manifiesta en diferentes ramas, en lo deportivo tiene su sede en el 410 de Park Avenue, una céntrica calle de Manhattan, de la que por cierto es decepcionante ver que lo único que indica sus existencia es un pequeño letrero que dice National Football League en un gris directorio de un edificio tan común como muchos otros sobre la misma avenida.

Sin embargo, lo cierto es que el poder inquisidor que emana desde tal ubicación ya tiene un nuevo caso a la vista y parece que dará mucho de qué hablar al final de la temporada y sobre todo en los primeros seis meses del 2018.

Y es que resulta que ahora bastan unas cuantas declaraciones para echarle a perder su carrera a un jugador; si, así sin pruebas, basta con el poder de una acusación justo como sucedía en la época de la Inquisición.

UN NUEVO CASO

Así como por fin fue lanzado a la hoguera el corredor Ezequiel Elliott hace tres semanas a pesar de la inexistencia de pruebas legales para acusarlo de la supuesta violencia doméstica de una ex novia, ahora en el calabozo esta a la espera de algo similar otro estelar de la NFL, el mariscal de Tampa Bay, Jameis Winston, quien es acusado de presunto acoso sexual por una estudiante y conductora de Uber. Según la chica llama Kate, Winston le tocó la entrepierna por unos segundos.

El incidente, que tuvo lugar en Arizona en marzo de 2016, según la víctima, fue reportado a las autoridades, dado que la aplicación, además de cancelar la cuenta del jugador, le aconsejó a Kate hacer una acusación formal, misma que cayó posteriormente en una serie de imprecisiones debido a que la conductora no pudo identificar al mariscal, y éste señaló que él nunca fue sentado junto a ella, sino en la parte trasera del auto, pues iban más compañeros.

Ella insiste que sólo trasladó a Jameis, mientras que el jugador dice que eran varias personas. Lo cierto es que ante tales inconsistencias, se desconoce si se lleva a cabo o no la supuesta investigación.

LAS  PIEZAS QUE NO CONCUERDAN

Y es que destaca el hecho de que, según el Departamento de Policía de Scottsdale, no existe ni una llama de acusación ni un formato de reporte llenado sobre tal situación.

Asimismo, es de llamar la atención que el Departamento de Policía de Phoenix asegura que tampoco fue contactado sobre un incidente que haya involucrado a Winston y un chofer de Uber. Más que extraño, no creen.

Lo más desconcertante aún es que, a sabiendas de que Winston tampoco es una blanca paloma o un santo en potencia (pues fue acusado de acoso sexual en 2012 cuando aún estaba en la Universidad de Florida State), ahora la supuesta Kate este empleando los mismos mecanismos que uso en su momento la estudiante que entonces acusó a Jameis.

EL MISMO PROCEDIMIENTO

En aquella ocasión, la supuesta víctima, contrató a un tal John Clune, quien la representó y logró que todo terminara con un acuerdo confidencial entre ambas partes. Ahora la llamada Kate recurrió al mismo Clune, quien a sabiendas del camino que hay que seguir para llegar a un jugoso acuerdo, ha sugerido que

Ronald Darby, amigo cercano y ex compañero de Winston en la universidad y actualmente jugador de las Águilas de Filadelfia, entregue su celular a la NFL para ser investigado, toda vez que Darby ha alegado que Winston no hizo nada inapropiado

Es así que, ante tal drama, el inquisidor de Nueva York, el comisionado Roger Goodell, se ha comprometido una vez más “a ir tras la verdad, así como lo hizo en el caso de Elliott”, donde a pesar de que la justicia estadunidense no levantó cargos contra el corredor de Dallas por falta de argumentos sólidos de la supuesta víctima (una ex novia de Ezekiel), Goodell ha retomado la investigación en el caso de Jameis Winston y la conductora de Uber en marzo de 2016.

De hecho la Liga envió una carta personalizada a la mujer para manifestar su apoyo en la que dice: "La Liga ha sido informada de que usted pudo haber sido víctima de tal acto hecho por el jugador de los Bucaneros de Tampa Bay, Jameis Winston. La liga se toma muy en serio este tipo de acusaciones y ha abierto una investigación sobre este tema".

Lo interesante será ver hasta dónde llega nuestro paladín de la justicia con tal de encontrar la manera de castigar a Winston, toda vez   que la Liga ya ha platicado con gente del equipo de Tampa Bay para comenzar a armar su caso, aunque la liga dice que sólo se trata de una exploración de circunstancias.

Lo peligroso y cierto de esta historia es que de ahora en adelante, cualquier persona que tenga un resentimiento contra un jugador de la NFL, en el pasado o el presente, podrá darle un buen dolor de cabeza con sólo abrir la boca y acusar sin pruebas consistentes, después de todo, si la justicia no prueba nada, no importa, pues saben que el comisionado en turno (Goodell) se lo tomará a título personal y no descansará hasta encontrar no la verdad, sino la que él quiere escuchar, tal cual como lo hacía hace siglos la Santa Inquisición.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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