AMLO, transformación vs. Meade, continuidad

Víctor Hugo Romo Guerra

Dos contendientes a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, por Morena, y José Antonio Meade Kuribreña, del PRI, ya están en la arena política como virtuales candidatos, aunque no lo son todavía legal y oficialmente.

Todo apunta a que serán finalistas de la contienda porque representan dos proyectos antagónicos: Meade, la continuidad del régimen y AMLO, la  transformación de México.

Meade entró a la contienda porque es garantía de seguir la ruta del endeudamiento económico, de mantener los privilegios de los más ricos y la alta burocracia, y seguir privatizando los pocos recursos que nos quedan.

López Obrador, en cambio, propone una transformación del país para distribuir en forma equitativa la riqueza, frenar el endeudamiento, desterrar la corrupción, la impunidad y acabar con los privilegios del grupo amafiado con el poder.

La trayectoria de ambos habla por sí misma.

Meade es economista por el ITAM, abogado por la UNAM y doctor por la Universidad de Yale.

Se le identifica como integrante de la tercera generación de los tecnócratas en el poder, porque ha ocupado cinco secretarías de Estado (dos veces Hacienda), en el gobierno panista de Felipe Calderón y el priista de Enrique Peña. 

AMLO es licenciado en Ciencias Políticas y Administración Pública por la UNAM, conocedor profundo de la historia de México y comienza su carrera política respaldando la candidatura al Senado del poeta tabasqueño Carlos Pellicer.

Meade se convierte en candidato presidencial del PRI —sin ser militaante— porque es la única opción competitiva, ante el desprestigio del priismo, los niveles más bajos de popularidad presidencial y la involución económica, social y política del país.

El destape de Meade se dio bajo el viejo rito priista del dedazo presidencial.

Mientras AMLO inicia su carrera en 1975 con una destacada labor en favor de los indígenas chontales, como director del Instituto Indigenista de Tabasco, Meade es colocado por su padre, Dionisio Meade García de León, en el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), cuyo modelo fue diseñado por el propio papá de Meade,  para legalizar el enorme fraude bancario de 1997, al convertir en deuda pública 552 mil millones de pesos del Fobaproa para evitar Sla quiebra de los bancosl.

El principal crítico de ese rescate bancario ha sido López Obrador, quien lo calificó como .el fraude más grande de la historiae y lo documentó en su libro  Fobaproa, expediente abierto, publicado en 1999. 

En las administraciones de Meade se ha incrementado el número de pobres a más de 63 millones, los impuestos aumentaron, se elevaron como nunca los precios de los energéticos, principalmente de las gasolinas, creció la deuda externa al máximo histórico, la inflación sigue incontenible, aumenta la inseguridad, la delincuencia y el narcotráfico, mientras el PIB no crece más del 2% anual.

AMLO se convirtió en 2000 en el primer jefe de Gobierno electo de la CDMX para un periodo de seis años. Fue el primer gobernante que trabajó desde las seis de la mañana, todos los días, ofreciendo una conferencia de prensa que demostró su apertura y apego a la rendición de cuentas.

Consiguió elevar a rango de ley la Pensión Universal Alimenticia para Adultos Mayores, la entrega de útiles gratuitos a los alumnos de instrucción básica de escuelas públicas y el Programa de Apoyo a Personas con Discapacidad.

Benefició con medicamentos gratuitos a casi un millón de familias sin seguridad social y entregó más de un millón 300 mil útiles escolares cada año.

Sometió a la voluntad popular su permanencia en el cargo cada dos años e impulsó la gratuidad de la educación con la construcción de 16 escuelas preparatorias públicas en las zonas más pobres de la CDMX y fundó, en Iztapalapa, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

En síntesis, la única opción de que Meade  gane la contienda, es que, como acostumbra, el régimen recurra al fraude electoral cibernético, a la compra del voto y haga un uso desmedido y discrecional de los recursos públicos en su favor, porque si el piso es plano y la contienda justa, AMLO será el próximo presidente de los mexicanos.

O ¿usted tiene alguna duda de a quién respaldar después de conocer estos contrastes?

Diputado por Miguel Hidalgo

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