¿No encuentras la causa de tu mal? | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Viernes 01 de Diciembre, 2017

¿No encuentras la causa de tu mal?

Diagnóstico. Trastornos inespecíficos de salud y enfermedades no transmisibles consideradas como catastróficas pueden detectarse con oportunidad al analizar algunas unidades de tejido capilar

¿No encuentras la causa de tu mal? | La Crónica de Hoy

Las partículas que flotan en el medio ambiente, y que por tanto se respiran, podrían ser las causantes de la falta de energía y motivación con la que se vive todos los días.

Por otra parte, quizás algunas personas han llegado a desesperarse al no saber qué pueden comer, pues al parecer casi todo les provoca alguna alteración gástrica, siendo la inflamación del estómago e intestinos la más frecuente.

Con la misma gravedad están las personas que padecen hipertensión arterial, quienes pese a ingerir de manera puntual sus medicamentos y eliminar de la dieta todo lo que el médico les indicó, de todos modos la presión sanguínea se mantiene elevada, implicando esto la posibilidad de que les prescriban mayores dosis del fármaco para controlar su enfermedad.

Casos de este tipo, así como otros trastornos sin causa aparente —asociados a depresión, trastornos del sueño, bronquitis, reumatismo y diabetes, por sólo mencionar algunos ejemplos—, podrían comenzar a ser diagnosticados con el análisis de cuatro unidades de cabello de tres centímetros cada uno, que preferentemente incluyan folículo piloso.

La confiabilidad y precisión de las pruebas de cabello ha permitido que sean utilizadas en exámenes toxicológicos, análisis nutrimental, pruebas hormonales y ciencias forenses.

Respecto a estas últimas, su aplicación en la vida real ha inspirado a productores de series televisivas de investigación criminal (Bones, NCSI, Mentes Criminales, por señalar algunas), pues aportan información crítica, como las causas del deceso de la víctima, así como su condición de salud en general antes de morir.

Rastros de la alteración. Una de las frases que comúnmente se escuchan entre las personas que rebasan los cuarenta años es: “Antes comía de todo y no me pasaba nada, ahora cualquier cosa me hace daño”. Otro rasgo común son las ojeras de gran dimensión por debajo de los ojos, signo que hace parecer que se tiene varias noches sin dormir cuando la realidad no es así.

De acuerdo con el biólogo Luis Prieto, investigador de la UNAM y presidente de la Asociación de Nutriólogos Especializados, éstos son algunos de los múltiples indicadores de insuficiencias o deficiencias alimentarias que podrían detectarse con el análisis de cabello.

Por ejemplo, algunas personas pueden tener estornudos recurrentes y no tener gripa o influenza, también se puede notar en la resequedad de la piel, ojos llorosos, dolor de estómago, mareos e incluso visión borrosa. “Cada órgano nos puede dar una indicación de que algo no está bien”, subrayó el investigador Prieto.

El especialista explicó que este tipo de análisis es más estable que los de sangre, ya que si una persona estuvo expuesta a metales pesados, tras cuarenta o cincuenta días ya no aparece en el análisis sanguíneo, pero la evidencia queda marcada en el tejido capilar.

Aunque en la mayoría de los casos el contacto con este tipo de elementos está asociado a cuestiones laborales, también ocurre en la vida cotidiana, por ejemplo, los ortodoncistas reportaron que algunos de sus pacientes tuvieron trastornos respiratorios, cambios en el estado de ánimo, náusea y vómitos después de haberles colocado amalgamas o reparaciones con oro.

Recordó que hace algún tiempo se recomendaba entre la gente el consumo de suplementos alimenticios con picolinato de cromo para bajar de peso y sentirse bien; sin embargo, advirtió que este mineral puede provocar úlceras, asma y dermatitis. Agregó que hoy día se ha convertido en tendencia el consumo de suplementos alimenticios con zinc (cuyo exceso genera escalofrío, erupciones en la piel y dificultad para respirar) o magnesio con fines depurativos, pero estos minerales intoxican más.

En el caso de los productos comestibles industrializados (frituras, pan, embutidos, cremas, sopas, por ejemplo), las personas podrían identificar cuáles ingredientes químicos les hacen daño, ya que algunas serán más vulnerables al efecto cancerígeno del caramelo tipo IV, contenido en los refrescos de cola, y otros individuos serán resistentes a la toxicidad de edulcorantes y conservadores. El análisis de cuatro cabellos lo puede indicar todo.

El biólogo Luis Prieto, director de Nutrición Especializada, explicó que el cabello es un archivo en el que se registran todos los datos del organismo, por lo que queda la evidencia de cuando alguna sustancia no es tolerada o bien aceptada, provocando el rechazo que comúnmente se entiende como alergia. El entrevistado indicó que la técnica de bioresonancia con la que se analiza el cabello tiene una antigüedad de dos décadas y media y es ampliamente utilizada en hospitales de China y Rusia, siendo éste último país su lugar de origen.

Aplicado en el mundo deportivo, el análisis de la actividad intracelular permite a los especialistas tomar medidas predictivas en cuanto a posibles deficiencias que el atleta tendrá en el futuro y buscar la forma de prevenirlas. “Esta prueba es mucho más fácil de muestrear, ya que sólo hay que juntar los cuatro cabellos y enviarlos para su análisis. El examen más completo tiene un costo promedio de cinco mil pesos, los cuales son menores al gasto que luego las personas hacen al tener que pagar estudios y tratamientos que no funcionan”, finalizó el biólogo Luis Prieto.

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