Las omisiones de las reformas estructurales - Claudia Villegas Cárdenas | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 30 de Noviembre, 2017
Las omisiones de las reformas estructurales | La Crónica de Hoy

Las omisiones de las reformas estructurales

Claudia Villegas Cárdenas

En muchas ciudades del país, el consumo doméstico de combustibles depende en más de un 70 por ciento del abasto de los distribuidores de gas LP. El problema, además de la escasa competencia ante esta concentración de mercado, es que el precio del gas LP presenta una de sus olas de incremento más importante de los últimos años. El retiro de subsidios y el diferencial cambiario – dado que se importa – están provocando que los consumidores en mercados residenciales enfrenten ya un problema grave en sus gastos y en sus presupuestos. El impacto en la inflación será evidente porque el incremento en los precios de estos combustibles se traslada a los precios finales de muchos productos. Muchos distribuidores de gas LP advierten ya a sus clientes que en diciembre el precio podría llegar a 15 pesos, en el caso del gas estacionario que es menor al del costo para gas LP en cilindros. En Monterrey, el consumo de gas natural tiene una mayor penetración y, desde hace varias décadas, la ecuación frente al gas LP cambió. Muchas ciudades del país viven, sin embargo, otra situación.
El problema, además, es que la reforma estructural en el sector de la energía que prometió el gobierno de Enrique Peña Nieto omitió disposiciones, normas y regulaciones que permitan la expansión de infraestructura  para que  al consumidor cuente con más opciones para hacer frente a estas decisiones de política pública que dejan a las fuerzas de mercados ineficientes el precio final de combustibles clave como el gas LP.
Nos referimos, por supuesto, a los problemas ante  la comunidad que las compañías de gas natural enfrentan para extender sus ductos. No sólo hablamos del gas a nivel residencial o industrial sino de los grandes ductos con los que el gobierno de Felipe Calderón prometió abastecer de gas natural barato a todas las ciudades del país. Es cierto, el gas natural se importa en alguna proporción pero también se produce en nuestro país; además  por tratarse de un mercado altamente competitivo, sus precios se forman con un sinnúmero de componentes, incluyendo oferta y demanda del combustible a nivel mundial; la contratación de coberturas y hasta el clima. En el gas LP, en cambio, observamos la decisión del distribuidor de sostener sus márgenes a toda costa y repercutir al consumidor final sus  márgenes, ya sin  una parte  del subsidio.
El gas LP necesita transportarse y para ello necesita un costo adicional, el de la gasolina. Sin embargo, ni la Comisión Reguladora de Energía, ni la Secretaría de Energía y, mucho menos, la Procuraduría Federal del Consumidor toman cartas en el asunto. La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofeco) que encabeza Alejandra Palacios ha dicho que dará a conocer una opinión sobre el mercado del gas LP y la competencia en el mercado de los combustibles. Será interesante conocer la opinión de la Cofeco sobre un mercado que ha estado secuestrado por muchos intereses de empresarios acostumbrados al subsidio y al control del mercado. En las calles, mientras tanto, los distribuidores de gas LP, en muchos casos, enarbolan una campaña de desinformación que sólo genera pánico infundado entre consumidores. Hacen falta criterios técnicos desde el gobierno federal que contribuyan a reducir el temor que algunas  comunidades esgrimen en contra de la expansión de ductos que lleven combustible. De otra forma, la prometida reforma estructural en el sector de la energía se perderá por omisiones que han permitido la desinformación y el caos. El gas natural, por ejemplo, sí tiene olor, mercaptano para ser precisos. Responde a estrictas normas de construcción y distribución


claudiavillegas @revistafortuna.com.mx
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