Ciberacoso: una forma de violencia de género

Diva Hadamira Gastélum

En diversos espacios hemos hablado de la violencia y la discriminación en contra de las mujeres como un tema estructural, no limitándose a una persona en particular o a una institución u organización; por el contrario, se focaliza en un orden social y educativo.

De ahí la importancia de generar y buscar alianzas con diferentes actores del orden social, político, educativo, cultural y mediático, para impulsar cambios transversales que permitan detener la violencia y discriminación que alimentan la desigualdad de género en nuestro país.

Es la participación de las y los jóvenes quienes aportan de manera significativa acciones para la construcción de un México incluyente y de oportunidades igualitarias. Sin embargo, es este sector quien enfrenta una serie de barreras que no permiten su incorporación de manera transversal en diversos ámbitos de la vida pública y privada de nuestro país.

Específicamente son las mujeres jóvenes quienes actualmente sufren esta importante barrera estructural por la discriminación, los estereotipos y la violencia de género que padecen a diario en diferentes espacios; esta violencia demerita su autoestima, las coloca en situación de vulnerabilidad y en muchas ocasiones las lleva al suicidio.

Es el ciberacoso una forma de violencia de género, misma que actualmente el 24.5 por ciento de las personas que tienen acceso a internet ha sufrido por lo menos alguna situación de acoso cibernético; siendo las mujeres de entre 20 y 29 años de edad quienes enfrentan mayormente (30.0%) el acoso a través de alguna red social o mensajería instantánea. 

El acoso cibernético o acoso virtual se manifiesta en tres tipos: hostigamiento, exclusión o manipulación. Las tres diversas formas afectan de manera significativa su integridad, amenazan y vulneran su privacidad pero sobre todo su vida.

En México prácticamente todos los días encontramos o conocemos casos de acoso en el ciberespacio, en especial asuntos de contenido sexual que pasan por las redes sociales; siendo ésta una de las problemáticas más importantes que se ha incrementado exponencialmente en las redes sociales a nivel internacional, al punto de hallar amenazas relacionadas con violaciones tumultuarias y la muerte de las mujeres.

De acuerdo con el informe “La violencia en línea contra las mujeres en México” coordinado por el colectivo feminista “Luchadoras”, en el cual participan organizaciones de la sociedad civil, de derechos humanos e internacionales; indica que en nuestro país se estima que alrededor del 66% de las mujeres mayores de 15 años han vivido alguna forma de violencia en sus diferentes formas y en los espacios escolar, laboral, comunitario, familiar o en su relación de pareja.

Además que el 88.4 por ciento de las mujeres que viven este tipo de violencia deciden no tomar ninguna acción ante las instituciones o autoridades competentes, debido a diversas causas como pérdida de tiempo (33.1%) y la propia desconfianza en las autoridades (16.5%).

De acuerdo con la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC), y derivado de un análisis y del registro de 126 casos procedentes de siete países de 2012 a 2014 (Bosnia Herzegovina, Colombia, la República Democrática del Congo, Kenya, México, Paquistán y Filipinas); se observaron algunas tendencias en relación a este tipo de violencia: las mujeres jóvenes de entre 18 y 30 años son las más vulnerables en los espacios digitales; el 40 por ciento de las agresiones son cometidas por personas conocidas por las mujeres víctimas y finalmente existen tres perfiles de mujeres que viven este tipo de violencia: mujeres que viven una relación íntima de violencia, mujeres profesionales con perfil público que participan en espacios de comunicación como las periodistas, investigadoras, activistas y artistas; y mujeres sobrevivientes a la violencia física y sexual.

Ante este panorama, desde el Senado de la República, trabajamos en diversas acciones y proyectos que generen habilidades para la prevención del acoso cibernético, ciberbullying, sexting, pornografía infantil y actos de violencia a niñas, adolescentes y mujeres. De igual manera, para consolidar un marco jurídico con perspectiva de género que sancione los llamados ciberdelitos.

Hoy más que nunca, es fundamental la construcción de políticas públicas en materia de medios de información, a fin de que estos contribuyan en gran medida a la prevención y eliminación de la violencia y la discriminación contra las mujeres.


Presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género de la Cámara de Senadores
@DivaGastelum

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